Infoxicación: ¿Enfermedad digital?

Si primero fue la aparición de la informática como herramienta que transformó nuestra forma de trabajar, ahora es internet la que modifica la forma de comunicarnos. Podemos decir que la «era de la información» nos ha permitido, mediante el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TICs), acceder de forma generalizada a un sinfín de contenidos sobre multitud de temas. Internet ha cambiado, por tanto, nuestra forma de acceder a la información y de expresarnos. Se ha pasado de utilizar la enciclopedia a recurrir a Internet como fuente de consulta. Sin embargo, surge un problema a raíz de este cambio significativo: nos encontramos consumiendo infinidad de datos generados continuamente y, en muchos casos, sin rigor contrastable.

 

Dedicamos mucho tiempo a procesar o comprender y consumir información que quizá no aporta nada. Se da la paradoja de que la presencia de más información puede dar lugar a menos conocimiento. Cuando el acceso a la información es generalizado, la importancia radica en saber filtrar la información de manera que sea útil y relevante para nuestros propósitos.

 

image

           Fuente: (Esqueda, s. f.)

 

Así pues, en el entorno de la infoxicación, el tema de la sobrecarga informativa se ha abordado de forma cuantiosa desde hace años, puesto que es uno de los procesos más evidentes de nuestro tiempo, especialmente desde la incorporación de Internet a la vida cotidiana. Este crecimiento exponencial de información que intoxica a los ciudadanos, Alfons Cornellá lo denominó, en 1996, como “infoxicación” y, desde entonces, diversos autores de diferentes disciplinas lo han utilizado para explicar sus efectos en la población, tanto a nivel del individuo, como a nivel social.

 

Area y Pessoa se refieren a este fenómeno como “una de las paradojas culturales más representativas de nuestra época”, donde describen que “disponemos de los recursos y medios para la accesibilidad a la información, pero la limitada capacidad de procesamiento de la mente humana provoca que el umbral de comprensibilidad de los acontecimientos se vea sobrepasado por la excesiva cantidad de información que recibimos”. (Area y Pessoa, 2012: 15).

 

Estos mismos autores ofrecen una conceptualización del término “infoxicación” y hacen referencia a los efectos que genera sobre el individuo: “el cúmulo y excesiva cantidad de datos genera, inevitablemente, una saturación o intoxicación informacional que provoca que muchos sujetos tengan una visión confusa, ininteligible y de densa opacidad sobre la realidad que les rodea”. (Area y Pessoa, 2012: 15).

 

A ello se suma la brecha digital establecida entre nativos e inmigrantes digitales, así como la cantidad considerable de términos que los inmigrantes digitales desconocen, dando aún más sentido al propio concepto de infoxicación.

 

El exceso de información que crea la comunicación pública está originando diversas trasformaciones relacionadas con la globalización. A modo de ejemplo, podemos destacar algunos como:

 

  • Los nuevos sistemas informático-comunicativos, portadores de cantidades ingentes de información, ofrecen otras modalidades diferentes de acceso a los públicos y de interacción colectiva. Estos cambios comunicativos ejercen una notable influencia sobre las dinámicas sociales.

 

  • Las formas adoptadas para el uso de los medios de comunicación en la preservación del consenso social y en la prevención y tratamiento de conflictos, las cuales son menos eficaces en la actualidad de lo que lo eran durante la etapa de las sociedades de masas y los medios de comunicación de masas.

 

image

Fuente: («Infoxicación en la era de la información | Javier Garavito», s. f.)

 

Para reducir los riesgos del acceso generalizado a todo tipo de información se establecen fundamentalmente dos medidas. Por un lado, fomentar la formación tanto de los profesionales como de la población general, además de promocionar y proporcionar el acceso online a fuentes basadas en resultados científicos. Por otro lado, los organismos públicos fomentan el acceso a fuentes basadas en resultados científicos creando sus portales digitales que integran recursos estableciendo unas pautas de calidad.

 

En resumen, el gran problema de la infoxicación no resulta del todo tecnológico, sino más bien corresponde a una cuestión cultural, psicológica y social, que trae consigo situaciones de angustia, un paradigma que establece que a mayor cantidad de información menor tiempo para absorberla, discriminarla y seleccionarla de manera efectiva (Cornella, 2000). Es por ello que cabe destacar que la infoxicación es el resultado de la percepción de un sujeto en situaciones determinadas en concordancia con sus capacidades y herramientas para la gestión de la cantidad de información.


 

Referencias bibliográficas:

 

Area, M.; Pessoa, T.: “De lo sólido a lo líquido: las nuevas alfabetizaciones ante los cambios culturales de la web 2.0”, Comunicar, vol. 19, nº 38 (Marzo 2012), pp. 13-20.

 

Chomsky, N. (1992). Ilusiones necesarias: control del pensamiento en las sociedades democráticas. Madrid: Libertarias-Prodhufi.

 

Cornellá, A (2000) Cómo Sobrevivir a la Infoxicación. Recuperado de: http://www.infonomia.com/img/pdf/sobrevivir_infoxicacion.pdf

 

Esqueda, T. B. (s. f.). Búsqueda y «explosión de información»: ¿qué debo leer? [Billet]. Recuperado 13 de mayo de 2019, de Amontonamos las palabras: Blog de la Biblioteca de El Colegio de México website: https://bdcv.hypotheses.org/1294

 

Infoxicación en la era de la información | Javier Garavito. (s. f.). Recuperado 13 de mayo de 2019, de http://9134589874009538707_232dda1e0c9a16e962af7181e22264881e1bf429.blogspot.com/2016/02/infoxicacion.html

 

Navas-Martin, M. Á., Albornos-Munoz, L., & Escandell-García, C. (2012). Acceso a fuentes de información sobre salud en España: cómo combatir la infoxicación. Enfermería Clínica, 22(3), 154–158.

 

Quesada Vania, C. T., & Trujano Ruíz, P. (2015). Infoxicación, Angustia, Ansiedad y Web Semántica. Razón y Palabra, 19(92).

    • Elena Bermudez Guimerans
      Elena Bermudez Guimerans

      Hola Tamara! Me ha llamado mucho la atención el título de tu entrada y el contenido en general. Concuerdo totalmente contigo, hoy tenemos acceso a una gran diversidad de información con un solo "click", podemos resolver dudas al momento, informarnos y formarnos de forma mucho más autónoma. Sin embargo, como bien dices, si no somos capaces de filtrar la información, podemos "infoxicarnos"... Tu entrada me ha llevado a pensar en las múltiples ocasiones en las que una noticia se tergiversa y comienza a compartirse en redes sociales, periódicos u otros medios de forma errónea y nos la creemos tal cual la cuentan, sin contrastar la información.

      Un saludo!

       
      • Uxia Sanjurjo
        Uxia Sanjurjo

        Hola Tamara, 

        Lo primero que tengo que decirte es que al ver tu entrada me llamó mucho la atención la imagen que has escogido. La verdad es que tiene toda la razón del mundo. Estamos en un momento en el que la sociedad tiene acceso, desde mi punto de vista a demasiada información y esto está provocando que acabe por tener conocimientos de mucho menos. Como bien dices parece una paradoja que cuanto más se tenga menos se aprenda pero es la realidad, tenemos la mente tan sobrecargada de información que creo que se producen pequeños cortocircuitos que hacen que realmente no tengamos ni idea de ciertos temas. 

        Los medios de comunicación por ejemplo, ayudan mucho a esto: la tele, la radio, facebook... nos dan tanta información que la mayoría de esta por así decirlo es desechable y nuestra mente acaba por quedarse con ella en lugar de con la que verdaderamente es importante. Nos quedamos con la canción del anuncio de colacao  pero nos olvidamos de que ha habido un terremoto en Japón que ha acabado con la vida de cientos de personas. Parece cuando menos un chiste. 

        Un saludo. 

        • Tamara Varela
          Tamara Varela

          Hola Elena, muchas gracias por tu comentario! Coincido contigo en que el hecho de no contrastar la información lleva generalmente a la tergiversación de la misma y por eso creo que es muy importante siempre buscar información de fuentes diversas antes de formarnos una opinión propia sobre el tema. Un saludo!

          • Tamara Varela
            Tamara Varela

            Hola Uxía, muchas gracias por tu comentario! Estoy totalmente de acuerdo contigo en el hecho de que muchas veces le damos más impotancia de la que se merece a información de muy poca relevancia, cuando en realidad deberíamos ser capaces de discernir la información según su utilidad o valor. Un saludo!

          últimos comentarios