Inverted Classroom - desafío o oportunidad?

En una de las últimas interactivas, hablamos del concepto de flipped o inverted classroom. Ya tenía experiencias con algunas clases que siguieron este modelo pero nunca me dediqué a analizar el concepto del lado teórico. En esta entrada, quiero mostrar la base del modelo flipped/inverted classroom, hablar brevemente sobre sus orígenes, dar unas ventajas y desventajas y al final reflexionar un poco sobre el concepto en sí así como hablar sobre mis propias experiencias.

Walvoord y Anderson ya describieron el modelo en su libro Effective Grading de 1998: el concepto de inverted classroom se basa en los estudiantes teniendo la primera exposición con el nuevo material antes de la clase y se centran en la parte de procesamiento del aprendizaje (sintetizar, analizar, resolver problemas, etc.) en clase.
Pero el termino fue acuñado con una publicación de Lage, Platt, y Treglia en el año 2000 y, a partir de este punto, ganó más y más atención entre los eruditos.
El método en sí, según Talbert 2012, tiene sus raíces en el “enfoque de estudio de caso utilizado por las escuelas de negocios y leyes” (Talbert 2012, propia traducción). Al mismo tiempo, se puede argumentar que “las disciplinas de humanidades […] han utilizado este método durante siglos cuando los estudiantes reciben tareas de lectura para completar fuera de la clase para prepararse para una discusión en clase” (Talbert 2012, propia traducción).

Para explorar qué significa exactamente “flipping or inverting the classroom” (que se traduce literalmente a “invertir el aula de clase”), vale la pena echarle un vistazo al termino propio. Cuando leemos de “invertir el aula”, estoy segura de que no nos presente con la escena imaginativa de un aula al revés (o sea mesas y sillas en el techo, lo que sea) pero con una imaginación mas abstracta.
En esencia, flipped/inverted classroom significa que los estudiantes se confrontan con nuevo material fuera de la clase, en general a través de videos con carácter explicativo o lecturas, y luego usan el tiempo en clase para hacer el trabajo más “difícil” de asimilar ese conocimiento y ponerlo en práctica, tal vez a través de tareas de resolución de problemas, discusiones o debates (cf. Brame 2013).

 

 

Ventajas
Los estudiantes suelen aprender en cualquier lugar - en transporte publico, en casa, sobre todo fuera del aula mientras que tengan conexión a internet y los dispositivos con los que se pueden acceder los contenidos (que sean fijos o móviles). Aparte, de esa manera promueve el aprendizaje autónoma y la reflexión de estrategias diferentes del aprendizaje autónoma (nivel meta).
Además, Etzold (2014) menciona otras ventajas para el empleo del modelo, por ejemplo: los contenidos siempre son “repetibles”, o sea que se puede repetir ciertos contenidos hasta que se haya comprendido. Se considera el aprendizaje más eficiente según este modelo.

Desventajas
Aunque promueve el aprendizaje autónoma de los estudiantes que participan en clases que siguen este modelo, se usa este modelo sobre todo en las humanidades - porque es algo difícil implementarlo en clases de ciencias. En clases de este tipo, existe el peligro de que los estudiantes no entienden los contenidos enseñados en toda su profundidad y por eso es posible que se produzca errores en la parte de procesamiento de los conocimientos. Sin embargo existen estudios cuales exploran las posibilidades de utilizar el modelo flipped classroom en clases de ingeniería (Mason et al. 2013) y de física (Bates & Galloway 2012).[1]
Además, es más fácil implementar el modelo en clases universitarias porque tienen un carácter más flexible en comparación con clases en colegios de educación secundaria. Sin embargo, creo que se puede probar el sistema con clases de bachillerato, por ejemplo (dependiendo de la asignatura y el tema concreto, claro).[2]
Aparte, no hay posibilidades de emplear técnicas de peer learning/peer teaching porque el aprendizaje es un proceso solamente individualizado. Tampoco es posible la interacción durante el proceso de aprendizaje (excepto si los estudiantes decidan a trabajar los contenidos juntos fuera de clase; cf. Etzold 2014).

De mi experiencia personal, llegué a conocer este modelo en mi primer año del grado. Si se quiere estudiar el grado de filología inglesa en mi universidad se tiene que coger y aprobar unas clases básicas (o generales) antes de elegir las clases de especificación. Dentro de las clases básicas hay clases de lingüística inglesa de los que todos son enseñados en el estilo de inverted classroom. Mi profesor, que se llama Jürgen Handke[3], tiene la opinión de que la digitalización de la enseñanza sea un de los grandes desafíos de las universidades en el siglo XXI. Con la utilización y implementación del modelo de inverted classroom, el quiere optimizar el tiempo disponible en clase y fuera para que los alumnos puedan aprender de manera eficaz.[4]
Desde mi punto de vista evalúo el modelo como bastante eficaz pero también veo ciertos problemas. Es posible aprender en su propia velocidad y al mismo tiempo de manera interactiva. Lo que (personalmente) me hubiera ayudado era la fase de explicación y de aplicación de conocimientos en clase (la que nos permitió resolver dudas y consolidar dichos conocimientos) - es no es el caso para todos los estudiantes; es algo muy subjetivo para evaluar y subrayar como positivo. Lo que veo como algo problemático es lo siguiente: es bastante difícil adquirir conocimientos de ciertos campos (o temas). Puede pasar que algunos temas contienen mucha información y el estudiante corre el riesgo de perderse y no aprender profundamente. Sea lo que sea, pienso que para la mayoría del estudiantado el modelo de inverted classroom no se presenta como un desafío, sino como una oportunidad y una experiencia única. 


[1] Además, hay que tener en cuenta que el tiempo de clase puede ser utilizado para contestar preguntas y resolver dudas de parte de los estudiantes.

[2] Cómo ya dije en la entrada sobre mi visión utópica del colegio futuro, veo esas clases que siguen el modelo de flipped classroom más apropiado para niveles más altos de la educación secundaria (o sea, clases del bachillerato) pero, en el mejor de los casos, para el trabajo con estudiantes en la universidad.

[3] El señor Handke está considerado como uno de los precursores más importantes del modelo inverted classroom y de la digitalización de la enseñanza universitaria en Alemania.

[4] Aquí os doy un video explicativo de mi profesor de lingüística, Dr. Jürgen Handke, sobre el uso del modelo inverted classroom  como referencia (¡Ojo! Es en inglés): https://www.youtube.com/watch?v=opdljbIixD8

 

Bibliografía