El aprendizaje autorregulado y mi experiencia en la publicación de entradas

    Fran
    Por Fran

    Llegados a este punto, en mi quinta entrada, me gustaría hacer un blog quizás más reflexivo que informativo, como lo han sido los anteriores blogs. Y es que, en mi experiencia personal bajo esta red social he tenido grandes dificultades.

    La principal dificultad que he encontrado, es la falta de planificación de mi tiempo en relación con el trabajo semanal que la materia requiere. La cual me ha acompañado hasta bien entrada la primera semana de julio, mes de sobra conocido por aquel alumnado que ya se ha enfrentado alguna vez a una segunda convocatoria.

    Otra de las dificultades que he encontrado en el transcurso de esta materia ha sido el parón que ha supuesto la realización de la materia “Prácticum I”, que ha hecho que en cierta medida me haya despreocupado de mis obligaciones con respecto a la asignatura. Quiero dejar constancia, que la interactiva del día 9 de abril, semana en la que volvíamos de las prácticas, me ha parecido realmente interesante, y aunque no lo parezca, muy motivante.

    Y por último, pero no menos importante, las importantes carencias que percibo que tengo a la hora de redactar un texto, que en buena medida han hecho que me sintiera incapaz de llevar a cabo la tarea de realizar las entradas.

    Pues bien, en este blog voy a tratar de indagar acerca de la planificación o regulación de mi aprendizaje. Como he dicho, la interactiva del día 9/4 me ha parecido realmente interesante debido a la introducción de un nuevo concepto, el aprendizaje autorregulado, y me gustaría en este blog, además de presentar mis dificultades, que este me sirva para aprender de mis errores.

    Entonces, recuperando lo que ya presentaba en la anterior entrada (“Los MOOCs y la red social Twitter”), voy a tratar de explicar en qué consiste el aprendizaje autorregulado, haciendo de este una vía para explicar qué es lo que me ha supuesto un obstáculo para afrontar la materia.

    Para ello, voy a exponer los ejes en torno a los que según McCombs y Marzano (1990) se articulan las notas definitorias del alumnado que autorregula su aprendizaje: will (voluntad) y skill (destreza) tal y como exponen Torrano, Fuentes y Soria (2017).

    En el plano de la voluntad, puedo decir, que soy un alumno que tiende bastante a la dispersión. Por ejemplo, lo que más me ha costado a la hora de sentarme a elaborar las entradas ha sido centrarme en un único tema y no desviarme ante la información que iba buscando, de la que me pudiera ayudar a la hora de realizar los blogs. Al ver que tenía mucha información, la cual a su vez era muy diversa, desistía y postergaba la tarea.

    La destreza entra en juego en el momento en el que yo no me sentía capacitado para anidar la información en forma de entrada, lo cual me frustraba bastante.

    El aprendizaje autorregulado se concibe, gracias a las aportaciones de Zimmerman (1990,2001), Schunk y Zimmerman (1994) y Azevedo (2007), y según nos precisan Chaves, E., Trujillo, J.M. y López, J.A. (2015: 64) como:

    fenómeno donde los individuos sistemáticamente activan y sostienen un proceso cognitivo, motivacional/afectivo y conductual para lograr conocimientos, habilidades y destrezas, en un determinado contexto. Desde esta perspectiva, el individuo que aprende se percibe dentro de un ambiente cambiante que lo obliga a realizar constantes esfuerzos metacognitivos de evaluación y realimentación para ajustar sus conductas y estrategias; consecuentemente, el aprendizaje es visto como una interacción entre elementos intrapersonales, conductuales (Chaves, E., Trujillo, J.M. y López, J.A., 2015: 64).

    Siguiendo esta breve definición, lo que me ha acontecido ante la tarea de escribir las entradas es que, al considerar que no tenía las capacidades necesarias para llevar a cabo esta labor, ello ha servido para, poco a poco, minar mi motivación con respecto a la materia. Además de muchos otros condicionantes contextuales que hacían que mi motivación fuera en descenso.

    Algunas de estas capacidades, que yo consideraba y considero, necesarias para esta tarea, son las habilidades para la documentación, es decir, ser capaz de encontrar información valiosa y fiable para la construcción de las entradas, las habilidades comunicativas o de redacción, que yo considero que no son mi punto fuerte, y por último la capacidad no sólo de planificar mi horario de trabajo de la materia, sino de cumplir este.

    Al principio mi capacidad volitiva, que era bien escasa, no me ayudaba a centrarme en el proceso de elaboración. Pero con el tiempo, este problema ya no era fruto de la voluntad en sí, sino de motivación. Y no sólo eso, y es que creo que el ver que mis compañeros y compañeras eran capaces de escribir sus entradas sin ningún pudor (refiriéndome a pudor para hacer alusión a la vergüenza que me suponía expresarme en la red ante mis compañeros), hizo que cada vez me fuera más pesado escribir mi primera entrada. Lo que, desde un punto de vista intrapersonal, supuso considerar que yo llevaba un atraso con respecto a ellos y que no iba a poder remediar.

    A pesar de todos estos obstáculos que he encontrado en el camino, quiero dejar constancia de que la metodología propuesta me parece muy interesante, puesto que nos plantea un reto, el elaborar entradas. Estas pueden ser más o menos sofisticadas, pero nos sirven para indagar sobre nuestro propio aprendizaje a raíz de cómo nos expresamos, cómo nos planificamos, cómo relacionamos la información que encontramos (y cómo la buscamos) y qué es lo que aprendemos de lo que estamos haciendo.

    Dicho esto, y con las entradas que todavía me quedan por redactar. ¿Qué he aprendido hasta este punto?

    He aprendido a ser consciente del valor que merece la planificación al momento de “enfrentarse” a las materias. Y no sólo a eso, sino a todas las actividades que nos depare la vida. A ser consciente de la importancia de plantearnos metas y la necesidad de cumplirlas, y ser consciente, además, siguiendo a Pintrich et al. (1991) (citado en Lamas Rojas, H., 2008: 17) de que,

    las estrategias de manejo de recursos incluyen la organización del tiempo y ambiente de estudio; la regulación del esfuerzo, el aprendizaje con pares y la búsqueda de ayuda. El manejo del tiempo implica programar y planear los momentos de estudio, en tanto que el manejo del ambiente refiere a la determinación por parte del estudiante acerca de su lugar de trabajo. Idealmente, el ambiente de estudio debe ser tranquilo, ordenado y relativamente libre de distractores visuales o auditivos. (Lamas Rojas, H., 2008: 17)

    Y por ello, tras este bache, planificaré mis momentos de estudio, tanto en cuestión de tiempos como de ambiente se refiere.

    Referencias Bibliográficas:

    Azevedo, R. (2007). Understanding the complex nature of self-regulatory processes in learning with computerbased learning environments: An introduction, Metacognition Learning, 2, 57-65.

    Chaves, E., Trujillo, J. M., López, J. A. (2015). Autorregulación del Aprendizaje en Entornos Personales de Aprendizaje en el Grado de Educación Primaria de la Universidad de Granada, España. Formación Universitaria, 8(4), 63-76. doi: 10.4067/S0718-50062015000400008.

    Lamas Rojas, Héctor. (2008). Aprendizaje autorregulado, motivación y rendimiento académico. Liberabit, 14(14), 15-20. Recuperado de http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-48272008000100003&lng=pt&tlng=es.

    McCombs, B. L. y J. Marzano R. J. (1990). Putting the Self-Regulated Learning: The self as agent                 in integrating Will and Skill. Educational Psychologist, 25(1), pp. 51-69.

    Pintrich, P., Smith, T. D. y McKeachie W. (1991). A manual for the use of the Motivated Strategies for Learning Questionnaire (MSLQ). National Center for Research to Improve Postsecondary Teaching and Learning: University of Michigan.

    Schunk, D. H. y B. J. Zimmerman, (1994). Self-regulation of learning and performance: Issues and educational applications, 1ª edición. Hillsdale NJ, Inglaterra Lawrence Erlbaum Associates

    Torrano, Fermín, Fuentes, Juan Luis, & Soria, María. (2017). Aprendizaje autorregulado: estado de la cuestión y retos psicopedagógicos. Perfiles educativos, 39(156), 160-173. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26982017000200160&lng=es&tlng=es

    Zimmerman, B. J. (1990). Self-regulated learning and academic achievement: An overview. Educational Psychologist, 25, pp. 3-17 (1990).

    Zimmerman, B. J. (2001). Theories of self-regulated learning and academic achievement: An overview and analysis, en Self-regulated learning and academic achievement: Theoretical perspectives, 2ª edición. Lawrence Erlbaum Associates, pp. 1-37.

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