¿Se ha modificado la forma en la que aprendemos por la tecnología?

    Mar Germade Fuentes
    Por Mar Germade Fuentes

     

     

    La respuesta a la pregunta que da título a este post es sencilla: sí. Todo el mundo es consciente de que el proceso de aprendizaje ha cambiado desde que hacemos uso de la tecnología; en mayor o menor medida, pero la modificación es obvia.

    La tecnología está pensada para que lo seres humanos podamos potenciar y complementar nuestras habilidades y competencias, y, en este sentido, para ayudarnos a sacar el mayor provecho posible a nuestros procesos de aprendizaje. 

    En el ámbito educativo, la introducción de la tecnología ha supuesto, en su momento de mayor auge, una innovación, como hemos comentado en entradas anteriores, y, de la mano de esa innovación, ha suscitado un gran interés en los distintos agentes del ámbito de la educación. El interés por algo, especialmente hablando en materia educativa,supone un proceso de aprendizaje más rápido, más ameno y más fructífero; la dinamización de la educación a través de la tecnología potencia el rendimiento de los agentes educativos.

    En este sentido, cabe destacar dos herramientas tecnológicas que actualmente están creciendo en el ámbito educativo, especialmente en el área de tecnología educativa: el Personal Learning Environment (PLE) y el Personal Learning Network (PLN), Entorno Personal de Aprendizaje y Red Personal de Aprendizaje, respectivamente. 

    Ambos conceptos los tratamos en las clases de esta materia, y, por lo menos para mí, en este caso la tecnología sí supuso innovación, porque nunca antes había oído hablar de ellos. 

    En lo referente al PLE,  es uno de los conceptos que genera mayor interés en el entorno de la Tecnología Educativa, y se define como producto de la confluencia de diversos factores , como la generalización del uso de las herramientas y servicios de la Web en todos los niveles educativos, Adell Segura & Castañeda Quintero (2010). 

    Si indagamos en la historia del PLE, nos percatamos de que cuenta con distintas definiciones, entre las que podemos destacar un tipo de plataforma software, un sistema centrado en el estudiante con una estructura determinada, partes y funciones que le permiten gestionar herramientas diversas  (Wilson, 2005, 2007; Van Harmelen, 2006, 2008; Taraghi et al. 2009; Vavuola y Sharples, 2009; y en nuestro país, Casquero et al., 2008). El PLE también es entendido como una idea pedagógica, como una práctica de las personas para aprender valiéndose de la tecnología (Attwell, 2007, 2010; Waters, 2008; Downes, 2010). Una vez conocidas estas definiciones repletas de tecnicismos, podemos intentar definir el PLE de una forma más sencilla, como aquello que las personas crean en la red mediante las herramientas que le proporciona la tecnología y con la finalidad de aprender. 

    Hablando ahora del PLN, un claro ejemplo del mismo sería la red social que empleamos en la materia como herramienta de trabajo, la Red Social Stellae; una Red Personal de Aprendizaje consiste en la suma de conexiones de los PLEs de otras personas constituyendo una base de conocimiento para el mejor desarrollo del PLE propio  (Couros, 2010; Downes, 2010; Sloep & Berlanga, 2011). La idea principal de este recurso es que cada persona contribuya con su conocimiento   (Adell & Castañeda, 2013: 38).

    Teniendo en cuenta todo lo que acabamos de tratar, concluímos del mismo modo que empezamos, sí que ha cambiado la forma en la que aprendemos por la tecnología, pero la presencia de la misma no implica siempre una mejora, ya que de la misma forma que la tecnología debe acompañar a la educación, la educación debe acompañar a la tecnología, es necesaria una base para poder sacar beneficio de ella, debemos saber manejarla para permitir que se produzca el aprendizaje y que este vaya aumentando en función a los avances tecnológicos que vayan surgiendo.

     

     

    Marín Juarros, V., Negre Bennasar, F., & Pérez i Garcias, A. (2014). Entornos y redes personales de aprendizaje (PLE-PLN) para el aprendizaje colaborativo.

     

     

    Adell, J. Y Castañada, L. (2010). Los entornos personales de aprendizaje (PLE) una nueva era de entender el aprendizaje. 

     

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