¿Es posible aprender hoy sin tecnología? Parte 2

    Mar Germade Fuentes
    Por Mar Germade Fuentes

    En la entrada anterior comentábamos que, para abarcar esta cuestión, redactaríamos dos posts, Pues aquí va el segundo, basado más en la experiencia personal y saliéndonos un poco del ámbito educativo para tratar el laboral, que tiene lo suyo de educativo.

    Como reiteramos muchas veces, la tecnología está presente en todos los ámbitos de nuestra vida, y el laboral no iba a ser menos, y estos días, en mi trabajo se llevaron a cabo ciertos cambios que mucho tienen que ver con la tecnología y por eso quería contarlo por aquí.

    Desde hace cinco años, para poder pagarme parte de mis estudios y para no tener que depender para nada de mis padres y poder tener la independencia que siempre quise, trabajo como camarera durante todo el verano. No es el trabajo de mis sueños pero es lo que hay.

    Hasta este verano, la presencia de la tecnología en mi trabajo era bastante limitada, estando presente básicamente solo a la hora de pasar las comandas al ordenador y cobrarlas. Trabajaba de una forma bastante tradicional, yendo a atender las mesas con comandero y bolígrafo, y, a pesar de ser un método que se utiliza desde hace muchos años, funcionaba bien. 

    En cambio, este verano, cuando empecé a trabajar en junio, me encuentro el cajón de los comanderos vacío, no encontraba ningún bolígrafo en ninguna parte del restaurante, lo que se me hizo raro, hasta que entendí que el método tradicional había cambiado. Encima de la barra había cinco tablets y y ya me imaginaba la función que tenían, a pesar de no haber trabajado nunca con ellas; me explicaron que a partir de ese momento lo haríamos así, que ganaríamos rapidez y que no perderíamos tiempo escribiendo los pedidos y después metiéndolos en el antiguo programa del ordenador, ya que ahora, cada producto que teníamos para ofrecer tenía su tecla en la tablet, y una vez comandada la mesa, la comanda iría directamente de la tablet al ordenador y a la cocina; ya no íbamos a ser nosotros los que tendríamos que cantar lo que había pedido para comer cada una de las mesas.

    Todo parecía sencillo y mejor, hasta que empezamos a utilizarlas; los primeros días fueron un caos, lo que parecía que nos iba a quitar mucho trabajo, nos lo duplicó. No estaban bien configuradas, ni bien conectadas con la cocina ni con el ordenador principal, estaba pasando todo lo contrario a lo que esperábamos. Pero el caos que reinaba el restaurante duró poco, tras un par de retoques y dos o tres días utilizando el nuevo método, todo funcionaba como queríamos, trabajábamos de una forma mucho más rápida y eficaz, y así sigue siendo, y cada día lo vamos mejorando. 

    Con esto no quiero decir que, en el caso de mi trabajo, esta nueva herramienta tecnológica sea indispensable, ya que podríamos seguir utilizando el método tradicional, pero hemos mejorado mucho gracias a las tablets, nos ahorramos un montón de trabajo, aunque a priori parezca que no. 

    Concluyendo ya con este tema, y saliendo un poco del ámbito educativo, estrictamente hablando, es importante hacer un buen uso de la tecnología para conseguir los objetivos deseados y para poder aprender, porque en lo que llevamos de verano, he aprendido a desenvolverme más rápidaente con los nuevos métodos que estamos utilzando aunque al principio no fuese así, y esto también sirve para reiterar la presencia de la tecnología en otro de los ámitos cotidianos, el del trabajo, y sus beneficios cuando aprendemos a hacer un buen uso de los recursos tecnológicos que se nos proporcionan.

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