Blog 1. Tecnología, ¿amiga o enemiga de la educación?

Cómo bien se mencionó en la clase del 04/02, la adaptación al cambio que supuso la introducción de las tecnologías no fue cosa fácil. Aunque también he de decir que no lo fue en mayor escala para los profesores, ya que, desde nuestra generación hasta las más jóvenes, estamos considerados como nativos digitales.

El problema viene cuando quien debe enseñar, no puede porque se tiene que lanzar a la piscina sin saber cómo hacerlo. Y me sigo remitiendo a lo dicho en esa clase.

Porqué en vez de mostrar el poderío comprando material de última generación, no nos interesamos por concienciar de que es un cambio necesario, y también formarles para que se pueda aprovechar el potencial que todo esto ofrece.

Asimismo, la tecnología impulsa otro tipo de aprendizaje, llamado constructivista, que consiste en centrar el aprendizaje en el alumnado, siendo este el constructor y benefactor de este, desplazando la figura del docente como centro del conocimiento.

Quizás ahí podemos encontrar otra razón del rechazo docente a las tecnologías, si bien es cierto que no son todos los docentes, pero sí que ha existido una postura generalizada.

El cambio de medios muchas veces provoca un cambio de metodología, y, muchos docentes de la vieja escuela se niegan a ceder el puesto de sabios para pasar a un aprendizaje más horizontal y no tan vertical.

Y ahora yo me pregunto, ¿no sería mejor apartar todas las rivalidades y centrarnos en los alumnos?

Porque finalmente se trata de una lucha de lo antiguo contra lo nuevo, contra la novedad que ya no son las tecnologías, pero que aún hay partes de la sociedad que se resisten a aceptar que todo ha cambiado.

Bibliografía:

Molas Castells, N., & Rosselló, M. (2010). Revolución en las aulas: llega los profesores del siglo XXI. La introducción de las TIC en las aulas y el nuevo rol docente. Revista DIM: Didáctica, Innovación y Multimedia(19). Recuperado de: https://ddd.uab.cat/pub/dim/16993748n19/16993748n19a12.pdf

    • Alba Prado
      Alba Prado

      Hola Alba.

      Primero agradecerte la reflexión que haces sobre la incorporación de las nuevas tecnologías en las aulas, me ha parecido muy interesante y estoy de acuerdo con muchas de las cosas que has escrito.

      Opino que el centro de atención es el alumnado y el objetivo principal es su aprendizaje, pero también considero que el aprendizaje por parte de los docentes es igual de relevante que el de ellos, puesto que es el profesorado el encargado de guiar el proceso y si este no tiene la formación necesaria para ello, la educación no será eficaz. Por tanto, con ese aprendizaje constructivista del que tú hablas no pienso que se desplace la figura del docente como centro de conocimiento, sino que será este quien los guíe en el proceso aportándoles conocimientos que los alumnos/-as podrán contrastar gracias a la Tecnología Educativa, reflexionando sobre ellos y seleccionando lo que les interese y consideren relevante y "verídico".

      En resumen, pienso que se puede complementar todo, es decir, que los docentes adquieran competencias en las nuevas tecnologías y en cómo educar en su uso y cómo usarlas para enseñar; y, por otra parte, que el alumnado aprenda de forma constructiva ampliando información o contrastando aquella que el docente le proporcione, sin dejar de lado aquellas metodologías tradicionales.

      Y, para acabar, ¿no crees que el rechazo que dices que muestra parte del profesorado por las tecnologías viene dado por falta de información acerca de las mismas y de sus potencialidades? O, incluso, ¿porque el ser humano tiende a ser reacio al cambio por el esfuerzo que este supone?

      • Alba Izquierdo Melguizo
        Alba Izquierdo Melguizo

        ¡Muchas gracias por tu comentario, Alba! 

        Y con respecto al desplazamiento del docente por la metodología, quizá yo me estaba refiriendo al docente que emplea la metodología tradicional, que se sentiría desplazado por todo lo novedoso.

        Para terminar, coincido, el rechazo o el miedo surgen ante lo desconocido, como suele ser en la mayoría de los casos, o, como bien dices, ante la amenaza de un trabajo que suponga más esfuerzo.