Blog 7. Proyectos autonómicos y estatales para la integración de las tecnologías en las instituciones educativas ¿Tiene sentido que se invierta el dinero de los contribuyentes en eso? (Parte 2)

¡Hola compañeros y compañeras! Como ya os había dicho en mi anterior entrada en esta segunda parte voy a daros algunos ejemplos de los proyectos que se desarrollan en las Comunidades Autónomas, los cuales se recogen en el artículo de Martínez Figueira (2006):

  • En los proyectos y programas del Gobierno Aragonés, referente a los proyectos de innovación, encontramos el Programa Ramón y Cajal. Cuyo objetivo es integrar el uso innovador de las tecnologías de la información y de la comunicación en las tareas que se realizan en los centros educativos, de modo que profesores y alumnos las utilicen como una herramienta más en los procesos de enseñanza‐aprendizaje y sirvan como vehículo de comunicación y acceso a información de todos los ciudadanos en igualdad de condiciones.

  • En el 2002 la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid inició las actuaciones del Plan Global para el desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en los centros docentes, Educamadrid, que ofrece a la comunidad educativa la posibilidad de consultar recursos para distintas áreas en diferentes niveles, acceso a una biblioteca online, tiene en fase piloto un aula virtual de aprendizaje, revista virtual que informa de noticias educativas. 

  • Respecto a la política del Gobierno de Canarias se destaca el Proyecto Medusa. En su web podemos encontrar recursos educativos, recursos online, acceso a la mediateca, acceso a información, asesoría, tutoriales, recursos y experiencias escolares con la pizarra digital; acceso por áreas temáticas con enlaces a actividades, recursos, formación y utilidades de las mismas así como también acceso a la Biblioteca; a otros enlaces y posibilidad de teleformación para profesorado.

  • En el caso de Galicia, su política autonómica respecto a la tecnología se centra los siguientes proyectos:

    • Proyecto Abalar: su objetivo principal es el de transformar los centros educativos tradicionales en centros educativos digitales para: conseguir la plena alfabetización de las TIC entre los profesores y alumnos gallegos, modernizar el sistema educativo gallego, mejorar la calidad de la enseñanza en Galicia y reducir el fracaso escolar. El Proyecto Abalar garantiza la dotación y el mantenimiento de la infraestructura TIC en todos los centros educativos con la entrega de ultraportátiles a los alumnos/as y la dotación de aulas digitales por medio del portátil para el profesor/a, el encerado digital interactivo y el proyector, los armarios de carga de los ultraportátiles y las redes Wifi, fomenta la cultura digital por medio de la formación a los docentes y las familias, dota al profesorado y el resto de la comunidad educativa de contenidos y recursos educativos digitales y establece nuevos canales de comunicación entre la comunidad educativa y presencia en la Web por medio del espazoAbalar.

    • El Proyecto Educación Digital (E-Dixgal) tiene como objeto favorecer la incorporación generalizada de las tecnologías de la información y de la comunicación en el desarrollo de la actividad educativa, facilitando a los centros adscritos a la Red Abalar la disponibilidad de libros y de otros materiales digitales con los que puedan desarrollar su proyecto curricular de 5º y 6º de educación primaria y 1º y 2º de la ESO en el curso 2017-2018. Los centros adscritos la este proyecto tendrán acceso la un entorno virtual de aprendizaje con los contenidos gratuitos proporcionados por la Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria.  

La tendencia es positiva en cuanto a la dotación de infraestructura, atención a centros y disponibilidad de los recursos educativos‐tecnológicos. Asimismo, cabe decir que debe ser mejorable tanto la accesibilidad como la calidad de los contenidos que se ofrecen. Además, es necesario apuntar el hecho de que todavía hay Comunidades Autónomas que cuenta con una política débil, lo que provoca la desigualdad entre comunidades respecto a la calidad en la integración de las TIC en los centros educativos y en los procesos de aprendizaje. Considero que para una buena integración de las TICs en la enseñanza es preciso llevar a cabo actuaciones de formación del profesorado, acceso y disponibilidad de medios y recursos tecnológicos en términos de accesibilidad y calidad. 

Por último, considero que se preocupen excesivamente en llenar los centros educativos de ordenadores, pizarras electrónicas y tablets, lo cual no tiene ningún sentido destinar millones de euros en eso, si no se sabe integrarlas en el aprendizaje del alumnado de manera adecuada. Es una forma muy poco efectiva de lograr el cambio, ¿llenar las aulas de aparatos para que sirvan más de distracción que para el aprendizaje, de qué sirve? Siguiendo la idea de Soto Pérez y Fernández García, (2003), para una efectiva integración curricular de los medios tecnológicos, es necesario una nueva concepción de la educación, un replanteamiento de los contenidos, recursos, métodos y modelos de enseñanza, además de los roles del profesorado y del alumnado. 

Como todos y todas sabemos la tecnología busca su sitio en la educación, y como profesionales debemos de guiar la tecnología para generar aprendizajes significativos valiosos para toda la comunidad educativa. 

 

 

 Referencias Bibliográficas:

 

Caridad Sebastián, M., Méndez Rodríguez, E. Mª y Rodríguez Mateos, D. (2000). The need of information policies in face of the new globalized society. The spanish case. 29 (2), 22‐36.   

 

Echevarría, J. (2000). Las TIC en educación. Revista Iberoamericana, 24. 

 

Martínez Figueira, Mª.E. (2006). Políticas autonómicas para la integración de las TIC en centros educativos, Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa, 5 (2), 97‐112. Recuperado de:  https://core.ac.uk/download/pdf/72044255.pdf 

 

Sánchez Montoya, R (2002). Ordenador y discapacidad. Madrid: CEPE. 

 

Soto Pérez, F.J. y Fernández García, J.J. (2003). Realidades y retos de la inclusión digital. Comunicación y Pedagogía. 192, 34‐40.

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