Blog nº 8 Ciberbullying

El uso de internet y la proliferación de los diferentes dispositivos electrónicos, está provocando que las redes sociales se conviertan en un espacio donde se pueden manifestar todas las formas de acoso posible, sobre todo entre los más jóvenes.

 

Actualmente, el ciberacoso o ciberbullying es un fenómeno que crea una gran preocupación social, ya que cada vez más niños y adolescente lo sufren. Pero, ¿Qué es?

El ciberbullying es entendido como el daño repetido e intencionado por un grupo o individuo contra otra persona a través de Internet, tecnologías interactivas y digitales o teléfonos móviles (Patchin y Hinduja, 2006). Además, es preciso destacar que este fenómeno se produce cuando un niño o adolescente es amenazado, acosado y humillado por otro niño o adolescente (Aftab, 2010). 

Es preciso destacar que la adolescencia es una de las etapas más críticas en el desarrollo del ser humano, puesto que en ella se producen cambios físicos, psíquicos y cognitivos, así como transformaciones en su vida tanto social como personal. En otras palabras, en esta etapa se experimenta un estado de vulnerabilidad y susceptibilidad. Por lo tanto, cualquiera puede ser el elegido como víctima en un caso de ciberacoso. Sin embargo, las personas que son más vulnerables a este tipo de acosos son personas “diferentes” al acosador, (ya bien sea por su origen, cultura, orientación sexual, aspecto físico, gustos y aficiones, etc.), personas con baja autoestima, inseguridad y habilidades sociales poco desarrolladas.

El ciberacoso, provoca un mayor impacto sobre la víctima que el acoso presencial y esto se debe a varios factores: 

  • Es un acto de violencia camuflada, ya que Internet garantiza el anonimato del agresor, siendo un total desconocido. A no ser que haya sido hostigador presencial de la víctima antes y decida continuar el acoso mediante redes. 

  • Se trata de una forma de acoso indirecto e inmediato, es decir, el acoso mediante las Tic´s facilita que los mensajes ofensivos puedan compartirse en cualquier momento y lugar, por lo que la víctima no tiene descanso.

  • El acoso se hace público, lo que permite a los testigos/espectadores participar en el acoso compartiendo o dándole me gusta a los mensajes del acosador/es. Esto puede tener consecuencias muy graves, ya que estos mensajes podrían hacerse virales, llegando a más personas en muy poco tiempo, incluso personas desconocidas. Esta magnitud pueden dañar y afectar la imagen de la víctima en su futuro, ya que estos mensajes pueden permanecer en el tiempo.

  • Desamparo legal incrementado con la sensación de impunidad del acosador debido al anonimato, posibilitando que no se enfrente a las represalias.

Es preciso destacar que en el ámbito escolar se puede ver reflejado este tipo de fenómenos, ya que se produce en la víctima un descenso en su rendimiento académico, baja implicación en las tareas escolares, problemas para concentrarse y prestar atención, dificultades de aprendizaje y absentismo escolar (Tokunaga,2010). Además, las cibervíctimas “ experimentan un mayor aislamiento y rechazo social por parte de sus compañeros, lo cual contribuye, por otra parte, a mantener la conducta de ciberacoso” (Odaci y Kalhan, 2010).

Este maltrato entre iguales tiene que cesar, por lo que es conveniente inculcarles desde pequeños a que si sufren algún tipo de acoso deben comentarlo en casa, así como, si se quieren crear una cuenta en alguna red social es importante comunicárselo primeramente a los progenitores. En otras palabras, la comunicación entre progenitor e hijo es indispensable para erradicar estas situaciones.

Otra medida que se debería llevar a cabo es la alfabetización digital de los progenitores, siendo este un factor imprescindible, puesto que les ayuda a adquirir competencias digitales para regular el uso de las tecnologías que realizan sus hijos/as. Además, algunas aplicaciones cuenta con la opción de control parental para que los progenitores puedan filtrar el contenido que llega a sus hijos.

Por último, considero que la implicación de los centros educativos es fundamental, ya que los jóvenes pasan gran parte de su tiempo en la escuela. Por este motivo, es imprescindible que todos los centros educativos contemplen actuaciones de prevención del ciberacoso dentro de sus planes de convivencia, así como, en los planes de orientación y acción tutorial. 

Al mismo tiempo, considero oportuno que el centro instruya al alumnado en el uso adecuado de las nuevas tecnologías. Para ello, deben proporcionar al alumnado recursos que le permitan reconocer y prevenir situaciones de riesgo.

En este contexto, también se puede ofrecer charlas de concienciación y sensibilización contra el ciberacoso, dando a conocer la realidad que muchos jóvenes están viviendo. Esta visibilización del acoso tiene como finalidad sensibilizar y orientar a los alumnos ante toda forma de maltrato y discriminación entre iguales.

Además, como futura pedagoga abogo por el aprendizaje cooperativo como medida, puesto que normalmente el ciberbullying se produce entre compañeros del propio centro educativo. A través de esta dinámica los alumnos aprenden a trabajar juntos, siendo conscientes de que todos pueden aportar cosas positivas y enriquecedoras. Por este motivo, el trabajo cooperativo no solo mejora la convivencia, sino que también constituye una medida de prevención frente al acoso escolar y al ciberacoso (Avilés, 2006). 

Considero que mediante la realización de este blog he aprendido bastante, sobre todo, a la hora de adoptar y llevar a cabo medidas contra este fenómeno. Estas medidas de actuación pueden ser muy útiles para mi labor como futura pedagoga. Además, es un tema que causa una gran preocupación social, en el que nos queda mucho por trabajar para evitar que se produzcan situaciones de ciberbullying.

 

En conclusión, el ciberacoso es una realidad en nuestro día a día. Tiene diversos efectos negativos, sobre todo, si las personas que están involucradas conviven en el mismo centro, puesto que perjudicaría tanto a la persona que sufre el acoso como al clima escolar. 

la convivencia, no solo en los implicados, sino en la totalidad del alumnado y profesorado. En otras palabras, el clima escolar se deterioraría, y para muchos alumnos acudir a la escuela supondría una tortura. Por este motivo, ¿creéis que las redes sociales son tóxicas?, ¿Qué medidas tomaríais como futuros/as pedagogos/as ante un caso de ciberacoso?

 

Referencias bibliográficas: 

Barón, J. O., Vázquez, S. B., & Caballero, M. J. C. (2016). Influencia del clima escolar y familiar en adolescentes, víctimas de ciberacoso. Comunicar: Revista científica iberoamericana de comunicación y educación, (46), 57-65.

Hernández Prados, M., & Solano Fernández, I. M. (2007). Ciberbullying, un problema de acoso escolar. Revista Iberoamericana de Educación a distancia.

Landazabal, M. G. (2011). Bullying y ciberbullying: conceptualización, prevalencia y evaluación. Ed. Fac. Psicol. Univ. País Vasco.

Mateo, V. F., Ferrer, M. S., Mesas, C. G., & Vicente, S. S. (2010). El ciberacoso en la enseñanza obligatoria. Aula abierta, 38(1), 47-58.

Vicente, J. (2019). El internet y los peligros del ciberacoso. [Figura]. Recuperado de https://tecnolikecuba.com/tag/ciberacoso/

 
    • Juanjo González
      Juanjo González

      ¡Buenos días, Paula!

      Me alegra que considerases tratar un tema como este, el ciberacoso. Tras haberlo leído detenidamente, querría ir al grano, y, con ello a la pregunta que nos cuestionas, formulándote yo otro par de las mismas. 

      Crees que el uso de las redes sociales por parte de los adultos ha perjudicado la concepción de las mismas sobre los jóvenes..., no te da la sensación que el ademán de mostrar "mayor valía", materialismo y, para mi, en cierto modo, aires de superioridad de ciertos influencers y demás puede haber perjudicado a la impresión y adeucación del uso de las mismas, pues, como herramientas creo que tienen grandes fondos, pero creo que en las formas se ha perdido la sociedad, y, termina generando ciertas conductas inadecuadas, que derivan en actos totalmente desagradables, en especial para el que los termina sufriendo y que deberíamos tratar de erradicar desde el inicio. Se ha generado un clímax que rodea y relaciona la popularidad con la grandeza de una persona, y que, por medio de estas redes sociales, permite el acceso a esa sensación desde edades muy tempranas. 

      En mi opinión, deberíamos orientar a los jóvenes para que, como bien dices tú, sean conocedores de situaciones de riesgo, y, a la vez, que esos "cometedores" de situaciones no se banalicen en torno a su teórica "sensación de grandeza". Hemos creado demasiados "Mayweathers" a través de los cuales parece que como su popularidad es mayor, se pueden permitir/dejar de estar mal visto acciones totalmente deleznables, y, que afectó a los más jóvenes. 

      Crees que además de dotar de estas situaciones de riesgo a los jóvenes, ¿se le debe limitar el acceso hasta, por lo menos unas edades donde su madurez personal sea mayor...?, pues, a mi me surge la duda si un niño de 10 años debe tener instagram y ver este tipo de comportamientos, por mucho que trates de educarle haciendole ver que es adecuado y que no, pues no creo que lleguemos a poder tratar todas las situaciones y temas... que quieres que te diga.

      Un saludo!

       

       

       

      • Paula Rodríguez Hermida
        Paula Rodríguez Hermida

        ¡Hola Juanjo!

        Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices acerca de los influencers, ya que estes mediante sus redes sociales normalizan actividades o hábitos perjudiciales, no siendo conscientes de que a la gran mayoría de ellos le sigue un público menor de edad. Por lo que considero que es un colectivo vulnerable, a la vez que influenciable, ya que no tiene la madurez para reflexionar acerca de lo que esta bien y mal. De hecho, te invito a leer mi blog 7, que trato más en profundidad todo el escaparate de los influencers.

        Desde mi punto de vista, un niño de 10 años no debería tener ninguna red social, sino que debería estar en el parque socializando con el resto de niños/as. En el caso de que los padres consideren oportuno que su hija/o pueda tener una red social, como ya dije en mi blog, considero primordial que supervisen su activad mediante herramientas de control parental. 

        Por último, considero que como futuros pedagogos deberíamos enseñarles, sobre todo a las nuevas generaciones, a gestionar los conflictos. En otras palabras, si un niño está sufriendo, ya bien sea acoso o ciberacoso, no debe responder con insultos ni con una actitud pasiva. Sino que debe comunicarlo inmediatamente al centro y/o la familia para evitar que la situación vaya a más. 

        Un saludo.

      últimos comentarios