Blog 9. Consecuencias de la brecha digital (4ª Tarea).

Hoy toca hablar de la brecha digital, aunque la propia palabra ya lo dice y la mayor parte de nosotros ya sabemos su significado, nunca está de más hacer una breve síntesis sobre él. Por lo tanto, ¿qué se entiende por brecha digital? Según Coachtec (2013) la brecha digital hace referencia a la desigualdad existente entre las personas que pueden tener acceso o saben cómo usa las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y las que o bien no tienen acceso o, por el contrario, si lo tienen pero no saben usarlo.

Ahora más que nunca estamos en una situación que no deja mucho marguen de error a las personas que se encuentran en estas circunstancias. Buscando algún ejemplo de esto por la web me encontré con un artículo de Viejo (2020), en el que habla de Cristian un adolescente que sueña con ser abogado, pero que sus diversas circunstancias económicas le impiden tener internet, por lo que un grupo de educadores, le envía cada 15 días un taco de deberes para que este pueda continuar con su actividad escolar. Como Cristian, podemos encontrarnos con infinidad de niños que no poseen los medios necesarios para poder continuar sus estudios y quizás, muchos de ellos, ni puedan recibir los deberes cada 15 días. Por lo tanto, una de las grandes consecuencias que trajo consigo el confinamiento es la agudización de estas desigualdades las cuales, aunque se busquen medios para poder solventarlas, en muchos casos no es suficiente.

Esta brecha digital condiciona a los niños a la imposibilidad de continuar de una manera progresiva sus estudios, los cuales se vieron paralizados de una manera masiva aquel 13 de marzo cuando les dijeron que se iba a paralizar la asistencia a la escuela pero que las clases se seguirían impartiendo, con modificaciones, a través de internet. Aquel día quizás nadie pensaba que esto fuese a durar mucho tiempo, pero la realidad es que en pocos días ya va a hacer dos meses de esto y el regreso a la escuela no es algo que se haya planeado para este curso. A todos estos aspectos se le debe tener en cuenta también la imposibilidad de acceso a recursos digitales, los cuales durante dos meses han sido los únicos a los que se ha podido acceder, siempre contando los medios que poseemos en el domicilio, quizás muchas veces insuficiente para la realización por ejemplo de un trabajo de historia.

A todo esto se le debe añadir también la otra cara de la brecha digital, es verdad que principalmente entendemos esta por la primeramente citada, pero esta no debe ser olvidada pues, aquellos adultos cuyos hijos si tienen acceso a las TICs pero quizás estos padres no poseen todos los conocimientos sobre las nuevas tecnologías como para poder ayudarles. Es muy probable que durante esta época de confinamiento algún alumno haya tenido dificultades para conectarse al “aula” y haya recurrido a sus padres para que estes le diesen la solución y como esto, es muy probable que el resultado haya sido frustrante tanto para padres como para hijos. Quizás es que nadie había pensado en la posibilidad de tener que afrontar este tipo de problemas, o quizás también es que nos deberíamos replantear la educación para solventar adversidades como las que ahora se están viviendo, las cuales fueron planeadas de la noche para la mañana y que muy probablemente, muchas hayan sufrido diferentes incidencias.

Por lo tanto, es verdad que nadie se imagina las diferentes situaciones que la vida nos puede deparar, pero siempre es necesario poder prever adversidades ante las cuales nadie se vea desfavorecido.

Referencias:

Coachtec (2013). ¿Qué es la brecha digital? [Mensaje en un blog]. Coaching Tecnológico. Formación en Tecnología, redes sociales y marca personal. Recuperado de: https://www.coaching-tecnologico.com/que-es-la-brecha-digital/

Viejo, M. (8 de mayo de 2020). Cristian sueña con ser abogado: sin Internet en la chabola, recibe un taco de deberes cada 15 días. El País. Recuperado de: https://elpais.com/noticias/brecha-digital/

 

 
    • Gabriela Moreira Pérez
      Gabriela Moreira Pérez

      Hola Mar!! Felicidades por este blog, me ha gustado mucho. Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas. El confinamiento ha dejado en evidencia las carencias del sistema educativo en relación a las TIC. Si bien es cierto que nadie contaba con que una situación así pudiese darse, si deberíamos haber estado preparados para poder afrontarla. Desde la llegada del internet y las nuevas tecnologías poco a poco se han ido introduciendo diferentes proyectos a nivel estatal y autonómico para lograr una integración de las mimas. Sin embargo, es evidente que no se ha conseguido, los motivos son de diversa índole. No obstante, lo que esta claro es que realizar un cambio es una necesidad urgente.

      Por otra parte, también comentas la brecha digital generacional que se produce entre padres e hijos/as a la hora de ayudarles con sus actividades/clases. Si nos paramos a pensar, si ya a los niños y niñas les cuesta manejarse con las nuevas tecnologías por falta de formación en ellas, imaginaos los padres. A pesar de que pueda haber excepciones por causas laborales o simplemente formación continua o hobby, por norma general se encuentran con grandes dificultades si se requiere algo más que realizar una simple búsqueda en Google o mandar un WhatsApp.

      Un saludo.