¿Conseguirá Singapur ser el primer país inteligente del mundo?

En este blog voy a tratar uno de los sistemas educativos más admirados del mundo, el de Singapur. Recientemente haciendo el trabajo de Educación Comparada de comparar la educación en distintos países, a nuestro grupo le tocó Singapur. Buscando datos sobre él, me impactó el gran desarrollo que tienen en la educación así que decidí informarme un poco más.

 

Comienzo con una cita del Gobierno de Singapur, que recoge en su artículo Guillén (2016) en EL PAÍS junto con los datos que mencionaré a continuación. La frase es la siguiente:

 "Es la diferencia entre un país que consume tecnología y un país que crea tecnología"

La introducen mientras explican que es necesario contar con alguien que pueda dirigir y desarrollar la revolución digital que se está llevando a cabo estos últimos años. Personas que tengan que heredar el legado tecnológico y para ello requieren jóvenes que sepan programar drones, aplicaciones, robots, circuitos, videojuegos… Por eso en Singapur, aunque no cuenten con recursos naturales, tienen claro que su materia prima es su gente, y el talento de esta. Comenzaron un proyecto para convertirse en el primer país inteligente del mundo, en el que la tecnología sea el principio y el fin, y están seguros de que para lograrlo, el papel de la educación es esencial.

"La tecnología es solo una herramienta para potenciar su creatividad. Queremos que sepan que son capaces de crear y de desarrollar nuevas ideas", apunta Lim a EL PAÍS, diario invitado por su departamento, el IDA (Infocomm Development Authority). Todo forma parte de una cadena de montaje. El exministro de educación lo reconoce: "Necesitamos construir ciudadanos inteligentes, preparar a los niños para nuestra nación inteligente".

Este programa que resumiré a continuación es impulsado por la Autoridad de Desarrollo de Infocomm (IDA), mencionada anteriormente. Es una agencia gubernamental encargada de difundir y desarrollar la industria del Internet en todo el país. Gracias a este programa, en todas las escuelas públicas de la ciudad Estado existen los instrumentos para enseñar programación. Durante el primer año de funcionamiento del programa de IDA, más de mil quinientos estudiantes finalizaron la fase de conceptos informáticos avanzados

Para conseguir este objetivo comienzan desde las escuelas infantiles. En el año 2015 comenzó el proyecto llamado Playmaker, creado por IDA, el cual está instaurado en 160 escuelas e incluye ya a 10.000 alumnos de entre 3 y 6 años según cifras oficiales. El principal objetivo es que los niños empiecen a desarrollar desde pequeños el pensamiento computacional (lo explicaré más en profundidad en mi próximo blog), que consigue que desarrollen la capacidad de razonar de forma natural en clave tecnológica. Esto no implica que usen tabletas, sino que utilizan juguetes programables y robotizados.

A los 6 años, cuando llegan a los colegios de primaria, están listos para empezar con Scratch, una plataforma desarrollada por el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets) para que puedan empezar a aprender a programar, primero la versión Junio, y a los 10, la versión adulta.  “El resultado es que un aula del colegio de primaria Fuhua Primary School parece una clase de bienvenida a una prestigiosa universidad estadounidense. Drones volando, pianos tecnológicos en el suelo, circuitos con 40 mouses de computadora que se mueven solos, etc… y todo manejado, creado y controlado por niños de 10 y 12 años.” (Ugalde, 2016).

 

En un artículo de Jeevan Vasagar publicado en 2016 en el Financial Times, se describe a las escuelas singapurenses como lugares industriosos donde los niños pueden trabajar en complicidad con sus profesores, ya que cuando no logran la atención de sus alumnos no se desesperan, sino que insisten de buena manera, refiriéndose con la frase “mis queridos” para obtener nuevamente la atención.

Señalan como una de las característica más llamativas, la cantidad de elementos tecnológicos presentes en las salas de clase con el fin de aprender electrónica y programación. Estos van desde mini tableros de circuitos para producir luces LED, hasta pequeños computadores para realizar pruebas de programación. Mientras los estudiantes examinan, el profesor circula alrededor de aula familiarizando a los alumnos con los códigos. Este trabajo permitió el 2016 a alumnos de la Amiralty Secondary School, la construcción de un brazo robótico. También se les enseña a usar software de diseño en 3D y a los adolescentes en el lenguaje de Python con el fin de crear aplicaciones web.

 

Desde mi punto de vista, creo que países como este nos lleva mucha ventaja en cuanto a educación, como bien decían en la cita que mencione al principio, la diferencia está en el país que crea tecnología. Para ello creo que deberíamos de preocuparnos más a la hora de conseguir que el alumnado aprenda a razonar y solucionar problemas de forma independiente, en vez de centrarnos solo en el hecho de que los centros educativos cuenten con ordenadores suficientes para todos. Como se explica, no es necesario el uso de tablets u ordenadores, sino de juguetes programables que favorezcan este aprendizaje. Con esto no quiero restarle importancia a toda la tecnología que se está integrando en los centros escolares de España porque pienso que es necesaria, sin embargo deberían de replantearse el uso que se le da esta. Además, el aspecto más importante es que tienen claro que la educación es la base del cambio, y esto implica que inviertan mucho más dinero en ella para que sea lo más efectiva posible. Recalcar también que en Singapur a diferencia de nuestro país, el contacto con este tipo de educación comienza en educación infantil, en la que los niños se familiarizan rápidamente con estas nuevas tecnologías y se integran en su vida desde el principio.

Referencias bibliográficas:

 

Guillén, B. (10 de junio de 2016). La escuela del futuro ya existe en Singapur. EL PAÍS. Recuperado de: https://elpais.com/tecnologia/2016/05/24/actualidad/1464106787_876822.html

 

Ugalde, R. (15 de junio de 2016). Educación tecnológica en Singapur inicia en preescolar con Computational Thinking. Mundo Contact. Recuperado de:  https://mundocontact.com/educacion-tecnologica-en-singapur-inicia-en-preescolar-con-computational-thinking/

 

Vasagar, J. (22 de julio de 2016) Why Singapore’s kids are so good at maths. Financial Times. Recuperado de: https://www.ft.com/content/2e4c61f2-4ec8-11e6-8172-e39ecd3b86fc