La brecha digital. Concepto, evolución y situación tras el COVID-19.

Si algo caracteriza a las sociedades jerárquicas son las desigualdades y los privilegios. A día de hoy parece impensable el hecho de que no existan estas igualdades y el pensar en una posible sociedad sin tales está mas cerca de lo utópico que de lo real. En la era digital estas desigualdades no desaparecen, y mientras unos tantos podemos gozar de los recursos y las nuevas tecnologías otros carecen de ellas, estamos hablando de la brecha digital. 

Primero hay diversas aceptaciones sobre este concepto. Santoyo y Martinez (2003) con la llegada de las nuevas tecnologías y su implementación en los tiempos modernos lo definieron como la separación existente entre las personas que dan uso de las nuevas tecnologías de la información como una parte cotidiana y aquellas que carecen del acceso a las mismas y que aunque las tengan no saben utilizarlas.

Cabe destacar que esta brecha digital no es simplemente un problema de recursos tecnológicos, sino también con la carencia de visión hacia un desarrollo sostenible de estas donde la educación debería de actuar. Es por ello la importante labor de la tecnología educativa, facilitar a aquellos que puedan verse excluidos y educar a las generaciones venideras con la presencia de las nuevas tecnologías

Si bien es cierto de la presente brecha digital, también cabe destacar el hecho de que está se ve reducida con el paso de los años. Vemos como las nuevas tecnologías tienen mayor presencia en la vida individual introduciendo a las personas mayores empiezan a utilizarlas cotidianamente. 

Los factores que reducen esta brecha digital pueden ser diversos: se expanden la infraestructura, calidad y velocidad, así como el rango del operador, se ha mejorado la comunicación, el equipamiento es más barato y la conexión se produce más fácilmente. La situación económica y la política de expansión de las personas mayores también influye. La cultura digital desarrollada por los municipios y otras organizaciones tiene que facilitar a estas personas mayores el acceso a Internet y a los teléfonos móviles.

Como confirman Ayala y Abelán (2017 ) reducir la brecha digital es uno de los principales objetivos de la organización política social de la Unión Europea: Se pretende una mayor cohesión social entre los ciudadanos gracias a las herramientas de la sociedad de la información. Los individuos, las asociaciones, las instituciones públicas todavía tienen un camino por recorrer. 

Viñeta sobre la Brecha Digital (generacional).

Fuente: https://playcodeacademy.com/la-brecha-digital/

 

Tras analizar el concepto de brecha digital junto con su evolución quería recalcar también la presencia de esta en el momento de pandemia producido por el COVID-19.

Según la información ofrecida por Murillo (2020) podemos comprobar como la educación a distancia es un sueño. Para aquellos que tienen una cierta calidad de equipo en casa y pueden acceder a Internet, esta es otra opción. Desafortunadamente, demasiados estudiantes no tienen tales recursos, ni condiciones materiales, ambientales y espaciales para beneficiarse de esta elección. No olvidemos que América Latina ,España o Portugal tienen millones de personas sin casas. Más específicamente, solo 4 de cada 10 hogares en América Latina tienen conexión a Internet. Chile por ejemplo que es uno de los países más conectados, tiene solo alrededor del 57% de los hogares con una conexión de red fija. Vemos como realmente se acentúa la brecha digital.

Más que nunca la labor de la educación cobra un gran peso sobre las venideras generaciones, son muchas las propuestas educativas que surgen tras la pandemia y que tratan de frenar esta brecha digital y educativa como recalcan Virto y Martinez (2020) manteniendo que La educación es una base fundamental para el desarrollo y la prosperidad de toda sociedad, movimiento social, lucha contra las desigualdades, así como para el bienestar de todos. De esta forma, recientes investigaciones en materia educativa nos muestran que la transformación de la educación hacía modelos de aprendizaje más inclusivos y conectados con el entorno como el método dialógico, los proyectos escolares como Comunidades de Aprendizaje y/o el Aprendizaje y Servicio, pueden ser una buena estrategia para reducir desigualdades en la dimensión educativa. Las consecuencias producidas por la pandemia y el confinamiento educativo requieren de medidas y soluciones, teniendo especial sensibilidad con aquel alumnado en mayor situación de desventaja ya sea producida por brechas digitales o a causa de su situación social.

 

Como conclusión final quería recalcar la idea de que no debemos perder la esperanza. Aunque la idea de acabar con las desigualdades o estas brechas ya sean educativas o sociales pueda parecer idílica no significa por ende que sea imposible y debemos reforzar en todo aquello que veamos idóneo por un futuro mejor. Cierro este blog con una frase de una gran cantante estadounidense: 

"Los retos de la vida no están ahí para paralizarte, sino para ayudarte a descubrir quién eres"

Ayala García, A., & Abellán García, A. (2017). La brecha digital continúa reduciéndose. 

Cañón Rodríguez, R., Grande de Prado, M., & Cantón Mayo, I. (2016). Brecha digital: impacto en el desarrollo social y personal. Factores asociados. Tendencias pedagógicas.

Santoyo, A. S., & Martínez, E. M. (2003). La brecha digital: mitos y realidades. Uabc.

Murillo, F. J., & Duk, C. (2020). El Covid-19 y las Brechas Educativas. Revista latinoamericana de educación inclusiva14(1), 11-13.

Virto, L. M., & Martínez, A. A. (2020). Escuela Post-Covid: La Oportunidad de Repensar la Educación en Clave Inclusiva. Revista Internacional de Educación para la Justicia Social9(3).