Silvia Alvarez Otero

Observadora, intuitiva, temperamental, impulsiva, en ocasiones más emocional que racional, activa, sincera (a veces demasiado), alegre, optimista, habladora... Dicen que incluso gusto de las discusiones...

4. Bloque II: Malestar y Bienestar en la Profesión Docente

MALESTAR – BIENESTAR

El debate que nos ocupa sobre el Malestar – Bienestar se puede considerar las dos caras de una misma moneda. Así mismo podemos compararlo con la metáfora del Dios Jano, el cual también tenía dos caras.

En relación al profesorado, la metáfora aludiría a las dos caras de la profesión, una cara miraría hacia la escuela, al trascurrir de la vida; y la otra miraría hacia la investigación. Se corresponde con la fuerte separación entre teoría y práctica.

Este constructo está marcado por una fuerte complejidad. Muchos autores emplean la expresión “paraguas conceptual” para aludir a la vaguedad  e indefinición del concepto.

Así mismo, al tema bienestar – malestar docente podemos atribuir cuestiones ligadas al estrés, la depresión, así como la complejidad de propia función docente.

Ada Abraham y Esteve hablan del yo ideal y del yo real, considerando el primero como aquel que nos gustaría ser y siendo el segundo aquel que realmente somos con nuestras actuaciones.

Abraham, con respecto a las tensiones del profesorado, agrupó cuatro relaciones diversas:

  1. Profesores que aceptan los cambios.
  2. Actitudes de inhibición.
  3. Sentimientos Contradictorios. Actitudes ambiguas, queremos cambiar pero no sabemos como.
  4. Vivencia de la docencia con sentimientos de culpabilidad.

Ada Abraham, Manuel Esteve y Rosa Mª Zuñiga han aportado desde la perspectiva psicoanalítica todo lo que está alrededor de la práctica y la formación docente.

Como segunda metáfora podemos aludir a aquella que dice que Se es docente las 24 horas, porque siempre se puede hacer mejor, siempre se puede hacer algo más, leer… Este sentimiento de permanente perfeccionismo y ansiedad es el que puede conducir al MALESTAR.

En cuanto a los factores que inciden en el bienestar - malestar docente, Esteve (1987) distingue entre:

- Factores de primer orden: como aquellas variables que inciden directamente sobre la acción de los profesores en su clase.

- Factores de segundo orden: elementos del contexto social y educativo que delimitan y condicionan su actuación en el aula, afectando fundamentalmente al grado de motivación laboral y la propia autoimagen.

 

Este sentimiento o estado de Bienestar – Malestar depende también de las RECOMPENSAS existentes, y por ello distinguimos:

- Recompensas intrínsecas: satisface internamente. Motivación intrínseca. Aprender. Satisfaccion por el aprendizaje de los alumnos. Aunque tb se puede deteriorar. Pasión por la enseñanza. El placer de aprender enseñando.

- Recompensas extrínsecas: lo hago porque quiero tener una nota muy alta. Suele decirse que cuando todo son recompensas extrínsecas es que algo falla, por tanto si una falla (malas notas, salario…) la persona se hunde.

Por tanto, consideramos más valiosas las recompensas intrínsecas, aunque suele decirse que son más valiosas las extrínsecas.

Algunos estresores que podemos mencionar son el desprestigio de la profesión, el aumento de la ratio en las aulas, la pérdida de autoridad, la carencia de recursos o su mala optimización….

Otros autores hacen más hincapié en el BIENESTAR que en el malestar. Algunos lo llaman vocación  o compromiso con la tarea.

Díaz Granados subraya en un estudio que son más abundantes los términos que aluden al malestar que al bienestar, al contrario de lo que se suele pensar.

 

La enseñanza: una profesión paradójica

“…se espera de los docentes más que de cualquier otra profesión, que construyan comunidades de aprendizaje, que creen la sociedad del conocimiento y que desarrollen las capacidades para la innovación, la flexibilidad y el compromiso con el cambio que son esenciales para la prosperidad económica…”

Y, al mismo tiempo…

“ se espera también, que mitiguen y contrarresten muchos de los inmensos problemas que crean las sociedades del conocimiento, tales como un consumismo excesivo, una pérdida del sentido de comunidad y la ampliación de las brechas entre ricos y pobres.”

Heargreaves

 

Los docentes y la enseñanza se encuentran encerrados en un triángulo de intereses, formado por:

- Catalizadores

- Víctimas

- Contrapuntos

 

Otro aspecto con gran repercusión en el Malestar – Bienestar docente es la capacidad de manejo de las emociones, la cual es ineludible para la labor del psicopedagogo y del asesor. Inma Cases (La telaraña emocional del profesorado, 2001) señala que esta capacidad emocional no está desarrollada en la formación docente y propone alternativas para ello. Inma utiliza el relato como registro de esto, apuntar como me siento, por ejemplo.

Por otro lado, Schulman considera la profesión docente como una profesión amnésica, porque no queda recuerdo ni constancia de ella, al igual que la de los médicos. Hablamos por norma general, aunque suele haber excepciones. Y por tanto, no queda constancia de esa sabiduría ni podemos beber de los aprendizajes de la práctica de otros profesionales.