1.3. PERDIDA EN EL MAPA CON DIFICULTADES PARA ESCOGER EL CAMINO

PERDIDA EN EL MAPA CON DIFICULTADES PARA ESCOGER EL CAMINO

El inicio en la materia he de decir que no fue fácil, puesto que al intentar librarme de la estaca, no sabía por dónde caminar, estaba perdida dentro del mapa de la tecnología, al igual que puede estar el elefante en los diferentes territorios habitables, de ahí la selección de la imagen presente. Si es cierto, que quería caminar bien de prisa y eso me llevó a intentar comunicarme con mis compañeros/as para tratar de encauzar mi propio camino. Reflejo de ello pueden ser los comentarios en el blog que hacía en los días posteriores a la primera sesión de clase, cuando aún no teníamos adquiridos apenas contenidos de la materia.

Al principio decía: será complicado, y luego decidí caminar por aquellos lugares que me hacían sentir más segura, es así como tendía a centrarme en aquellos contenidos que me resultan más significativos y acaso familiares, como por ejemplo términos que muchos de nosotros creíamos reconocer sin una profunda reflexión, tales como la alfabetización tecnológica y el empoderamiento digital. En mayor medida, empleaba como pretexto aquellos aspectos que me resultaban más sencillos de comprender en las sesiones presenciales de clase para reflexionar sobre los mismos, tratando de encontrar apoyo para continuar el camino (referencias bibliográficas). Así, las primeras aportaciones realizadas seguían el mismo hilo conductor que las sesiones presenciales de clase, empezando por hacer mis propias reflexiones sobre la Alfabetización y el Empoderamiento Digital; la interrelación entre la infoxicación de información y la competencia digital; las ventajas y desventajas del conocimiento abierto y cerrado.

Empezaba así a intentar caminar de la mano de la tecnología, a su favor, confiando en ella, elaborando publicaciones y comentarios reflexivos a mis compañeros/as sobre determinadas cuestiones implicadas en el uso de las mismas. Empezaba a ver aspectos positivos en aquellas cuestiones que algunos compañeros/as enfocaban de manera negativa sobre el uso de la tecnología y de manera reflexiva intentaba retroalimentar sus publicaciones, no sin temores a que a estos les sentase mal mi propuesta. Así, centraba una de mis publicaciones en un tema diferente al tratado en las sesiones presenciales, tras conocer en la televisión una nueva edición de un programa televisivo en que se hablaba de la Dependencia que generaba el móvil. Es aquí donde empezaba a fundamentar mi verdadera opinión y proponía soluciones, tales como la formación, el conocimiento y el dominio de la competencia digital para el fomento de la conciencia sobre las implicaciones que puede tener el uso masivo de los nuevos aparatos electrónicos.

Seguía un tanto perdida, no tenía la suficiente confianza de estar haciendo mi trabajo de manera eficaz (sobre todo a raíz de reflexionar sobre un programa televisivo, ya que supuso ir más allá de los contenidos de las sesiones presenciales). Pero sí reconocía que mi forma de ver la tecnología educativa se estaba modificando e incluso empezaba a percibirla como una materia realmente importante dentro del currículum de Pedagogía.