El papel de los proveedores de servicios en la generalización del acceso a Internet

Normalmente cuando hablamos de generalizar el acceso a las TIC y, más concretamente a Internet, todos pensamos en ayudas públicas, subvenciones o despliegues de operadores públicos. En resumen, la mente nos evoca una retahíla de actuaciones que, según nos han enseñado, acomete el estado para subsanar las deficiencias que presenta el “libre mercado”. Sin embargo en esta entrada reflexionaré, a raíz de una noticia que he visto recientemente, sobre el rol que pueden jugar las propias fuerzas del mercado en impulsar el acceso a las TIC incluso en regiones en donde a priori no resulta rentable.

El acceso a las TIC y las desigualdades en el libre mercado

Empezaré por describir una realidad que resulta fácil de entender: la demanda guía la oferta y ello significa que la calidad y cantidad de la oferta de servicios que el libre mercado presta depende en gran medida de la relación entre los costes que deba asumir y los beneficios potenciales que pueda obtener a cambio a través de la demanda existente en el mercado. Precisamente la parte final de la entrada gira en torno a diferentes proyectos que muestran como el modelo de negocio de la sociedad del conocimiento está haciendo que de forma natural se incrementen estos incentivos y, en parte, exista una mayor presión por extender el acceso a Internet. En todo caso, por ahora seguiremos el razonamiento “tradicional” en torno al acceso a las TIC y las asimetrías que presenta.

Llevado el equilibrio oferta-demanda al acceso a las TIC eso significa que, ni todas las regiones tenderán a tener la misma gama de servicios ni a los mismos precios. Ello es especialmente patente en Galicia en donde las características geográficas, la diseminación de la población y su estructura demográfica hace que en determinadas regiones no sea rentable desplegar según qué tipo de redes de telecomunicaciones (por citar un ejemplo extremo redes de fibra óptica aunque otras tecnologías como el xDSL o incluso el propio 3G tampoco sean viables económicamente según en que regiones). Adicionalmente, incluso aun siendo viables otras tecnologías la estructura de costes podría desembocar en precios más elevados que en zonas con mayor demanda o con mayor presión competitiva. Estas diferencias son especialmente urgentes en los accesos fijos a Internet puesto que, además de conllevar mayores costes que los accesos en movilidad, en estos últimos existen más incentivos a desplegar en zonas no rentables debido a la propia itinerancia de los usuarios (disponer de conexión 3G en una aldea más o menos aislada de Pontevedra puede tener valor no sólo para los que la habitan sino para gente de paso procedente de zonas más rentables).

Desde un punto de vista “liberal”, estas asimetrías en la disponibilidad de servicios no son más que la lógica distribución de recursos escasos como la inversión en aquellas regiones en donde resulta más provechoso su uso siendo un incentivo a que las personas que vivan en zonas “menos rentables/eficientes” se trasladen a zonas en donde la sociedad en su conjunto pueda obtener un mayor nivel de eficiencia en el uso de recursos.

Sin embargo, desde un punto de vista social, las asimetrías que produce de forma natural el libre mercado en cuando al acceso a las nuevas tecnologías suponen una discriminación que pone en pie de desigualdad a ciudadanos que viven en diferentes regiones lo cual justifica la actuación del estado para incrementar “artificialmente” los incentivos percibidos por empresas privadas (vía subvenciones públicas, deducciones fiscales u otros métodos similares) o bien actuando directamente a través de empresas públicas. En el marco legislativo actual estas actuaciones estatales sobre el mercado están limitadas y requieren de una justificación previa que evite que se distorsione de forma nociva la competencia natural entre los agentes del mercado (o dicho de otra manera, el estado sólo puede actuar en donde puede justificar que los agentes privados no lo están haciendo ni lo van a hacer en un futuro cercano).

Esto ha llevado a que, por citar un ejemplo, la Xunta de Galicia esté subvencionando con fondos europeos diversos despliegues de redes de telecomunicaciones en el marco del Plan Director de Banda Ancha con el objetivo de que a finales del presente año todos los gallegos tengan un acceso de calidad y costeable a Internet. Con todo, incluso con la actuación de las administraciones (como en este caso la Xunta de Galicia) siguen existiendo asimetrías tecnológicas en cuando a la calidad de los accesos a Internet ya que, como resulta lógico, los recursos públicos son limitados y es inabordable asumir el coste que supondría llevar las últimas tecnologías como la fibra óptica hasta el último rincón de una región como Galicia.

Adicionalmente, las actuaciones auspiciadas por los poderes públicos mantienen una gran incógnita que no responden satisfactoriamente: ¿qué ocurrirá en el futuro con estas actuaciones? Si es necesario emplear fondos públicos es porque, a todas luces, no resulta rentable para inversores privados y si eso es así es muy probable que en muchas de estas zonas siga siéndolo en el futuro (más si tenemos en cuenta la evolución demográfica de Galicia). Esto quiere decir que, con la velocidad que evolucionan las TIC es muy probable que en parte se esté gastando en actuaciones que quedarán obsoletas en no mucho tiempo y que requerirán de fondos públicos de forma regular para mantenerse actualizadas.

¿Hay otra vía de democratizar el acceso a las TIC?

Antes he referido que, de forma natural el mercado crea “guetos” en cuanto al acceso a las TIC debido, entre otras cosas, a la estructura de costes e incentivos existente en cada región. En el caso de Galicia los motivos son principalmente geográficos, de densidad de población y de demografía; en otras regiones del globo las razones pueden ser simple y llanamente debidas al nivel de renta, los conflictos armados o la inestabilidad política.

Con todo, movimientos recientes me hacen pensar que los poderes públicos pueden tener un aliado inesperado en su lucha contra estas desigualdades: el propio mercado libre.

En la última década hemos visto como empresas como Facebook o Google hacían emerger nuevos modelos de negocio fundamentados en el acceso a la sociedad del conocimiento y la comunicación entre personas de diferentes partes del globo. Estos nuevos modelos de negocio “rentabilizan” la sociedad del conocimiento hasta límites que, hasta hace no mucho, parecían impensables. Como ejemplo baste decir que, el valor de mercado de Google (más de 400.000 millones de dólares) es equivalente al PIB nominal de Austria (uno de los países más ricos del mundo y con 8,3 millones de habitantes) y diez veces el PIB nominal de Ghana (país africano con 24,2 millones de habitantes que está lejos de ser el menos desarrollado de su continente).

Estas empresas, que han  crecido al cobijo de la sociedad del conocimiento, tienen grandes incentivos a que todo el mundo pueda acceder a las TIC dado que ello resulta un requisito previo indispensable para que puedan hacer negocio. Adicionalmente, aunque obviamente para estas empresas resultan más atractivos los países más desarrollados, su modelo de negocio hace que por diferentes motivos y vías cualquier usuario potencial pueda ser rentabilizable dado que existe un beneficio intrínseco de por sí.

Este interés por facilitar el acceso a las TIC por parte de proveedores de servicios vinculados a la sociedad del conocimiento se puede ejemplificar en dos proyectos:



                                             Proyect Loon

Figura 1. Project Loon pretende generalizar el acceso inalámbrico a Internet a través de globos con paneles solares.

http://en.wikipedia.org/wiki/File:Google_Loon_Balloon_close_up.jpg

Project Link  

 

 Figura 2. Algunas iniciativas ya están dando resultados tangibles como el despliegue de redes de fibra en Uganda bajo el Project Link.

Google Fiber supone un intento de Google por diversificar su modelo de negocio desplegando en ciertas poblaciones de Estados Unidos redes de última generación. Aunque supone un paso estratégico interesante que podrá tener un importante impacto en el sector a medio plazo, no resulta una iniciativa interesante desde el punto de vista social. Con todo, recientemente Google ha lanzado proyectos similares pero con un matiz más “social” como es el caso de Project Link (que está desplegando redes de fibra en Uganda para que los operadores de telecomunicaciones presten servicios mejores y más baratos) o Project Loon (en fase experimental y cuyo concepto de partida es proporcionar acceso a Internet a través de una red mallada de globos aerostáticos lo que permitiría reducir costes y llegar a más regiones del globo).

Igualmente, Internet.org (iniciativa impulsada por Facebook en colaboración con algunas empresas fabricantes de equipos de telecomunicaciones) presenta un planteamiento interesante en cuanto a la democratización del acceso a Internet. El propósito de esta iniciativa no es otro que el de impulsar medidas para favorecer el acceso de todos a Internet. Dichas medidas van desde buscar nuevos modelos de negocio que faciliten que personas con pocos recursos puedan contratar tarifas de datos a buscar nuevas soluciones tecnológicas que abaraten costes a la hora de desplegar redes de telecomunicaciones en regiones poco rentables (con soluciones como, por ejemplo, aeroplanos solares que pueden volar durante años proporcionando conectividad inalámbrica).

Todas estas iniciativas se alinean con la Alliance for Affordable Internet (https://a4ai.org/) en donde se encuentran tanto Google como Facebook al igual que otras muchas empresas como Microsoft con el objetivo de perseguir que el acceso a Internet sea un derecho efectivo que puedan ejercer todos los seres humanos.

Mi opinión personal

Muchas de estas iniciativas han sido criticadas y etiquetadas de mera publicidad algo que, en parte puede ser cierto. Sin embargo estos proyectos ya están dando resultados tangibles en regiones como Kampala (Uganda) en donde Google ya ha instalado redes de fibra óptica que facilitarán a los operadores prestar accesos a Internet a bajo coste. Además, al tratarse de iniciativas promovidas por agentes privados su mantenimiento a largo plazo parece más asegurado en la medida en la que es el propio mercado el que los impulsa (a diferencia de las actuaciones estatales que suelen necesitar de una intervención periódica o perpetua para mantenerse).

Evidentemente estos proyectos no son meramente altruistas aunque ello no tenga que ser necesariamente negativo. Las empresas que los impulsan obtendrán, ya no sólo beneficios económicos de conectar a Internet a cada vez más regiones del mundo sino también beneficios a nivel de imagen pública y eso puede ser incluso más importante en algunos casos. Ver como intrínsecamente negativo que las empresas que impulsan estos proyectos saquen beneficios tangibles y/o intangibles resulta absurdo desde el punto de vista de aquellos que se puedan beneficiar de ese interés. Por llevarlo a otro escenario, sería como criticar al político que pretende hacer Internet accesible en el rural gallego por el mero hecho de que puede ganar votos con ello. Evidentemente por eso mismo se supone que se pretende gobernar conforme a las preferencias de los votantes (otra cosa sería valorar como de acertadas son esas prioridades) pero la cuestión, desde el punto de vista de los ciudadanos, no es tanto por qué lo hace sino cómo y con qué resultados (las motivaciones personales entran en el terreno de la especulación).

Por todo ello considero que, mientras estos proyectos sirvan para buscar nuevas soluciones tecnológicas para abaratar el acceso a Internet o directamente se traduzcan en una mayor y mejor accesibilidad, bienvenidas sean. En todo caso tengamos paciencia y veamos en qué se traducen estas incipientes iniciativas antes de criticarlas abiertamente.

Fuentes Bibliograficas

Sowell, T. (2013). Economía básica: un manual de economía escrito desde el sentido común. Deusto.

Directrices de la Unión Europea para la aplicación de las normas sobre ayudas estatales al despliegue rápido de redes de banda ancha (2013/C 25/01)

http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2013:025:0001:0026:ES:PDF

Plan Director de Banda Ancha de la Xunta de Galicia (https://imit.xunta.es/portal/documentos/proxectoplandirectorbandalarga.html?__locale=es)

Google Fiber (https://fiber.google.com/about/)

Internet.org (http://internet.org/)

Project Link (http://www.google.com/get/projectlink/)

Project Loon (http://www.google.com/loon/)

Noticia haciéndose eco de algunas propuestas conceptuales de Internet.org (http://www.xataka.com/otros/facebook-esta-detras-de-titan-aerospace-para-dar-alas-a-internet-org-segun-techcrunch)

Alliance for Affordable Internet (https://a4ai.org/)

Artículo analizando algunas de las iniciativas mencionadas: http://www.technologyreview.com/review/522671/facebooks-two-faces/