Nube de tags

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Tags de todo el sitio

Profesión docente, ¿oficio o profesión?

La pasada semana hablamos de los 11 componentes por los que Hoyle considera que es necesario ceñirse para que exista una profesión; además, debe cumplir con todos ellos.

Hoy, me gustaría acercaros otra perspectiva de los rasgos que debe presentar una profesión para considerarla como tal. Este autor es Lieberman (Citado por Ghilardi, 1993):

  • Ser un servicio esencial, definido y único.
  • Que desarrolle técnicas intelectuales para llevar a cabo el servicio.
  • Que exija un periodo extenso de estudios.
  • Que tenga un espacio de autonomía.
  • Responsabilidad en el ámbito específico.
  • Anteponer el servicio prestado antes que el beneficio económico.
  • Tener un órgano de autogobierno para juzgar la actividad que  se ejerza.

Finalmente, este mismo autor afirma: “a la luz de los criterios señalados aquí el análisis de la actividad docente muestra claramente por qué con mucha frecuencia se define la enseñanza como una semi-profesión. En efecto, con respecto a otras actividades (piense en el sector médico o legal), la enseñanza solo cumple parcialmente –y en un grado seguramente inferior- los requisitos antes mencionados”

De esta manera, como podemos ver, muchas de ellas se parecen a las propuestas por Hoyle en el año 1980. Sin embargo, este autor considera que la profesión docente es una semi-profesión porque no cumple con todos los rasgos exigibles a una profesión. En realidad, ni las profesiones más liberales cumplirían con todas, de manera que en casi todas las profesiones hay una tendencia a anteponer el beneficio económico al servicio prestado. Así, no podemos decir que todo el colectivo anteponga lo económico al servicio pero tampoco podemos decir que todo el colectivo no lo hace porque siempre habrá personas que sí.

A continuación os presento la perspectiva de Musgrave (1986), un sociólogo de la educación que considera que son seis los rasgos de las profesiones:

  • El cliente ignora muchos aspectos profesionales por los cuales tiene que recurrir a un profesional al que se le ha exigido estudios, capacidades y formación.
  • El profesional tiene formas muy establecidas de controlar el ingreso de  acuerdo al esfuerzo exigido por el cliente.
  • El profesional tiene un código de conducta que regula su relación con el cliente.
  • La profesión tiene amplia libertad a cambio de limitaciones por el código de conducta.
  • Los profesionales tienen  asociaciones para reglamentar el acceso y el ejercicio académico de sus miembros.
  • Las condiciones de trabajo son establecidas por sus miembros.

Así, el autor concluye: “En consecuencia, sería más acertado considerar que la enseñanza es una ocupación – si bien con cierto status- , y utilizar el marco de referencia propuesto por Johnson para descubrir cuáles son las influencias sociales que se ejercen sobre la ocupación docente (…)”.

A pesar de ser un licenciado, la docencia no acaba de ser considerada una profesión, bien por su poca consideración social, por sus condiciones laborales o por el bajo sueldo. Independientemente de esto, la profesión docente es una profesión vital para el correcto  desarrollo de las futuras generaciones que serán médicos, artistas, cantantes o nuevamente profesores/as.

¿Qué opinión os merecen estas afirmaciones?

 

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

GHILARDI, Franco (1993). Crisis y perspectivas de la profesión docente. Barcelona:Gedisa

Recuperado de: http://www3.anep.edu.uy/educarnos/pdf/educarnos_06.pdf#page=24

Comentarios

  • Leticia Gallardo

    Interesante entrada Isabel. Me parece una buena idea poder ver visiones de varios autores al respecto del mismo tema. Además, tengo que posicionarme contigo en algo que comentas y es que, efectivamente, a veces, en las profesiones hay una tendencia de poner lo económico por encima de lo demás, siendo un problema muy dificil de controlar. Saludos!

  • Olaia Gude Urdangarín

    Hola Isa, desde mi punto de vista la docencia no es en absoluto, una sem-profesión; yo creo que los supuestos expuestos por Lieberman sí se cumplen en la profesión docente, ello no quiere decir que todos los maestros se impliquen del mismo modo o tengan la misma responsabilidad docente, pero yo ya no lo veo tanto como un problema colectivo sino más bien individual.

    Bien es cierto, que la consideración y respeto social de los profesores es un problema más social que todos y cada uno de nosotros debemos remediar, pues ya no depende tanto de maestros particulares.

    Interesante entrada Isa! Un saludo

  • Mirian Cortiñas Pérez

    Hola Isa, interesante entrada sobre diferentes vistas de la profesión docente! Considero que los aspectos mencionados por Lieberman son desarrollados en la profesión docente aún así, dede mi punto de vista considero que es una profesión plena ya que los docentes ofrecen un servicio que responde a las necesidades y demandas de la sociedad. Como tu bien dices, la definición de una profesión se está ligando a beneficios económicos inmediatos y si que es cierto que esto en el ámbito educativo no es así, ya que la educación ofrece beneficios a la sociedad económicos a largo plazo.

    Un saludo!

  • Nahyr

    Me parece una entrada interesante puesto que muestra la perspectiva de diferentes profesionales acerca de la misma cuestión.

    Al igual que mis compañeras estoy de acuerdo con las aportaciones de los autores que destacas pero discrepo en la idea de que la docencia es una semi-profesión. Para mí la docencia responde a todos los aspectos mencionados por los diferentes autores y por lo tanto es una profesión.

    Aprovechando que tratas esta temática me gustaría añadir una serie de aspectos que destaqué de la lectura del capítulo 2 de la obra recomendada por la profesora. 

    Tal y como explicas en el post, existen diferentes opiniones con respecto a si considerar la docencia como profesión o no. Montero (2001) explica una serie de razones que pueden dar lugar a la debilidad de la profesión docente:

    • El origen social de los aspirantes a la profesión, generalmente clase media, media-baja o baja.
    • La feminización de la enseñanza.
    • El salario.
    • La cualificación académica exigida.

    Os animo a que consultéis este apartado del capítulo puesto que a mí me permitió entender porqué no existe unanimidad en lo referente a la profesionalización de la docencia y pude comprender los argumentos que respaldan esta posición a pesar de no estar de acuerdo con ella.

    Saludos ;)