Autoevaluación y Docencia.

A la hora de hablar de las prácticas docentes, debemos tener en cuenta todos los elementos que estas conllevan cuando se desarrolla la misma hacia el alumnado, ya sea en una situación concreta o en un contexto determinado. Uno de estos elementos, hace referencia a la autoevaluación, pues esta según la Real Academia Española, es entendida como la "evaluación que alguien hace de sí mismo o de algún aspecto o actividad propios." 

Impartir docencia sea en el ámbito que sea, no implica que las tareas que se desarrollen sean efectivas, pues para ello la autoevaluación se concebirá aquí como un instrumento que aporte información sobre todas y cada una de las prácticas pedagógicas, que se están llevando a cabo en la educación. 

Además no es sólo eso, si no que también el docente podrá concienciarse sobre su propia capacidad autocrítica y sobre aquellos hábitos que se potencian a través de su metodología de enseñanza. Se trata pues, de concienciar a los profesionales de la educación de sus actos en todos los procesos de enseñanza-aprendizaje en los que estén presentes, permitiéndoles modificar aquellos aspectos más negativos o vulnerables que presenten a la hora de impartir docencia.

Es pues un proceso reflexivo que traerá consecuencias no sólo para los docentes, también para los educandos, pues como ya he recalcado con anterioridad, a través de las implicaciones que estos desarrollen en el aula, éstas afectarán tanto a la enseñanza como al aprendizaje del alumnado, en materia de contenidos intelectuales o pautas morales.

La autoevaluación docente puede realizarse con múltiples instrumentos como la observación directa, cuestionarios o rúbricas que ofrecerán una visión clara y cohesionada de la realidad a evaluar. Uno de estos instrumentos es también la lista de control, en la que se realiza un listado de ítems que se quieren evaluar y que posteriormente se marcarán en caso de la presencia o ausencia del mismo. Otro a destacar, es la escala de valoración, similar al anterior, pero ésta se diferencia de la primera en que los ítems vienen acompañados por una ponderación que permita observar el grado en que se presenta el aspecto a evaluar.

A continuación os adjunto un enlace en el que se ofrece un ejemplo de una lista sobre la autoevaluación docente:

http://es.slideshare.net/miguelrebollo/lista-de-control-para-la-evaluacin-de-formadores

En síntesis, autoevaluarse en educación permitirá tomar cociencia de aquello que se está haciendo y de los objetivos que se quieren alcanzar, reflexionando sobre los éxitos y fracasos en la enseñanza, de manera que se perciban con honestidad y poder así, encontrarse con las necesidades profesionales para crear entonces, estrategias y poder satisfacerlas de manera óptima y adecuada. 

Comentarios

  • Olaia Gude Urdangarín

    Buenas noches Gabriela

    Considero que la autoevaluación del proceso de enseñanza por parte de los docentes es fundamental, pero, también es cierto que existe una cultura prácticamente nula alrededor de este tema, la evaluación asusta, y la autoevaluación creo, que muchas veces no sabe ni cómo llevarse a cabo.

    Es por ello, que consideraría muy interesante que desde la formación continua del profesorado se formase a los maestros para que fuesen capaces de reflexionar sobre su práctica docente, con el fin de tomar decisiones enfocadas hacia la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje.

    A continuación comparto contigo un artículo titulado "Autoevaluación docente. Un momento para reflexionar sobre nuestra práctica" que pienso, puede resultarte muy interesante: http://www.entrerios.gov.ar/CGE/2010/tribunaldecalificacionesydisciplina/files/2013/03/Simari-G-Torneiro-M.pdf

    Un saludo!

  • Gabriela Díaz Rodríguez

    Gracias Olaia por el link!! sin duda viene de perlas para esta entrada! Además coincido contigo en que la autoevaluación es necesaria en todo profesorado, pero es prácticamente inexistente en nuestro sistema por miedo a enfrentarse a aquellos aspectos negaticos que han podido desarrollar a lo largo de sus prácticas pedagógicas. Creo que sería necesaria una formación para aquellos que la rechazan por "miedo a..". Un saludo!