¡Selfie! ¡Selfie! ¡SELFIE!

El Selfie es, hoy en día, es uno de los términos mas utilizados por aquellos usuarios de las redes. En la Web (2.0.) ,  en la cual cada individuo puede producir y compartir a parte de consumir información, este concepto  es definido, por muchos medios de comunicación,  como el más utilizado, o el que está más de moda si analizamos las interacciones en las redes sociales.

Los Selfies (o autorretratos en castellano) son imágenes que representan contextos y situaciones de algunas de nuestras experiencias vitales, hasta tal punto que, en algunos casos, parece formase una personalidad nasicista debido a que se crea una especie de necesidad patológica por "impostar" nuestra propia forma de ser a la hora de crearnos una identidad digital, con nuestra Huella digital correspondiente. Nos convertimos en impostores que precisan crear una imagen social que permita reconocimiento (en las redes mediante likes, comentarios u otras actividades) y con ello consigamos, mediante este tipo de comunicación, integrarnos y relacionarnos con los demás, siendo para "los demás" lo que la red dice de nosotros, según lo que nosotros queramos ser para la red. 

Nuestra generación, que practicamente podríamos considerarnos nativos digitales, se siente complacida captándose en cualquier momento de nuestras vidas, sin tener que ser un momento excepcional. El click digital, nos capta, nos define, nos muestra y nos expande por el (ciberespacio) infinito. También nos eterniza. De las diveras actividades que nos complacen a los jóvenes de hoy en día, en sus diversas variantes, el Selfie está presente en todas ellas. Se capta un selfie en cualquier situación, lo cual conlleva un  proceso de producción, para posteriormente compartirlo en las redes sociales para proseguir con este tipo de interacción social.

 

Selfies para desayunar, comer o cenar; Selfies antes de dormir o al despertarse; Selfies en la ducha, en la cama, en la cocina, en el salón; Selfies con la familia, con los amigos, con las mascotas, en la peluquería o comprando ropa; Selfies corriendo, saltando, con diversos peinados y muecas; Selfies de botellon, en la playa, practicando sexo o después de practicarlo; Selfies en eventos sociales, estudiando, trabajando o viendo la TV; Selfies riendo, gritando, bailando, sufriendo, llorando... Selfies que describen nuestras vidas hasta tal punto que se nos informa de cualquier cosa, a cualquier hora, en cualquier lugar, realizando cualquier actividad y en diversas circunstancias.

Esta práctica se ha incorporado a nuestras vidas como un patrón de comportamiento que actúa en cualquier faceta de nuestra realidad. Algunas prácticas como el "sexting" o el "aftersex" están cobrando gran importancia en la escena de los Selfies.  La necesidad extrema de exhibicionismo no tiene barreras hoy en día, ni siquiera con respecto a situaciones más íntimas como el sexo.

Debemos preguntarnos pues ¿Cuál es el desencadenante de la aparición de toda esta necesidade por exponer publicamente cualquier aspécto de nuestra vida cotidiana?

Deberíamos analizar las pautas de consumo y de control imperantes en nuestros sistemas político-económicos para responder a la anterior cuestión, donde ya no se controla por la disciplina o la fuerza, ni tan siquiera  mediante el miedo (al menos en los países desarrollados), sino mediante el deseo. Aquí aparece el deseo de ser apreciado y reconocido , donde las redes sociales son inmensas bases de datos en las cuales  cada persona puede optar al reconocimiento mundial, reflejando lo que querría ser y no lo que realmente es. Se trata de un modo inauténtico de ser, basándose en lo que la gente quiere de ti y no lo que tu quieras representar.

La Educación debe responder a las posibles problemáticas que aparecerán derivadas de las actividades en la "Web", muy relacionados con la sobreinformación, la infoxicación y, como consecuencia, la pérdida de conocimiento sobre nuestra propia realidad. Se debe educar en un uso responsable de estas tecnologías para evitar que se conviertan en mecanismo de control que definan nuestra personalidad y nuestra forma de ser.