Contra el dogma digital

Hace unos días, revisando las noticias diarias, me encontré con este artículo de El País que no me dejó indiferente. Fueron varias las lecturas necesarias para entender hasta qué punto podría lanzarme a reflexionar sobre el mismo y plasmar estas líneas en Stellae.

El artículo es el siguiente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/05/06/babelia/1430921190_927834.html?id_externo_rsoc=TW_CM

El documento titulado “Contra el dogma digital”, expone las líneas argumentales de autores como Jaron Lanier o Byung-Chul Han quienes, desde diferentes puntos de vista sobre el mismo tema a tratar, critican el utopismo cibernético que enmarca las sociedades actuales y que está sometiendo a la población en base a unos motores ligados al capitalismo más atroz y a la concentración de poderes.

Jaron Lanier es un escritor estadounidense, informático, compositor de música clásica y un pionero en el campo de la realidad virtual, donde trabajo tanto en Atari como en su propia empresa VPL Research, Inc. En su ensayo en línea “Digital Maoism: The Hazards of the New Online Collectivism”, Lanier critica la omnisciencia que a veces se le atribuye a la sabiduría colectiva (incluyendo ejemplos como el artículo de Wikipedia en el que se habla de sí mismo, y en el que se exagera su trabajo como cineasta). En este sentido, resalta varios elementos preocupantes en cuanto al nivel de abstracción de la construcción del conocimiento común:

-Cualquier intento de crear un cuello de botella de autoridad final que encauza el conocimiento a la sociedad (por ejemplo, la propia Wikipedia).

-El estilo estéril de la escritura en un wiki no es deseable, ya que borra el contacto con el autor real de la información original y se crea una falsa sensación de autoridad detrás de la información.

-La autoría colectiva tiende a alinearse con la corriente principal de creencias o con la de una organización.

-Teniendo en cuenta que redes como Wikipedia son accesible a cualquier persona, es preocupante el hecho de que obras creadas colectivamente puedan ser manipuladas detrás de escena por grupos anónimos de editores que actúan en la sombra y, por consiguiente, no asumen responsabilidad visible alguna.

En 2011, este autor se da a conocer con su ensayo  Contra el rebaño digital, en el que advierte como la cultura digital hegemónica –dominada por las metáforas en torno a la Red y la mente colmena- está generando dinámicas gregarias que nos impiden emplear la inmensa capacidad tecnológica de la que disponemos para afrontar grandes retos sociales y políticos. En torno a este tema, y a lo referente a la sabiduría colectiva y a las sociedades colmena, Lanier escribe:

“Me pregunto si algún aspecto de la naturaleza humana evolucionó en el contexto de grupos rivales. Quizá estemos programados genéticamente para responder al llamado de la muchedumbre… ¿Qué va a impedir que una masa en línea de personas anónimas pero conectadas se convierta en una turba, como lo han hecho las masas una y otra vez en la historia de toda cultura humana? Es increíble que los detalles en el diseño de software en línea puedan poner de manifiesto tales variados potenciales en el comportamiento humano. Es hora de reflexionar sobre ese poder desde una perspectiva moral.”

Todas las premisas que engloban todo lo relacionado con el conocimiento abierto nos llevan a pensar en adjetivos positivos, puesto que lo compartido y común siempre atiende a un componente de participación que es deseado por las sociedades democráticas. Pero no pensamos en los condicionantes de esa participación, es decir, en cómo estamos sesgando el conocimiento por medio de los canales por el que lo distribuimos (lo que Lanier denomina el “cuello de botella”), en qué medida estamos influenciados por la ideología predominante del medio o cuánto de lo que exponemos está filtrado de la forma correcta. En relación a este tema, escribí un blog en Stellae con anterioridad:

http://stellae.usc.es/red/blog/view/139961/construccion-conjunta

 

Por su parte, Byung-Chul Han atiende a una perspectiva filosófica sobre el conocimiento abierto, manteniendo una extraña relación en sus premisas con las de Lanier, pero con un estilo más refinado.

En lo referente al autor, Byung-Chul Han es un filósofo de origen coreano, aunque asentado en Berlín, experto en estudios culturales y profesor de la Universidad de las Artes de Berlín. Su idea general parte de que el individuo de las sociedades actuales está sometido a una gran presión para obtener el mejor rendimiento posible en el trabajo. El obrero yo no es explotado sino que se autoexplota él mismo para mejorar su eficiencia, incluso con dopaje, lo qu ele lleva a una situación de cansancio permanente e infinito.

El sujeto del rendimiento se cree en libertad pero está tan encadenado como Prometeo”.

Para el autor, la violencia ha pasado a mostrar su centro de actividad en la individualidad de la humanidad, por medio de una subjetivización sistémica que se ha fusionado a su antagonista, la libertad.

 Nos autoexplotamos con la premisa de que somos libres para hacerlo, por medio de filtros sociales inherentes a la sociedad de la información como son la “transparencia”, “conocimiento abierto”, “recreación”,etc. Esto nos lleva a un exceso de positividad, que encuentra su culmen y a la vez su ocaso en el espacio digital. En este espacio paralelo a nivel subjetivo, partimos de identidades digitales individuales para constituir una identidad colectiva, masas pertenecientes a una sociedad abierta y libre (dentro unos límites predeterminados y en muchas ocasiones desconocidos en cuanto a la influencia de los mismos. Pero, ¿la hipertrofia colectiva nos ha llevado a ser solo identidades individuales en detrimento de la tan ansiada identidad colectiva? En relación a las identidades digitales y a creación de un alter-ego virtual, con anterioridad toqué este tema en otra de las entradas de la plataforma en la que nos enmarcamos:

http://stellae.usc.es/red/blog/view/141934/identidad-digital-el-simulacro-valido

Con todo ello, nos encontramos con las nuevas técnicas de control de los mercados neoliberales. Ya no nos encontramos con prohibiciones, protecciones o represiones, sino con términos como la prospectiva, el permisismo, la proyección o el afán por emprender. Debemos plantearnos si por medio de la manipulación del derecho a nuestras libertades se nos está alienando en favor de un ente que no conocemos en tanto en cuanto a las influencias que ejerce sobre nosotros.

 

                                    “El ser humano está condenado a ser libre”

                                     Jean-Paul Sartre.

 

 

Fuentes documentales:

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/05/06/babelia/1430921190_927834.html?id_externo_rsoc=TW_CM

http://evpitasociologia.blogspot.com.es/2014/12/la-sociedad-del-cansancio-de-byung-chul.html

http://www.jaronlanier.com/

http://hipermediaciones.com/2014/12/21/byung-chul-han-filosofia-para-dummies-ii/

http://stellae.usc.es/red/blog/view/141934/identidad-digital-el-simulacro-valido

http://stellae.usc.es/red/blog/view/139961/construccion-conjunta