Como siento la tecnología.

 

Esta imagen refleja a la perfección como siento la tecnología. Tengo miles de aplicaciones en el móvil, de las cuales la mitad no uso, pero están ahí por si acaso. Uso más de tres redes sociales y normalmente las estoy mirando a todas horas, a la vez que soy muy activa publicando en ellas. La aplicación de mensajería instantanea gratuita como es Whatssap, es una de las más importantes y la cual considero que ha provocado que los smartphones sean un elemento esencial en la vida de casi todas las personas. Vivo practicamente pegada al móvil, lo uso como despertador, como libreta para apuntar cosas importantes, como calendario, como mp4, como calculadora o para ver videos. Es tan amplio el campo de aportaciones que te puede proporcionar un dispósitivo móvil que se convierte en un elemento indispensable en tu día a día, llegando a provocar un vicio incontrolable. 

La realidad es que la adicción a lo móviles esta ahí, aunque yo no siento que sea una adicta al móvil, sí siento que no podría vivir sin él. El teléfono móvil está tan integrado en nuestra sociedad, en todas las acciones que a lo largo del día realizamos que es un elemento más de nuestra persona. Lo utilizamos a diario para poder estar comunicados en todo momento con quien queramos, para realizar compras por internet en cualquier lugar, para sacar fotos o grabar videos. Las posibilidades de ocio y de comunicación que ofrecen los móviles son infinitas. 

Buscando en la red me di cuenta que está adicción tienen un nombre y es "Nomofobia" y es medio a salir de casa sin el móvil o no llevarlo encima por la calle. Estas personas cuando no tienen su móvil empiezan a sentir ansiedad, nerviosismo o simplemente son incapaces de estar sin él y prefieren volver a casas a por él antes que estar sin él. Si llegan a perder el móvil es para ellos una aunténtica tragedia por sentir que ya no están conectados con el resto del mundo. Está adicción al móvil conlleva una serie de efectos negativos como por ejemplo, pérdida de concentración, aumento del peligro en situaciones como la conducción, pérdida de interés por las relaciones presenciales, inestabilidad anímica o pasar demasiadas horas delante del móvil.