COMUNICARNOS DE VERDAD

Hola chicas/os!

En la actualidad, el uso de Smartphone y en concreto del Whatsapp, ha cambiado el estilo de vida de las personas. El teléfono en un pasado nació con el fin de facilitar la comunicación entre las personas que  se encontraban lejos o debían hablar la una con la otra por algún motivo en especial. Ahora, vivir sin un teléfono es impensable. El uso de esta herramienta, entre los más jóvenes en especial, se ha llevado a un extremo incontrolable. Antes la gente se levantaba y desayunaba, se aseaba, se vestía y atendía a cosas que eran importantes. Ahora se levantan y lo primero que hacen es coger sus móviles y conectarse al Whatsapp a ver si alguien le ha hablado, si alguien no le ha contestado y mirar su última hora de conexión por supuesto. También revisan cuentas como Facebook e Instagram, por si la noche anterior antes de irse a dormir se le ha olvidado mirar algo o si alguien ha publicado algo que deban saber. La sociedad está tan sometida a este aparato que ha creado una dependencia desbocada en él. Es una de las tecnologías que ha trocado nuestras relaciones interpersonales.

Al inicio del descubrimiento del Whatsapp la gente lo usaba de manera inusual y para cosas concretas. Hoy en día, ¿cómo podemos permitirnos a nosotros mismos establecer conversaciones serias, que requieren del contacto con la otra persona por Whatsapp, y quedarnos tan tranquilos? ¿ Estamos haciendo bien las cosas?

Cuando mantenemos conversaciones por Whatsapp, el contenido puede ser interpretado de muchas formas diferentes. Cuando una persona se está comunicando contigo, se establecen una serie de códigos que te hacen interpretar las cosas de una manera o de otra. Con el teléfono no puede pasar eso, una máquina que no tiene sentimientos ni te está hablando está transmitiendo lo que quieres decir por ti, y no de la forma que seguramente quisieras. A alguien que esté leyendo esto, ¿no le ha pasado alguna vez? ¿No se ha malinterpretado una conversación con alguien? Del mismo, situaciones similares de estar hablando con una persona desde el móvil estando en la misma casa y en habitaciones contiguas. Nos encontramos en una situación en la que dependemos de la tecnología, en especial del móvil para el desarrollo de nuestra vida cotidiana. Ya no concebimos la comunicación sin la conexión constante.

Desde mi punto de vista, siendo una persona que si utiliza el móvil y de manera frecuente, no podría explicar porque lo hago de esta manera. Sin embargo, os voy a proponer un reto, dejar de utilizar el móvil una semana entera. Como el cambio podría ser brusco, podríamos desenvolver la actividad en dos semanas. La primera dejar de utilizarlo por las mañanas y la segunda dejarlo en el cajón apagado de lunes a domingo. ¿Cuánta gente sería capaz? Animaros y contarme vuestra experiencia.

Os dejo un video que me ha parecido interesante en lo tocante al tema anterior.

Un saludo y espero vuestras respuestas.

Comentarios

  • Vanesa

    Hola Ángela! Estoy totalmente de acuerdo contigo, esta aplicación ha cambiado la forma en la que nos relacionamos y en muy poco tiempo. Hace unas semanas mi móvil se rompió y estuve sin él solamente dos días, como no contestaba a los mensajes la gente incluso se preocupó, me sentí totalmente desconectada del mundo al principio pero después ni siquiera lo eche de menos hasta que volví a tenerlo. Quizás deberíamos empezar por desinstalar el WhatsApp unos cuantos días de nuestros móviles!

  • Borja

    Buenas Ángela! Pues sí, evidentemente tuvo muchas consecuencias la aparición del WhatsApp en nuestras vidas, lo usamos muchas veces al día. El problema no está en tener a disposición la aplicación para comunicarnos, optando por eliminarla y así acabar con el problema, sino que tal problema está en el control de su uso. Tenemos que dar gracias a esta aplicación ya que nos permite comunicarnos gratis, cuando antes por móvil eran más habituales los mensajes de pago. Antes el objetivo era quedar por debajo de los 25 € más o menos en la tarifa mensual de cada uno, siempre que no existiese ningún tipo de promoción a mayores, mientras que a día de hoy es gratis esa comunicación y eso nos ayuda por una parte al tener respuestas inmediatas, pero nos perjudica en el sentido de descontrolarnos y perder la comunicación verbal y personal, además de reducir el grado de interacción entre nosotros.

    Otro de los errores por parte de las personas, es el aprovechamiento de esta aplicación para solucionar los problemas. Cuando hablamos de problema y queremos encontrar una solución estando a escasos metros o kilómetros de distancia, debería optarse más por una comunicación directa y presencial ya que se entiende mejor el mensaje, y haciéndolo por vía móvil o por internet se puede entender dicho mensaje de manera equívoca.

    En conclusión, la desinstalación de WhatsApp no la veo como solución a este problema, sino simplemente debe usarse para avisos o alguna información concreta, pero no para cualquier clase de comunicación. El WhatsApp no puede usarse para todo como estamos haciendo.

  • Kimberly Navas

    ¡Hola Ángela! Me parece muy interesante esta reflexión que haces acerca del uso de los teléfonos inteligentes como de la aplicación de WhatsApp. 

    Aún así, considero que, en mi caso, me resultaría realmente complicado renuenciar a su uso completamente, aunque sean únicamente unas horas, ya que uso el móvil tanto de despertador, como de agenda...

    Pero es un buen reto ;)

  • Jenny Prieto

    ¡Buena reflexión Angela! La verdad es que vivimos en una etapa donde el móvil es vital para cada uno de nosotros, ya que además de hacer uso de whatsApp, lo utilizamos para cualquier cosa: de calendario, para anotar algo importate, sacar fotografías, de despertador, y como no, para comunicarnos con el resto del mundo. Estoy de acuerdo con Kim, ya que a mi personalmente también me resultaría muy complicado, sería un cambio quizás demasiado rápido y brusco.

    Bajo mi punto de vista, la clave está en reducir el tiempo que pasamos frente al móvil sin desinstalar nada, podemos utilizarlo para cualquier acción, pero a la hora de hablar o cotillear por las redes sociales, incluso jugar o adentrarnos en youtube, deberíamos construir en nuestra mente, una meta donde solo lo utilicemos "x" horas y en determinada parte del día, sin excedernos. De esta forma, aprovecharíamos más nuestro día a día  teniendo tiempo para hacer de todo, hasta quedar con otras personas sin necesidad de estar pegados a una simple pantalla que, como bien decías Ángela, nos puede llevar a malentendidos, los cuales son evitables. Y... ¿qué hay mejor que una conversacion cara a cara?, ¿qué hay mejor que disfrutar de lo que nos ha brindado la vida desde siempre? Aquello que existe más allá de lo que nuestros dispositivos móviles nos pueden aportar.