En busca de la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

¿Hasta qué punto se ha infiltrado la cultura digital en nuestra vida diaria? Según Orihuela (2000), una de las manifestaciones  más notorias es la transformación de nuestro lenguaje cotidiano.  La introducción de decenas de términos que actualmente consideramos tan corrientes, frecuentes;  tan cotidianos como la vida misma: Internet, página web, correo electrónico, interfaz, chats, formatos de archivo, redes sociales, servidores, foros, y como no,  sociedad de la información y sociedad del conocimiento.

En pleno siglo XXI puede decirse que los términos sociedad de la información y del conocimiento  están presentes en nuestro día a día y se han ido integrando en nuestro lenguaje, aunque socialmente quizás no se perciba a la perfección la distinción entre ambos significados.

Vivimos en un mundo globalizado, donde la información es enormemente abundante y circula de un lugar a otro de forma instantánea, esto es lo que denominamos como sociedad de la información, término que lleva existiendo desde los años 60, pero que fue evolucionando hasta lograr otra concepción con la llegada de las nuevas tecnologías.

De acuerdo con Trejo (2001), los diez rasgos que definen la sociedad de la información se corresponderían con los que se muestran a continuación: Exuberancia (debida a la enorme cantidad de información de la que disponemos), omnipresencia (los medios de comunicación como espacio de interacción social: intercambio de ideas, experiencias, etc.), irradiación (distancia ilimitada que alcanza la difusión de los mensajes), velocidad (transmisión de información instantánea), multilateralidad/centralidad (recibir información en prácticamente cualquier parte, siendo la mayoría originada en sólo unos pocos “centros”), interactividad/unilateralidad (difusión de mensajes bidireccional, paso de consumidores pasivos a sujetos activos generadores de información), desigualdad (brecha digital), heterogeneidad (manifestaciones de todo tipo que reflejan diferentes actitudes sociales en Internet), desorientación (el exceso de información genera aturdimiento) y finalmente, ciudadanía pasiva:

       “La dispersión y abundancia de mensajes, la preponderancia de los contenidos de carácter comercial y particularmente propagados por grandes consorcios mediáticos y la ausencia de capacitación y reflexión suficientes sobre estos temas, suelen aunarse para que en la Sociedad de la Información el consumo prevalezca sobre la creatividad y el intercambio mercantil sea más frecuente que el intercambio de conocimientos.” (Trejo, 2001).

Estamos acostumbrados a que miles de datos lleguen a nosotros sin ni siquiera buscarlos, ya que en todo momento los medios de comunicación  (televisión, radio, prensa, etc.) están ofreciendo información a la vez, sobre mil y una cosas. Cuando algo ocurre en cualquier parte del mundo, llega a nuestros oídos de inmediato;  resultaría extraño que alguien no estuviese informado de la noticia en cuestión, ya sea a través de las nuevas tecnologías o de las que pueden considerarse como  ” más tradicionales”.

Eso sí, con la aparición de Internet y por consiguiente, de la creación de las redes sociales, de las páginas web oficiales de la prensa hasta de los propios canales de televisión online, la comunicación es veloz, dinámica, lo que hace que te pongas al corriente antes de verlo, por ejemplo, en televisión. Este hecho habla por sí solo, ya que es muy posible que los medios tradicionales vayan desapareciendo paulatinamente debido a su minúsculo uso, y en un futuro solamente nos aprovechemos de lo que nos aportan las nuevas tecnologías, que nos permiten mantenernos conectados e informados con lo que nos rodea en cualquier momento del día.

Lo mismo sucede con todo lo que se publica en Internet, cada vez brotan más artículos, documentos, etc. (infoxicación) que hace poner en duda cuáles realmente proporcionan información fiable, real, de calidad. Por eso, mayor cantidad de información no significa necesariamente mayor conocimiento, es más, resulta agobiante encontrar tantos datos sobre un mismo tema (infoxicación), a los cuales les debemos conceder un tiempo para poder contrastarlos y decidir lo que puede ser más útil, verdadero, importante, etc.  Esto es lo que denominaba Trejo (2001) como el noveno rasgo que caracteriza la Sociedad de la información, la desorientación por exceso de información que genera aturdimiento y que: “se necesitan aprendizajes específicos para elegir entre aquello que nos resulta útil, y lo mucho de lo que podemos prescindir”.

Por eso, como os comentaba en mi entrada anterior en la que he tratado el tema de las revistas como recurso didáctico, es necesario que el profesorado esté formado sobre las innovaciones presentes de hoy en día, sobretodo en las TIC introducidas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. De esta forma, se puede fomentar conocimientos útiles en los alumnos, tanto a la hora de buscar material en la red como de producirlo, es decir, en un futuro como expertos podrían crear materiales fiables y de calidad. Las diferentes revistas de las que os he hablado, en este caso pertenecían a la temática de la Tecnología educativa, pero existen muchísimas otras sobre asuntos muy diversos, e importantes también. Todas ellas en su conjunto forman una red de publicaciones y artículos verdaderos en las que participan profesionales de diferentes ámbitos y que contribuyen a fomentar la sociedad del conocimiento, pero..¿qué es la sociedad del conocimiento? 

La noción de sociedad del conocimiento surgió a finales de los años 90 y se puede definir como una innovación de las tecnologías de la información y la comunicación, donde el incremento de las transferencias de la información modificó en muchos sentidos la forma en que desarrollan muchas actividades en la sociedad moderna. La diferencia entre sociedad de la información y del conocimiento es que la información es un instrumento del conocimiento. El conocimiento puede ser comprendido por cualquier mente humana razonable, mientras que la información son los elementos que obedecen principalmente a intereses comerciales. (Rodríguez, 2009)

Para vivir en la Sociedad de la Información y el Conocimiento es necesario superar la brecha digital (concepto tratado en una de las clases expositivas de la materia Tecnología Educativa) entre las naciones más industrializadas en las que cada vez se extiende más el acceso a la red, y los países pobres donde Internet sigue siendo ajeno a casi la totalidad de la gente, incluso en zonas de población marginada de los países más desarrollados. Debe vencerse esta problemática porque tanto en la sociedad de la información por un lado, como en la sociedad del conocimiento por otro, no podría considerarse “sociedad”, ya que solo llega a determinadas partes del planeta ignorando a las restantes.

En definitiva, para vivir en la Sociedad de la Información y el Conocimiento es necesario un mundo donde las barreras geográficas no existan, donde la información se presente en cantidades ingentes, el usuario pase de ser sujeto pasivo a plenamente activo, capaz de opinar e incluso generar noticias desde cualquier lugar y momento, exista una formación específica, tanto para los profesionales del periodismo como otros usuarios (por ejemplo para los alumnos, como he comentado anteriormente) a la hora de seleccionar información veraz y relevante, mantener principios éticos y deontológicos, etc. que permitan la contribución a la información global (Alfocea, 2013).

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Alfocea, J. (14 de octubre de 2013). La sociedad de la información y el conocimiento [Mensaje en un blog].  Recuperado de http://jalfocea.com/2013/10/14/la-sociedad-de-la-informacion-y-el-conocimiento/

Orihuela, J.L. (2000). Sociedad de la información y nuevos medios de comunicación pública: claves para el debate. Recuperado de http://tecnologiaedu.us.es/rromero/pdf/nntt_activ_t1_3.pdf

Rodríguez, J. (2009). Sociedades de la información y del conocimiento y Web 2.0. Recuperado de http://www.monografias.com/trabajos73/sociedades-informacion-conocimiento-web/sociedades-informacion-conocimiento-web.shtml

Trejo Delarbre, R. (2001). La Sociedad de la Información. Vivir en la Sociedad de la Información. Orden global y dimensiones locales en el universo digital. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación, 7(1). Recuperado de http://www.oei.es/revistactsi/numero1/trejo.htm