Reflexiones

Por IriaPG

Tras la última clase de Tecnologías Educativas he venido reflexionando mucho sobre mi trabajo en esta asignatura. Debo admitir que partía con muchos prejuicios pues no soy muy fan de las tecnologías, aun así me he esforzado por extraer todo lo posible de esta materia.

Cuando comencé a publicar, lo hice con mucho miedo ya que esto me parece muy diferente a hablar en público. Creo que todos estaréis de acuerdo en que en clase soy bastante participativa y que no me da miedo exponer mi opinión aunque todo el mundo opine de forma diferente. Pero un blog es diferente, aquí no os tengo frente a frente y para una persona como yo que no es muy aficionada a las redes sociales, es difícil manejarse en estos sitios. Para mí es muy importante el feedbak que recibo cuando comento algo pues esto me ayuda a aclarar lo dicho sí creo que no habéis entendido lo que pretendía decir. Por web blog la cosa cambia pues los comentarios son pocos, no os veo los gestos, el lenguaje es más técnico, etc. Por eso al principio comentaba menos e intentaba ceñirme a la teoría, de este modo me sentía más protegida ante “malos entendidos”.

A pesar de no haber publicado mucho, cuando tocó hacer la primera autoevaluación yo me valoré bastante positivamente pues el trabajo que había realizado me parecía bueno y me había esforzado. Y aquí no me refiero solo al blog, sino también al trabajo en clase. Para mi sorpresa la valoración de la profesora no fue tan bueno, pero adjunto a la rúbrica venía una explicación que me hizo reflexionar mucho. A partir de este momento me arriesgué más en mis publicaciones y publiqué más a menudo, siguiendo por supuesto todas las indicaciones que la profesora me había dado para mejorar mi trabajo. Esta vez sí que estaba convencida de que mi trabajo estaba siendo bueno, pero cual grande fue mi asombro cuando descubrí que esto no era cierto en absoluto.

Creo que la finalidad de esta página en gran medida es que aprendamos unos de los otros y lo cierto es que yo he aprendido mucho de todo vosotros. Pero cuando realizamos la actividad con los royos de lana me di cuenta de que vosotros no habíais aprendido nada de mi (exceptuando a Joaquín, el cual si dijo haber aprendido algo). Esto supuso un varapalo muy grande para mi pues yo me había esforzado tanto en clase como en los blogs y no podía dejar de pensar que ni no era capaz de enseñarles algo ni a mis compañeros, quizás me había equivocado al elegir profesión. Tras el shock inicial, reflexioné mucho y llegué a la conclusión de que quizás mi modo de transmitir no era el adecuado. Recogiendo las aportaciones que vosotros mismos hicisteis durante una clase sobre el blog, me propuse incluir vuestras críticas en mi modo de comunicarme a través del blog pues creía que de esta forma mejoraría.

No sé si he mejorado, eso es algo que vosotros y la profesora habéis de juzgar, lo que sí sé es que he aprendido mucho en todo este proceso. Me alegra ver que algunos me comentáis pues para mí es una motivación muy grande recibir vuestras opiniones.

Solo me queda agradeceros todo lo aprendido durante el transcurso de la materia, y pediros que por favor me sigáis ayudando a mejorar, sea a través de comentarios en este blog, en la calle o en clase. Creo que vosotros sois una parte muy importante de mi formación y por eso intento tener en cuenta vuestras críticas y mejorar día a día.