Sociedad de la Información y el Conocimiento

La noción de sociedad del conocimiento (knowledge society) surgió hacia finales de los años 90 y es empleada particularmente en medios académicos, como alternativa de algunos autores para sociedad de la información. 

Sin embargo, la información no es lo mismo que el conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, y posiblemente con alguna finalidad. Esto significa que la sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión mientras que la sociedad del conocimiento se refiere a la apropiación crítica y selectiva de la información protagonizada por ciudadanos que saben cómo aprovechar la información.

Una sociedad de la información es aquella en la que la información y el conocimiento tienen un lugar privilegiado en la sociedad y en la cultura: de esto se desprenden que la creación, distribución y manipulación de la información forman parte estructural de las actividades culturales y económicas. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial.

Las sociedades de la información emergen de la implantación de las TICs en el día a día de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua y asíncrona.

La eficacia de estas nuevas tecnologías modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna.

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Entonces, ¿cómo podemos sacar el máximo partido a esta sociedad? Pues sabiendo transformar todo ese flujo de información en conocimiento, para mejorar y crecer, tanto desde el punto de vista personal como profesional. Vivimos rodeados por mucha información pero debemos saber como gestionarla, dado que es una de las competencias que se les pide a los trabajadores del futuro. Unos trabajadores que no sean solo capaces de reproducir una serie de tareas y proyecto, sino que vayan más allá, pudiendo ellos/as ser partícipes de dicha, creadores e innovadores.