Practicum II

Hoy voy a recoger en mi blog un análisis del Practicum II.

Yo he realizado el Prácticum II en el Centro Público de Educación y Promoción de Adultos Nelson Mandela (EPAPU Nelson Mandela), el cual se creó legalmente, como tal, de acuerdo con la Orden del 26 de Junio del 2007 (DOG del 26 de Julio del 2007) y está situado en el lugar de Monte Racelo s/n, en el ayuntamiento de La Lama. Sus dependencias forman parte de las instalaciones del Centro Penitenciario de La Lama.

Entre las instalaciones del EPAPU el centro cuenta con diez aulas, un despacho para el equipo directivo, y otro que funciona como sala de profesores, y también de reuniones de claustro. También dispone de una sala de audiovisuales, un almacén y servicios para alumnos y profesores. Añadir que las aulas tienen una capacidad máxima de 20 alumnos.

En cuanto al organigrama del EPAPU, simplemente se podría nombrar a un elenco de profesionales pequeño, no muy grande, que forman: un equipo directivo (director, jefe de estudios y secretario) y un claustro de profesores ofreciendo a los reclusos que quieran asistir a la Escuela las siguientes modalidades de enseñanza:

 

  • Enseñanzas iniciales de la enseñanza básica para personas adultas. Nivel I: Alfabetización.

  • Enseñanzas iniciales de la enseñanza básica para personas adultas. Nivel II: Consolidación de conocimientos.

  • Educación secundaria para personas adultas.

  • Bachillerato (modalidad semipresencial).

  • Español para extranjeros.

 

Estos profesionales del ámbito educativo son todo docentes, sin contar ninguno con una formación pedagógica. Y no sólo esto, como se puede observar el centro no cuenta con un departamento de orientación, por lo que el papel del pedagogo en esta institución no existe; por lo que mi función ha sido la de apoyo/refuerzo educativo.

En relación al trabajo que desenvuelven es de colaboración entre los docentes, ya que el trabajo a desarrollar en esta institución no es fácil debido al perfil de los destinatarios y ninguno además de no contar con una formación pedagógica, tampoco cuentan con una formación penitenciaria.

En definitiva la cultura profesional del centro es muy positiva en todos los aspectos, ya que lo que prima es el trabajo colaborativo entre los docentes y la educación en valores.

 

Además de esto, una de las peculiaridades es, los diferentes ritmos de aprendizaxe de los alumnos presenciais y la temporalización de las actividades, ya que, por norma general, el número de alumnos varía periódicamente debido a las altas y bajas que se producen en el Centro Penitenciario. También debido a las condiciones en las que se encuentran, muchos llegan a la Escuela con la única motivación de pasar el tiempo fuera de su módulo, para relacionarse con compañeros que no residen en el mismo módulo que ellos o por otro tipo de motivaciones (drogas) lo que dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje y el interés por el mismo.

Pero a pesar de esto, lo cierto es que los internos que participan en las actividades educativas tienen que adaptarse a las normas impuestas en la Escuela, participar en las tareas de las aulas y respetarse y colaborar entre ellos y con el profesorado.

 

Esto para muchos supone un gran esfuerzo, ya que la mayoría de los internos no está acostumbrado a tener una serie de normas, por lo que acaban abandonando la Escuela. Pero no sólo esto, también existen otra serie de causas más habituales de abandono de los estudios, como son: la falta de asistencia a clase, libertad, traslado a otro centro penitenciario, quebrantamiento de condena, incompatibilidad con otros internos, mal comportamiento y progresión a régimen abierto.

 

Comentar también que aunque uno de los fines prioritarios de las educaciones regladas sea la obtención de un título, la educación de adultos en situación de prisión debe darle más importancia a otros objetivos como son la adquisición de valores y actitudes y de respeto que les permitan convivir entre ellos mientras cumplen condena, y con el resto de la sociedad cuando salgan en libertad.

 

Destacar que dentro de las posibilidades y recursos que puede disponer el centro penitenciario y en particular el EPAPU, siempre se intenta realizar las actividades desde una perspectiva dinamizadora, entretenida e innovadora. Tampoco podemos olvidarnos de los diferentes ritmos de aprendizaxe en el aula, por lo tanto es necesario que el docente lleve preparado varias opciones de trabajo de diferentes niveles de dificultad para los alumnos con diferentes niveles de aprendizaxe; aspecto que dificulta la utilización de las TICs en esta institución. Pero no sólo esto hace que la utilización de las TICs en esta institución sea casi nula; sino que también es debido al perfil de los internos. Por lo tanto, sólo se emplea una televisión, un ordenador o un video en ocasiones esporádicas como apoyo a la materia impartida y siempre utilizado por el docente, nunca por lo internos.

Esas actividades realizadas por los internos es lo que servirá para la evaluación continua, ya que se realiza una evaluación conceptual, procedimental y actitudinal.

 

 

Por último voy a hacer referencia a uno de los principales problemas que tiene el centro desde mi punto de vista, como es el desfase existente entre el número de solicitudes de matrícula y el de profesorado, lo que supone que todos los años queden varios centenares de alumnos sin matricular.

A la vista de esto, se valora que es necesario poder disponer de un mayor número de docentes para poder desarrollar el labor educativo con una mayor efectividad. Es debido a esto por lo que en el bachillerato no se pudieron ofertar algunas de las asignaturas optativas por carecer de profesorado suficiente.

También otro de los aspectos negativos, es que el número del alumnado no sea el mismo durante todo el curso académico; ya que así nunca se puede programar alguna actividad específica ya que no sabes con el número de destinatarios con los que uno se va a encontrar. Esto es debido al número de altas y bajas que se producen en el centro penitenciario.

Y cómo aspecto satisfactorio se puede señalar que en los últimos años se consiguió ampliar el espacio físico del EPAPU adaptándolo así a aulas que cumplan el régimen oficial y el trabajo colaborativo entre los diferentes profesionales del ámbito educativo.