Crisis y malestar docente

Crisis y malestar docente

Partimos de que la educación es el motor fundamental de desarrollo de cualquier  país. No obstante, en la época de crisis en la que nos encontramos, ésta no ocupa un lugar importante entre las preocupaciones y los problemas desde el punto de vista de la ciudadanía y de la política. No se apoya al sector educativo, no se lucha por una educación gratuita ni por la igualdad y lo único que se recibe son recortes y más recortes…

Todo ello es lo que provoca que el malestar docente esté creciendo en los colegios, institutos y Universidades Públicas de todo el país. Pero, ¿cuáles son las verdaderas causas de tal malestar?

El sindicato FETE-UGT Andalucía tras revisar diversos estudios e investigaciones ha publicado en la Revista “Trabajadores de la enseñanza” de Julio del 2009,  los siguientes aspectos como posibles causas del estado de malestar que hoy en día sufre la comunidad educativa. Destacamos por su relevancia los siguientes:

  • “Se apunta un cambio de carácter sistémico en la profesión docente, demandado por los continuos avances en las investigaciones científicas, en el conocimiento”; y en las nuevas competencias y necesidades de nuestras sociedades hoy en día marcadas por la crisis, el paro y la desesperación.
  • La llegada de información al alumnado desde los “nuevos ámbitos de la educación no formal -cada vez más asequibles para ellos-(medios de comunicación e internet), situados estratégicamente como poderosos instrumentos en la transmisión de la información, el conocimiento, la cultura” y como no la trama y la corrupción.
  • “Los poderes de la economía neoliberal […] que vienen planteando reiteradamente la privatización cada vez más descarada de la enseñanza, con la finalidad de convertirla en uno más de sus objetivos de mercado". Para ello no duda en recortar, privar y amenazar a todo aquel que luche y defienda una educación Pública y de Calidad
  •  El espacio público de la educación está siendo ocupado por la confrontación política, las tensiones y la micropolítica institucional,  “absolutamente perjudiciales e innecesarias para ella, convirtiéndola en propicio campo de batalla de los antagonismos ideológicos, para usarla como herramienta fundamental en el objetivo de situarla en el eje de la conquista de sus coordenadas particulares: La política”

Asímismo, el sindicato una vez enunciado algunas de las causas del malestar docente, plantea algunas políticas consideradas como urgentes y necesarias “para cambiar el rumbo, a ninguna parte, y corregir el deterioro consiguiente del sistema educativo”. Estas son:

- Un Pacto de Estado por la Educación, entre los partidos políticos que se alternan en el poder, que acabe con los cambios legislativos y la maraña normativa en educación que dificulta la organización y el funcionamiento de los centros. Pacto que a su vez estabilice el sistema y certifique la importancia capital de la educación para el desarrollo futuro de sus ciudadanos/as.

- Impregnar al alumnado desde la educación infantil de una cultura del esfuerzo y del deber que favorezca el clima deaprendizaje escolar y de su acceso pleno a la ciudadanía.

- Un aumento significativo del gasto en educación (en torno al 6,5% del PIB) que nos homologue a la media de los países de la UE-15.

- Una apuesta por la formación inicial y permanente del profesorado, sólida en conocimientos y recursos didácticos, que conecte con los nuevos avances sobre el aprendizaje de las personas, que individualice los procesos de enseñanza y los cargue de interés, curiosidad y motivación.

En definitiva lo que este sindicato propone es “ir más allá de medidas divergentes entre los miembros de la comunidad educativa; o de medidas jerárquicas, gerenciales o coercitivas”. Lo que se pretende entonces es una “estrategia que combine una planificación que incardine las políticas educativas dirigidas al tejido social, sostenidas y conscientes, tendentes a apoyar, implicar y formar a los docentes, que les devuelva gran parte de la dignificación social que perdieron y vuelvan a verse reconocidos como uno de los actores principales de un  concepto progresista de escuela, acorde con un concepto de ciudadano inmerso en una sociedad cambiante y compleja, y en un proyecto coherente con una democracia avanzada y participativa”

En palabras de M. Gabriel García Santos: “cuando algunos indicadores económicos parecen atisbar la luz al final del túnel de la crisis; y cuando las reflexiones políticas de nuestros gobernantes inciden en la importancia capital de la educación en el progreso de los pueblos, puede ser un buen momento para apostar decididamente por incrementar eficientemente las inversiones en educación, buscando los consensos necesarios en la comunidad a los efectos de garantizar la formación de nuestros futuros ciudadanos, autónomos y críticos, como base que sustente una sociedad española inserta en un modelo de democracia participativa y de progreso. Porque si no es así, en o tras la crisis, estaremos abocados a presenciar la privatización de este bien fundamental, como renta cultural básica para el conjunto de la sociedad

 Os dejo aquí estas palabras que a mí me han hecho pensar y reflexionar para que en vosotros tenga el mismo efecto y aportéis vuestras opiniones en relación a este tema tan delicado. Gracias.

 

Malestar docente

 

 

Webgrafía: Revista “Trabajadores de la enseñanza”del 2 de Julio del 2009