¿Profesorado= autoridad pública?

Buenos días, 

Hoy, quería  hablar sobre la motivación y vocación del profesorado. Para ello, partiré de la noticia encontrada en el periodico La Voz De Galicia:

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2013/03/07/mitad-espanoles-partidarios-profesor-autoridad-publica/0003_201303G7P25994.htm 

En éste, aparecen datos muy interesantes, entre los cuales, la profesión docente es la segunda más valorada por los españoles, pero por la contra, los españoles, según la encuenta realizada por el CIS, no valoran lo suficiente al profesorado.

También, se señala, que para ejercer de profesor, hay que tener mucha vocación. Por último, los españoles ven  necesario considerar al docente como autoridad pública, puesto que dicen que el profesor tiene poco respaldo.

 

Vamos por partes. Algo que me descoloca bastante, es la primera idea extraída, ¿Cómo puede ser que la profesión docente sea la segunda mejor valorada, pero no en tanto, el profesional en sí?

Aquí, las primeros pensamientos que me vienen a la cabeza se centran en creer, que esta valoración de la profesión, va dirigida a la cuantía económica que los docentes puedan recibir y a las posibles vacaciones que puedan tener, por otro lado, en cuanto a la valoración que hacen sobre el docente en sí, se me ocurre pensar, que esto es así debido a las exigencias y demandas que la sociedad, en constante cambio, pide al profesorado y a la escuela, demandas que a veces no son "satisfechas" por lo que se le atribuye toda la responsabilidad al profesor.

Otra de las ideas extraídas, es la idea de profesión docente como vocación. En mi opinión, es importante tener vocación por esta profesión, pues vas a estar rodeado de alumnos/as sobre los que vas a influir y pueden ocurrir dos cosas: por un lado, si un profesor/a tiene vocación, será capaz de influir y meterse de lleno en la mente de sus alumnos/as transmitiendo todos sus conocimientos, de los cuales, dichos alumnos/as tendrán ganas de aprender y, por otro lado, un profesor sin vocación, no llegará ni a transmitir, la mitad de los conocimientos que posee, y los alumnos/as verán la asignatura como una más, y todo habrá sido en vano.

Dese mi propia experiencia, esto ha sido tal y como he opinado. En el instituto al que fui, más de un profesor/a nos habló de que su sueño no era ser profesor/a, pero que no le quedó más remedio... Un día, una profesora se nos presentó del siguiente modo: 

- Hola, me llamo ****, profesora de matemáticas y ya os digo que no me gusta explicar.

¿Conclusión? Todos mis compañeros y yo, nos tuvimos que apuntar a clases particulares, durante los tres años seguidos que la tuvimos, porque no nos enterábamos de nada.

La última idea extraída, hace referencia a la consideración del docente como una autoridad pública. En la actualidad, creo que sí es necesario este tipo de respaldo hacia el profesor, puesto que en los últimos años, el respeto hacia éste, ha decaído considerablemente, y si ahora no es el propio alumno/a el que insulta o pega al profesor/a, son ya hasta los propios padres! algo que me estremece realmente... ver  noticias en las que un padre ha pegado al profesor de su hijo porque dicho alumno suspendió... me hace qué pensar sobre la sociedad en la que vivimos y en qué nos estamos convirtiendo... 

 

Vosotros/as, ¿Qué opináis?

 

Un saludo.

 

Beatriz.