Obsolescencia Programada

El tema de la obsolescencia programada lo hemos tratado en numerosas ocasiones en diferentes asignaturas, por ejemplo el año pasado, en Educación Ambiental y sin ir más lejos, este año en Tecnología Educativa.

                       obsolescencia programada

 

Otros compañeros han hablado sobre ella en sus respectivos blogs pero a mí es un tema que me provoca bastante interés y que me gustaría reflejarlo también en el mío, pero en este caso orientarlo un poco más hacia otro aspecto: el de las consecuencias medioambientales que produce.

Para no repetir pero sí presentar el concepto de obsolescencia programada, expongo este pequeño documental que recoge muy bien cuestiones como: ¿Qué es?, ¿Cuándo aparece?, ¿Quién lleva a cabo esta práctica? y otras curiosidades.

A partir de esto, podemos formularnos la siguiente pregunta: ¿Por qué a pesar de los avances tecnológicos que tenemos hoy en día los productos duran cada vez menos? La respuesta podría ser que vivimos en una sociedad capitalista y que por lo tanto el capitalismo necesita de la obsolescencia programada para poder continuar existiendo ya que su base es el CONSUMO.

Consumimos porque se creemos que realmente necesitamos hacerlo, ya que la publicidad, las modas, etc crean en nosotros necesidades. En cambio la obsolescencia programada no nos da esa opción, simplemente el aparato electrónico en cuestión (como el ordenador, impresora, bombilla…) deja de funcionar porque así estaba predeterminado por sus fabricantes.

Esto es algo que bajo mi punto de vista no se debería de permitir y considero que es una falta de respeto hacia los consumidores que confían en esa marca o producto, lo compran y luego cuando se les “estropea” les digan: “No le vale la pena, ya que vale más arreglarlo que comprar uno nuevo”.

Es realmente indignante que se fabriquen las cosas para que al cabo de un tiempo se estropeen. ¿Dónde está la ética del fabricante? ¿Cómo tiene las agallas de crear algo y hacerlo para que falle? A mí se me caería la cara de vergüenza si tengo que vender a alguien un producto así y sabiendo además el problema que va a tener.

¡¡Deben pensar que nos sobra el dinero y que nos podemos permitir comprar otro nuevo cada “X” tiempo!!

Poco podemos hacer para luchar contra esto, pero sí se puede intentar buscar marcas que ofrezcan productos con una vida útil más larga, hacer correr la voz sobre el producto que falla para prevenir que más gente lo compre, reclamar a través de los tickets de compra o la garantía, etc.

Pero aún hay más: las consecuencias negativas que tiene la obsolescencia programada para el medio ambiente. Este es un tema en el que muchas veces no pensamos, pero realmente todo esto afecta al medio ambiente y también a nosotros y a nuestra salud.

Como he comentado anteriormente, el proceso consiste en que un producto falla, el servicio técnico nos dice que no es rentable arreglarlo y nosotros acabamos comprando uno nuevo.

Cada producto que se desecha crea residuos y esto sumado a los 7.000 millones de habitantes que tiene actualmente nuestro planeta dan como resultado cantidades astronómicas de residuos. Cabe destacar que la mayoría de estos no son biodegradables y que además contienen productos altamente contaminantes como por ejemplo: las baterías hechas de plomo (el cual perjudica gravemente la salud o puede incluso provocar la muerte).

 -

Por si fuera poco, al desechar los productos obsoletos, casi siempre se fabrican otros totalmente nuevos sin reutilizar materiales o piezas que aún eran útiles. Con lo cual se van agotando los recursos de nuestro planeta, sin darnos cuenta de que estos son FINITOS.

Por lo tanto, queda claro que lo que se busca es un beneficio económico inmediato por lo que el respeto por el aire, el agua, en general, el medio ambiente y los seres vivos que habitamos en él es relegado a un segundo plano.

 

Webgrafía:

http://sharatronica.blogspot.com.es/2011/03/obsolescencia-programada-la-etica-del.html