¿Educación pública o privada?

Siempre que se habla de Educación y se aproximan fechas electorales cada vez es más patente la necesidad de los partidos políticos de tomar determinadas medidas educativas que beneficien a sus electores, sin importar, en muchos casos, las consecuencias que dichas medidas (tomadas a voz de pronto y sin ningún tipo de previsión) van a tener sobre la Educación de la población en edad escolar. Entre las medidas y debates que siempre se ponen sobre la mesa están la de los conciertos educativos.

Es un poco absurdo ver a políticos que defienden una Educación pública de calidad cuando ellos mismos que están por la mañana en un debate defendiéndola luego van a buscar a sus hijos enfundados en brillantes uniformes con un maravilloso símbolo bordado en la solapa a una institución privada o concertada. Y más cuando estas instituciones en algunos casos no cumplen las condiciones impuestas por la constitución como la segregación por sexo.

Es imposible establecer una valoración sobre si la escuela privada es mejor que la pública, pero si se pueden comparar de un modo comprensivo como vemos en la siguiente tabla.

  Educación pública Educación privada
Propiedad De todos De particulares

Coste para

el alumnado

Gratuita De pago
Objetivo Cohesión social Formación de individuos

Reversión en

la sociedad

Deseable socialmente Deseable individualmente
Acceso Libre

Criterio económico 

y otros

Tras estas comparación es momento para analizar algunos mitos sobre los centros concertados y, desmontar algunas medias verdades que se exponen sobre todo desde los círculos políticos y la prensa, que en vez de informar desinforma:

1.- La capacidad y decisión de concierto depende de las CC.AA. y no del Estado

El MEC no tiene competencias sobre los conciertos educativos (tan sólo en su ámbito de aplicación, que incluye las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) y, son las CC.AA. quienes se encargan de concertar a los centros educativos. En la Ley Orgánica, 2/2006 de 3 de mayo, de Educación) se dice textualmente “Corresponde a las Comunidades Autónomas dictar las normas necesarias para el desarrollo del régimen de conciertos educativos

2.- Los conciertos se pueden otorgar a un mismo titular para diferentes centros educativos

Siempre es curiosa la opacidad con la que se trata a los titulares de los centros educativos, ya que la publicitación de los conciertos educativos se hace por centro y número de líneas beneficiarias de dicha actuación. Jamás se nos comenta los nombres de quiénes están detrás de esos centros educativos y, creo que si algún día salieran esos nombres, nos asombraríamos al ver a determinadas personas relacionadas con cargos políticos o determinadas multinacionales (que también han desembarcado en la Educación…por si alguien aún no se había dado cuenta).

3.- La escuela concertada o privada es mejor que la pública.

Siempre ha existido este pensamiento, pero parece obvio que el hecho de que un colegio sea concertado o público no afecta necesariamente a la calidad del mismo. Esta vendrá determinada por el compromiso de los profesionales que en el trabajen. Esto es independiente de salarios, procesos de selección....si no que tiene que ver con la vocación de los docentes que trabajen en el centro y su implicación con el alumnado.

4.- El concierto no sólo incluye el salario de los profesores, incluye el mantenimiento del centro, salarios del personal de administración y servicios, ejercicio de la función directiva, etc.

Tal como se comenta en la LOE:

En el módulo, cuya cuantía asegurará que la enseñanza se imparta en condiciones de gratuidad, se diferenciarán:

a)    Los salarios del personal docente, incluidas las cotizaciones por cuota patronal a la Seguridad Social que correspondan a los titulares de los centros

b)    Las cantidades asignadas a otros gastos, que comprenderán las de personal de administración y servicios, las ordinarias de mantenimiento, conservación y funcionamiento, así como las cantidades que correspondan a la reposición de inversiones reales. Asimismo, podrán considerarse las derivadas del ejercicio de la función directiva no docente.  Las citadas cantidades se fijarán con criterios análogos a los aplicados a los centros públicos

c)     Las cantidades pertinentes para atender el pago de los concetos de antigüedad del personal docente de los centros privados concertados y consiguiente repercusión en las cuotas de la Seguridad Social; pago de las sustituciones del profesorado y los derivados del ejercicio de la función directiva docente; pago de las obligaciones derivadas del ejercicio de las garantías reconocidas a los representantes legales de los trabajadores según lo establecido en el artículo 68 del Estatuto de los Trabajadores. Tales cantidades se recogerán en un fondo general que se distribuirá de forma individualizada entre el personal docente de los centros privados concertados, de acuerdo con las circunstancias que concurran en cada profesor y aplicando criterios análogos a los fijados para el profesorado de los centros públicos“.

Por tanto, tener un centro concertado puede verse como un negocio redondo para los empresarios de la educación (da escalofríos escribirlo) y, si a ello le añadimos los las cuotas casi ilegales aún mejor.

No se puede decir que la educación pública sea mejor o peor que la privada, ni sería lógico intentar eliminar ninguna de las dos. La primera da respuesta al derecho de igualdad,  mientras que la segunda da respuesta al derecho a la libertad. Puede que opciones que aboguen por una mayor autonomía de los centros públicos y una mayor “comprehension” permitiese reducir el número de conciertos ya que la oferta pública sería más variada y adaptada a todos, sin embargo no parece que esa sea la línea a seguir por el gobierno. Por lo tanto, seguiremos asistiendo al debate y la comparación social entre escuela pública y privada, simplemente espero que cada vez la gente se deje engañar menos por las múltiples mentiras que corren en favor de ambos bandos.