“NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO NO ES UN DESASTRE”

En primer lugar, antes de comenzar con este post en sí mismo, debo decir que hacía mucho tiempo que no leía un artículo en el que se dijeran tantas verdades y que concordara tanto con mi percepción de la realidad actual como este.

El artículo del que hablo “Nuestro sistema educativo no es un desastre” (José M. Esteve)  es un monográfico que nos encontramos en “Cuadernos de Pedagogía”. Este texto, toca numerosos temas y hace que los lectores recapaciten ya que tal y como indica el título de este artículo, las cosas en educación no están tan mal como se nos quiere hacer ver.

En este artículo, se explica muy bien que existen diversos “desestabilizadores”, podríamos llamarle, del sistema educativo. Por un lado, los políticos, reiterando una y otra vez que nuestra educación no está bien (apelando generalmente a estudios internacionales, que podríamos cuestionar, pero este artículo no se centrará en eso) y por lo tanto, sale a la luz una nueva reforma educativa, así legislatura tras legislatura. Recortando cada vez más en educación y el resto de los servicios “públicos” y “gratuitos” existentes en nuestro país, donde los profesores carecen de materiales e instrumentos para llevar a cabo su correcta labor… Por otro lado, y para mí el “desestabilizador” más importante, serían los medios de comunicación. Se explica muy bien en este texto tras los estudios previos realizados: “Para los medios, el correcto funcionamiento de las instituciones no es noticia, pero la más rocambolesca e inusual de las anécdotas sirve perfectamente de titular de portada”.

Cambiando de temática, en este estudio se ponen de manifiesto una serie de datos y valoraciones que la sociedad realiza acerca del sistema educativo y del profesorado. Como se puede ver en estos estudios que se nos presentan, los datos analizados tan solo tienen una lectura y es que la sociedad valora altamente la educación en nuestro país. Tanto el sistema educativo en sí mismo, como el `profesorado.

Por otra parte, se habla también del gran cambio al que debieron hacer frente el profesorado como ha sido la inclusión e integración de una gran diversidad de alumnado en las aulas (alumnos con necesidades educativas especiales, inmigrantes…). Por otro lado, en este texto también se lleva a cabo una afirmación o confesión por parte del autor que me parece sumamente importante. Este dice:  “los adultos del presente fuimos educados en otro sistema educativo y no acabamos de entender cómo afecta el cambio social a nuestro trabajo en las aulas”

Tras este pequeño resumen, pondré de manifiesto mi percepción y mi punto de vista acerca de estas ideas.

Para empezar, no me cabe duda de que tanto los políticos como los medios de comunicación son uno de los mayores problemas con los que se encuentra la educación en nuestros días. Por un lado, como ya dije antes, deberíamos exigir (la sociedad) una ley educativa inamovible, consensuada por todos los partidos políticos dejando atrás sus ideales. Por otro lado, debemos insistir en que no nos recorten nuestros servicios, que son la base de nuestra sociedad en la que vivimos.

En cuanto a los medios de comunicación actuales… ¿Qué decir? No hace falta más que encender la televisión o la radio y poner en ciertas cadenas o frecuencias para saber de lo que hablamos. Programas centrados únicamente en el “morbo”, donde las noticias no son lo cotidiano ni lo positivo, sino lo raro, lo negativo. Los medios de comunicación saben de lo “cotilla” que es la sociedad e intentan aprovecharse de ello emitiendo juicios de valor, sesgando las noticias según sus propios intereses, faltando a la verdad en muchos casos…

En cuanto a la alta valoración de la sociedad al sistema educativo y sus integrantes me parece bastante normal. Todos sabemos que la educación (sistema educativo y el personal que lo forma) es la base del individuo, el encargado de formarlo en gran medida, solucionador de respuestas… Lo que sí, decir que me sorprendió muy gratamente saber que la sociedad valora más la educación que la “sanidad” por ejemplo, que me parece un dato muy a tener en cuenta, ya que todos sabemos lo altamente valorada que se encuentra este servicio en nuestro país como vimos en las numerosas y multitudinarias manifestaciones que se llevaron a cabo por los recortes en este servicio. Destacar  que como pone de manifiesto y explica tan bien este autor, la sociedad no debe valorar altamente a los profesores, sino que debería agradecerle el gran esfuerzo que realizaron. No solo ante la inmigración, sino ante muchos otros temas, como puede ser la introducción de las nuevas tecnologías en el aula, la integración del alumnado con necesidades educativas especiales… y, aunque su formación generalmente no fuese la adecuada, siempre han sabido salir adelante.

Para finalizar, indicar que como se ve en este artículo del que hablamos, las cosas no están tan mal como parecen, apoyemos y ayudemos a los profesores, hagamos que se sientan bien y no los “mareemos” tanto con recortes, reducción de personal… y dejemos que hagan su trabajo. Tenemos que confiar en ellos y en el sistema, creo que se lo debemos.

Bibliografía:

Esteve, J.M. (2003). Nuestro sistema educativo no es un desastre. En Cuadernos de Pedagogía, 374, 12-16.