La elección de ser docente

En esta entrada me centraré en realizar una valoración u opinión personal acerca del texto “La elección de ser docente” (Sandra Martínez Pérez y Luispe Gutiérrez) presente en Cuadernos de Pedagogía.

En este texto se nos habla acerca de las motivaciones más comunes que suelen tener los estudiantes a la hora de elegir estudiar Magisterio, es decir, ejercer como docente en un futuro.

Para mí, fundamentalmente son cuatro las razones por las cuales los alumnos acaban escogiendo esta salida profesional.

En primer lugar, muchas personas eligen la profesión debido a un factor, para mí, poco determinante, ya que su explicación al porqué de esa carrera es: “Me gustan los niños”. Para mí, como ya dije, esta no sería una razón de peso, ya que te pueden gustar mucho los niños pero se puede dar el caso de que no seas capaz de transmitirle los saberes necesarios, resolver sus dudas, adentrarse en “su mundo”…

Otra de las razones a mi modo de ver, es que existen individuos que eligen esta carrera/profesión debido a las “ventajas” que comúnmente se cree que tienen como pueden ser los tópicos de: Tienen muchas vacaciones, su actividad consiste en leer un libro ya dado, no requiere mucha responsabilidad… aspectos que consideramos como inciertos una vez analizada la realidad de este colectivo en esta y otras materias.

Por otro lado, muchos alumnos eligen esta profesión debido a diversos profesores que causaron “mella” en sus vidas. Este motivo ya me parece de más peso, ya que gracias a ejemplos que vamos teniendo en nuestras vidas, nosotros mismos vamos realizando nuestra propia identidad. Con esto quiero decir que si un profesor se portó muy bien con nosotros ayudándonos, resolviendo dudas, involucrándose en nuestra actividad… puede calar muy hondo dentro de nosotros, pudiendo llegar a considerarlo como un ejemplo a seguir.

Por último, y para mí el aspecto más importante a la hora de elegir la profesión docente sería la vocación. Este aspecto me parece fundamental. Necesitamos de formadores con vocación, entregados a esta profesión, ayudando al colectivo a encontrar nuevas soluciones, nuevas propuestas… Yo creo que soy un poco romántico en cuanto a la concepción de esta vocación. Creo que desde los sistemas educativos se deberían tener muy en cuenta los centros de interés que tienen los alumnos y ayudarlos a formarse en los campos que más le llamaran, animarlos a formarlos en lo que le gusta, darle apoyo… Bajo mi punto de vista, como ya he dicho en entradas anteriores, en esta profesión sobre todo, se busca a personas muy entregadas con su misión, en este caso formar a la sociedad, y que mejor que una persona con vocación y ganas para conseguir este fin. Está claro que con tener solo vocación no vale, ya que hay que formarse, tener ganas de innovar, cooperar… pero creo que este es un factor fundamental y deberíamos de tenerlo muy en cuenta.

Bibliografía:

Pérez Martínez, S. y Gutiérrez, L.(2013). La elección de ser docente. En Cuadernos de Pedagogía nº 436, 22-25.