Reflexión final acerca de la materia "Formación y desarrollo profesional del profesorado"

Tras haber terminado oficialmente las clases de la materia “Formación y desarrollo profesional del profesorado”, me gustaría hacer un repaso de lo vivido por medio de esta asignatura así como las conclusiones que me ha suscitado.

Los primeros días en el aula  me encontraba un poco desorientado, ya que no sabía sobre qué iba a tratar esta materia. Sí, el título de la misma nos da una idea, pero no se conoce qué es realmente lo que vamos abarcar. Sin embargo, tras la presentación del programa de la materia, uno ya tenía algo más claro o por lo menos, conocía por qué línea iba a avanzar más o menos.

La metodología en la que se basa es la misma que otra asignatura en cuanto a distribución, ya que consta de clases expositivas e interactivas. Aquí ya se encuentra la primera diferencia, debido a que en ambas se podía participar e intervenir siempre y cuando lo hiciéramos con respeto. Nuestras dudas eran solventadas en el momento.

Respecto a las técnicas y recursos utilizados, fueron muy variados (acuario, puzzle, mesa redonda…). Sin embargo, una de las más utilizadas era el e-portafolios Stellae. Es aquí donde aparecen mis primeras dificultades ya que era un recurso nuevo para mí. Por medio de la profesora y mis compañeros pude superar los obstáculos que me iban apareciendo, ya que me hicieron un tutorial acerca de cómo funcionaba y cuál era el objetivo y finalidad de este. Creo que tiene un gran valor, ya que fomenta un aprendizaje autónomo y más reflexivo, en el que somos nosotros mismos los que relatamos las ideas y aprendizajes que vamos obteniendo del aula.

También fueron muy frecuentes los debates, en el que a través de los distintos argumentos de los compañeros íbamos creando entre todos un aprendizaje constructivo y pensativo. Cada uno exponía lo que le suscitaba los interrogantes que iban apareciendo. Aprendíamos de esta manera unos de los otros. En el aula nos situábamos en una interacción teórica y práctica al mismo tiempo.

Los trabajos en grupos considero que fueron productivos y provechosos. Pude intercambiar experiencias e ideas con mis compañeros de trabajo, lo que me permitió ver la realidad desde otro punto.  La diversidad de opiniones favoreció nuestro desarrollo intelectual así como la adquisición de conocimientos nuevos.

En cuanto a los aprendizajes adquiridos fueron muchos y muy diversos. Destacaré algunos de ellos que marcaron mi paso por esta materia. Todo comenzó, con una de las prácticas en la que tuvimos que hacer un repaso de nuestra vida escolar como alumnos, en la que ya empezamos a configurar la visión que teníamos hacia el profesorado.

En esta visión de la que hable, no conocíamos que influyen factores como la vocación, algo de gran importancia a la hora de desarrollar y llevar a cabo cualquiera profesión. Muy ligado a este término está la motivación, otro de los factores que tiene especial relevancia y repercusión en la calidad de nuestro trabajo. Por medio de esta materia pude descubrir y entender la repercusión y transcendencia de estos dos conceptos en la educación impartida por un docente, así como en las ganas de aprender del alumno.

Continuando en esta línea, me gustaría destacar  la idea de necesidad de formación. Una formación inicial y permanente entre las que es necesario un puente que las una. Aprendemos a lo largo de toda nuestra vida. Nunca dejamos de aprender. A través de la asignatura, aparte de indagar acerca de este ámbito, también se nos presentaron las modalidades formativas que existen/existían de las que pueden/podían uso los docentes. Esto era algo desconocido para mi, sabía por cursos anteriores de la carrera que la formación permanente es necesaria en nosotros, pero desconocía la existencia de cursos, seminarios, grupos de trabajo, conferencias etc destinadas a los profesores.

Todo este camino recorrido; sumándole las experiencias educativas y la formación harán forjarnos en nosotros mismos una identidad, unos valores que consideramos que nos representan. Poco a poco, y de modo reflexivo vamos construyendo unos principios y unos valores que nos hacen únicos respecto del resto, es decir, una identidad como docentes.

Por otra parte, también abarcamos temas de actualidad como fueron la LOMCE  y la LOE, el Plan Anual de formación del profesorado, conflicto de las Baleares… Analizándolos en clase y tratándolos en profundidad para poder estar al día en el ámbito educativo.

En definitiva, señalar que me sentí como un elemento activo y autónomo, en el que era responsable de mi propio aprendizaje y formación. Esa sensación de reflexionar acerca de los contenidos presentados era muy común en el aula, así como la exposición de argumentos y testimonios que tenían cabida e incrementaban mi formación.

“Lo que más se parece a un profesor es otro profesor; y lo más diferente a un profesor es otro profesor”

                                                                                                          (Montero, L.)