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EDUCACIÓN | Informe de la Fundación BBVA-IVIE

Un estudio ve 'importantes fallos' en la selección de los profesores universitarios

Vídeo: Atlas.

  • Sólo el 69% de los catedráticos y el 40% de los titulares investiga
  • El estudio alerta de las 'pobres' trayectorias de los contratados

Europa Press | Madrid

Actualizado martes 17/04/2012 19:41 horas

En las universidades españolas se dan "importantes fallos" de selección del profesorado, así como en el control de rendimiento dentro de los centros, según indica el estudio 'Universidad, universitarios y productividad en España', de la Fundación BBVA-IVIE. En él, se califica de "pobres" las trayectorias investigadoras de los contratados y se alerta de que sólo una minoría de ellos acredita resultados con regularidad.

El presidente de la fundación, Rafael Pardo, ha subrayado la oportunidad de este estudio, cuyas conclusiones se exponen después de dos años de investigación, y que sirve, a su juicio, para "arrojar luz" sobre la Universidad española, "uno de los componentes del sistema productivo, que necesita un análisis en profundidad".

La permanencia de estudios con escasa demanda -el 29% de los títulos tienen menos de 40 alumnos de nuevo ingreso-, el bajo rendimiento académico de una parte del alumnado y el pago a todo el profesorado estable para investigar, a pesar de que menos de la mitad acredita resultados, son, sin embargo, las principales ineficiencias de la universidad española, tal y como ha enumerado el director del informe, el catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia y director de investigación del IVIE, Francisco Pérez.

La investigación pone en evidencia los "preocupantes desajustes" debidos a los excesos de oferta o de demanda permanentes de algunas titulaciones, como ocurre con el grado de Medicina y señala que tampoco se justifican los "excesos permanentes" de oferta en algunas titulaciones de Humanidades o Ciencias Experimentales en bastantes universidades. Por ello, los autores del estudio afirman que existe capacidad de ofertar servicios no aprovechada, debido, en parte, a la "rigidez y lentitud" de las universidades a la hora de adaptar y reasignar recursos.

En cuanto a la investigación en el sistema universitario español, el estudio indica que solo una minoría del profesorado acredita resultados con regularidad y que hasta 2009, uno de cada cinco docentes tenía reconocidos todos los tramos de investigación. De esta manera, los autores afirman que la mayor parte del profesorado no alcanza ese reconocimiento por su actividad investigadora, ni responde a los incentivos profesionales y económicos que el mismo ofrece. El 69,5% de los catedráticos y el 40,6% de los profesores titulares investigan.

El estudio advierte de "importantes fallos" en la selección del profesorado universitario y en el control de rendimiento dentro de los centros, derivados de la falta de movilidad de estos profesionales, de la escasa competencia efectiva o de "pobres" trayectorias investigadoras de los contratados. Por ello, plantea una revisión de los criterios de selección y evaluación, adecuándolos al perfil docente o investigador, además de aplicarlos atendiendo a los resultados.

Poca especialización

En España, un grupo de 18 universidades públicas, en las que estudia el 36% del alumnado, lleva a cabo más de la mitad de la producción científica. Asimismo, en el otro extremo, hay otro grupo de 18 centros, que forman otro tercio de alumnos, que producen un 20% del total de trabajos publicados. Este patrón se repite en Estados Unidos y en el resto de Europa, pero en el caso español la concentración investigadora es menor, al igual que la especialización de las universidades.

Por ello, los autores de este trabajo proponen la especialización en docencia, investigación y transferencia tecnológica e incentivar una "convincente" evaluación de la calidad del personal, unidades e instituciones de cara a la asignación de recursos.

Aunque el 75% de la producción científica española se realiza en las universidades, éstas representan solo el 13,1% de las patentes, lo que demuestra, a juicio de los responsables de esta investigación, que una de las "mayores debilidades" de la universidad se encuentra en las actividades de investigación aplicada a la transferencia tecnológica. "Esta circunstancia limita sus posibilidades de contribuir al tejido productivo", añaden.

Mileuristas sólo al principio

Poseer una diplomatura en lugar de estudios primarios aumenta la probabilidad ser activo en un 21,8%, y este incremento se eleva hasta el 25,2% en las licenciaturas, según este informe, que también revela que los estudios superiores impulsan con fuerza la probabilidad de estar ocupado, a pesar de la crisis. Además, subraya que el mayor nivel educativo permite acceder con más facilidad a un contrato indefinido y que la prima salarial asociada a una titulación superior es "importante", pero tarda "bastante" en manifestarse plenamente.

Entre las conclusiones del informe destaca la necesidad de crear incentivos al empleo estable de los titulados, ajustando su preparación a las actividades productivas que puedan desempeñar. De lo contrario, advierten los autores, las actuales tasas de paro de los recién titulados "mantendrán detenido el proceso de inserción de los jóvenes que han acabado sus estudios en plena crisis y su capital humano se depreciará".

La rendición de cuentas, el cambio en los sistemas de financiación de las universidades orientados hacia la eficiencia y los resultados, una mayor especialización del profesorado, internacionalización y formación continua, así como la mejora de la formación de emprendedores son algunas de las principales propuestas para la mejora del sistema universitario español.