"Encended los teléfonos móviles"

"Encended los teléfonos móviles"

Iniciado por Tere Respuestas (4)

   Ayer, día 23 de febrero se publicaron dos noticias en El País que pueden dar paso a un sustancioso debate sobre las nuevas tecnologías. A continuación os dejo el enlace de estas:

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/02/20/actualidad/1424453286_004100.html

http://elpais.com/elpais/2015/02/19/opinion/1424369901_522959.html

   Aunque eran noticias dispares e independientes, tenían una idea en común, el puesto que ocupaban países en un ránking según informes extraídos de pruebas como Pisa de la OCDE. En este, sabemos que tanto los países que invierten poco o casi nada en tecnología y otros que en contraposición lo hacen, se igualan en los primeros puestos que se caracterizan como sobresalientes.

   Creo que si reflexionamos un poco, nos damos cuenta de que tanto con tecnología o sin ella se puede sobresalir, el problema es querer usar la tecnología para conseguir ese objetivo sin cambiar la pedagogía que impide y desplaza el cambio esperado, una pedagogía que no es capaz de complementarse con las nuevas tecnologías existentes.

   Ahora ya, estableciendo un poco de disentimiento entre ambas noticias, en la primera de ellas se dan una serie de argumentos a favor, en este caso, de tener encendido el teléfono móvil. Todas ellas están relacionadas con la forma de aprender en este siglo que estamos viviendo, y es que tienen toda la rezón cuando afirman que llevamos toda la información con nosotros o que podemos complementar lo que aprendemos con apps. Hace años los maestros se podían echar atrás por miedo a no saber usar las tecnologías que aparecían o vagancia, pero es que los profesores o futuros profesores, hemos nacido en esta sociedad digitalizada y jugamos con ventaja.

   ¿Qué mejor que los alumnos aprendan divirtiéndose y haciendo tareas que les agradan, si nosotros podemos enseñarles con esos mismos elementos que les motivan y sabemos que nosotros en su lugar estaríamos de lujo?

   Complementando a esta noticia tenemos otra escrita por Francesc Pedró, experto en tecnologías aplicadas a la educación, el cual concluye con la siguiente frase: “La conclusión que cabe extraer de esta ambivalencia es, sencillamente, que la calidad de los resultados en educación no tiene que ver tanto con la presencia o ausencia de tecnología como con la pedagogía adoptada y las condiciones en que se aplica en el aula”, es decir, la idea de la que hablaba antes de que la pedagogía necesita un cambio.

   La verdad es que estas dos noticias aportan múltiples temas y que podríamos discutirlos, pero personalmente me ha llamado la atención el tema del uso de las tecnologías y la pedagogía que los respalda o no, por eso me he centrado más en él.

   Para finalizar, lanzo una pregunta al aire que puede ir acompañada de vuestra reflexión sobre estas dos noticias, ¿os consideraríais capaces de romper esa barrera que puede que se os presente entre la tecnología y la pedagogía?

Teresa Martínez Pérez

Respuestas

  • Por Andrea González Aldrey

    Hoy en día si que vivimos en la era tecnológica pero no creo que todo tenga que girar entorno a ello. Es verdad que a lo mejor para atraer la atención de los alumnos la tecnolgía es un buen aliado porque así a ellos se le hará más ameno y aprendera con mayor interés.

    Pero yo pienso que un buen profesor también és el que es capaz de poder captar la atención de los alumno usando métodos alternativos a la tecnología. Si que es importante usas lo digital en el aula, pero también veo imprescindible aprender con los libros, que realmente es lo que siempre vamos a atener ahí, a nuestra mano.

    Me llama la atención una frase en especial del artículo “Encended los teléfonos móviles”. Cuando esta sea la primera frase que el profesor diga a sus alumnos al entrar en la clase, en lugar de que los apaguen, el cambio será real. Realmente esta frase es buena? yo creo que habría que pensarla en profundidad, porque a mi manera de ver las cosas no creo que sea lo más apropiado para decir en una clase. Solo veo una manera de proporcionarle al alumno las ganas de estar con el móvil en lugar de atender en clase.

    En mi propia experiencia en la ESO, tenía prohibido llevar el móvil a clase(y eso que no había ni whatsapp, ni nada por el estilo), de aquella pensaba que más daría que lo llevase o no, pero hoy veo bien que lo hiciesen porque me parece un medio de distracción bastante grande, y además ahora con todas las aplicaciones que tenemos a nuestra disposición.

  • Por Beatriz Martinez

    Todos los extremos son malos, y mi opinión en este caso es la necesidad de ser conscientes de lo que hacemos en un aula. Realmente, ¿todo tiene que girar en torno a la tecnología? Por supuesto que debemos integrarla en el aula, porque vivimos en una sociedad tecnológica, y es muy importantes hacer de la escuela una comunidad acorde con la sociedad en la que vivimos, para que los niños se sientan partícipes de ella y puedan desarrollar sus capacidades al máximo.

    Pero, no considero que el trabajo de un aula tenga que girar en torno a ella, ni mucho menos. Desde mi punto de vista, hoy en día no hay sensación más gratificante que olvidarse por un rato de las tecnologías y dejarlas a un lado: Estar entusiasmado con lo que haces y ni acordarte de la necesidad de coger el móvil, hacer ejercicio y despejar tu mente, o simplemente sentarse a leer un libro en un momento de relax y no acordarse del mundo exterior.

    Sensaciones como estas son las que debemos propiciar en el aula. Que los niños se nutran tanto de las actividades realizadas que no necesiten pensar en nada más, ni siquiera en la posible prohibición que pueda existir en el aula de usar un aparato tecnológico.

    Por ello, creo que como futuros docentes debemos aprender a trabajar con la tecnología, nutrirnos de la infinidad de recursos que ésta nos proporciona, para conseguir un aula en la que todos disfrutemos de nuestro trabajo. Es una opinión personal, pero los momentos más gratificantes hoy en día para mi, son justo esos donde lo único de lo que no me acuerdo es de encender el telefóno o entrar en una red social.

  • Por Rebeca Iglesias Sánchez

    El gusto está en la variedad, por lo tanto desde mi punto de vista veo imprescindible el uso de soportes tecnológicos en el aula y que su empleo se aborde de forma amplia, pero también es fundamental que los pequeños exploren otras herramientas más allá de las tecnológicas. Debemos ofrecerle experiencias naturales, como por ejemplo que estén en contacto con animales de todo tipo, que tengan la oportunidad de observar de dónde provienen muchos alimentos y tengan un vínculo poderoso con los seres vivos.

    Nosotras estamos formandonos cada día para cuándo llegue el momento ponerlo en práctica en nuestras aulas y debemos entonces estar capacitadas para romper esa barrera que existe entre la tecnología y la pedagogía, nuestro mundo no es blanco o negro, sino que existen los grises y debemos ser capaces a involucrar la tecnología pero sin dejar fuera otros métodos y materiales,  debemos formar a niños capaces de desenvolverse en diferentes circunstancias y no siempre van a tener los mismos mecanismos a su alcance.

    Es importante estar en un estado de reciclado permanente, aprendiendo cosas y teniendo interés por ellas, los maestros no podemos dejar nunca de estudiar, y de este modo también nos toca estar tecnologicamente preparados para así potenciar lo máximo en los pequeños y que tengan un enriquecimiento progresivo. Ellos son el futuro.

  • Por Lorena Sanín

        Cos cambios producidos na sociedade, as actividades que nela se realizan tamén van cambiando, como é o caso actual da educación, que cada vez torna mais e  mais tecnolóxica.

       Ó meu parecer o uso da tecnoloxía nas aulas é un recurso moi rico e polo tanto deberíamos de aproveitar todas as oportunidades de mellora que estas nos brinda, como o feito de que na era actual, como ben indica o texto, se pode aprender en calquera contexto e situación, e non só nas aulas. Agora ben, estas tecnoloxías non deben ser usadas de calquera maneira, nin tampouco en tódolos momentos nin situacións, senón que deberemos adaptarnos ás necesidades, intereses e actividades específicas que realicen os nenos, así coma ós contidos que se estean a  tratar.

       Unha das ferramentas mais útiles nos últimos tempos para a educación son os teléfonos móbiles. Son múltiples os beneficios (como ben indica o artigo, o móbil permítenos ter acceso constante á información, compartila (o que favorece unha aprendizaxe colaborativa, moi importante nos últimos tempos), favorece unha aprendizaxe ‘intuitiva’, aprender en múltiples contextos, “conectar” cos alumnos..etc.). Agora ben, esta é unha ferramenta útil, sempre e cando se use ‘con cabeza’. Para poder usar os móbiles nas clases (como nós nas clases de TIC usando o Kahoot), penso que temos que facer consciente ó alumnado de que este debe ser usado exclusivamente como unha ferramenta educativa, é dicir, que sexan conscientes de que deben usalo estritamente con ese fin (na aula) e non para mandar mensaxes ou facer outras cousas que produzan distraccións, e unha vez que os saiban usar con responsabilidade penso que será unha moi boa ferramenta educativa, sobre todo se se complementa con outras formas mais ‘tradicionais’ de ensino-aprendizaxe verdadeiramente útiles e ricas. Debemos ter en conta ademais, que non só o alumnado debe saber usar as novas tecnoloxías, senón tamén o profesorado debe estar ben formado respecto delas, para así poder sacarlles o mellor partido a nivel educativo.

     

       O primeiro artigo comenta que nos últimos anos se reduciu o gasto público en educación, pero que aumentou o gasto público en tecnoloxías educativas, como se fosen cousas distintas. Na miña opinión, ó inverter en tecnoloxías educativas estámolo a facer na educación, xa que este é a nova vía de actuación para mellora da educación, favorecida ademais, como indica o segundo texto, polo feito de que a inversión nas novas tecnoloxías é moito mais económica e incluso mais rica que a inversión na educación mais ‘tradicional’ (xa que os recursos dispoñibles en internet aumentan constantemente).

        Se, como indica ó texto algunhas inversións non producen bos resultados, creo que cabería preguntarnos en qué consistían as mesmas, e analizalas en profundidade para tentar non volver cometer os mesmos erros, xa que se noutros lugares estas inversións proliferan penso que está claro que o problema está nesa inversión concreta.

    Coincido co segundo texto na idea de que as novas tecnoloxías  permiten ‘’ensinar e aprender de modo mais eficiente’’, pero engado a esta idea a condición de que para ser exitosa, débense combinar, como xa dixen anteriormente, con certos métodos tradicionais.

       Como en case todas as cuestións relacionadas coa tecnoloxía e a educación, considero ademais que tamén deberíamos buscar nesta ocasión un termo medio entre ambos métodos de traballo. Está claro que as novas tecnoloxías son moi útiles para a educación, pero sempre que se usen como complemento, non como único modo de traballo, como ben defenden as miñas compañeiras.

        Reflexo da importancia de ambos métodos, se se realizan correctamente, podémola apreciar no segundo texto, onde se informa de que os primeiros postos dos estudos PISA os acadan tanto países nos que a tecnoloxía está moi presente como outros nos cales non se usan. Isto, en definitiva, indícanos que todo é bo, sempre e cando se faga ben. Nunca chegaremos a resultados satisfactorios por usar sen mais un ou outro método, senón que será necesario usalo con corrección para que este se traduza nun bo final. Tendo en conta isto, acaso se se combinase o mellor de ambos métodos, (tendo en conta que ambos dan resultados satisfactorios cando se usan ben), non se lograría mellorar en gran medida a calidade da educación? Penso que vale a pena tentar averigualo.

       Finalmente, debemos ter en conta que detrás de cada forma de traballar hai unha pedagoxía, como ben indica o texto, e que cos cambios producidos na sociedade e os conseguintes cambios nas prácticas e metodoloxías, estas tamén cambian. Polo tanto non ten sentido manter unha pedagoxía oposta ás novas prácticas e innovacións,(sobre todo cando se ve que esta non ten bos resultados), xa que se supón que a finalidade dos mesmos é mellorar a calidade educativa, e esta negativa mais ‘formal’ ante o cambio, podería producir, como no exemplo anterior, que por moito que se inverta en educación esta inversión non se vexa plasmada en bos resultados.

        Polo tanto, (respostando á pregunta de Teresa), penso que seguramente é moi difícil facer “romper a barreira” e concordar unha tecnoloxía concreta coa pedagoxía que debería seguir, pero considero que ese non é motivo para non intentalo, xa que son das que pensa que se realmente un se esforza en facer algo e é perseverante na súa consecución, se fai as cousas ben é moi difícil que non o acade, polo cal sendo optimista, con traballo e dedicación, si que me vería capaz de superar esa barreira e outras que se puidesen presentar.