Pedagogía del Oprimido, Paulo Freire

Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire

El otro día, al hacer la entrada dedicada a las tareas del formador y al formador de formadores me encontré con la denominada Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire. Al oír estas dos palabras me llamó la atención y sentí curiosidad por saber que era aquello que Paulo Freire defendía o decía acerca de ella. Así es, que me puse a indagar sobre la Pedagogía del Oprimido, y me pareció muy interesante aquello que él defendía, estando de acuerdo en muchas de las argumentaciones que ponía a nuestra disposición para entender su pensamiento.

Él afirma que la educación debe comenzar por superar la contradicción que se da entre educar y educando, puesto que se debe basar en una concepción abarcadora de los dos polos en una línea integradora, de manera que ambos se hagan a la vez educadores y educandos. Algo que es verdad, puesto que no sólo los profesores nos enseñan a nosotros conocimientos y aprendizajes, sino que ellos también aprenden de nuestras vivencias y de aquello que sabemos. Es un aprendizaje cooperativo, que todos y cada uno de nosotros vamos formando. Esto nos da grandes posibilidades, como poder reflexionar sobre la opinión que cada uno, profesor o alumno, da sobre alguna cuestión específica. Es una manera de fomentar un debate rico, y como el bien dice los educadores se hacen compañeros de los educandos, y los educandos nos hacemos compañeros de los educadores, lo que ayuda a fomentar un clima agradable y dinámico.

También recalca que el educador es el sujeto de la educación, el cual conduce al educando en la memorización mecánica de los contenidos. Siendo así nosotros como una especie de “recipientes” en los que se “deposita el saber”, dejando como única acción posible a los estudiantes el archivar los conocimientos y padeciendo pasivamente la acción del educador.

Esto está muy acentuado en la realidad educativa en la que estamos inmersos. Si, en menor medida que en tiempos pasados, pero aún hoy en día se sigue premiando la memorización, dejando con un papel secundario a la interiorización de los conocimientos y a su reflexión crítica. Aquí, es donde Paulo Freire recalca “… Con la «Educación Problematizadora» se apunta claramente hacia la liberación y la independencia, pues destruye la pasividad del educando y lo incita a la búsqueda de la transformación de la realidad, en la que opresor y oprimido encontrarán la liberación humanizándose”.  Lo que acentuaba ya anteriormente, que el educador no sólo será el que educa, sino que también será educando, y a la inversa.

            Lo que el señala y resalta, es lo que nosotros día a día reivindicamos “una pedagogía basada en la práctica, que esté sometida constantemente al cambio, a la evolución dinámica, a la transformación y a la reformulación”. Lo que favorecerá las bases en las que los docentes se mueven, lo que dará una modificación a la formación del profesorado y del alumnado. Y lo que evitará  muchos de los problemas a los que nos enfrentamos hoy en día en la realidad educativa.

Fuentes bibliográficas consultadas

Paulo, F. (1970). Pedagogía del Oprimido. España: Siglo XXI. Disponible en  http://www.psuv.org.ve/wpcontent/uploads/2013/05/FreirePedagogiadelOprimido.pdf