3. Vamos a encender la máquina y a ver qué pasa...: Revisión

A mí a priori me pones una máquina de coser delante y te puedo decir por donde se mete el hilo, donde tiene el interruptor de encender y apagar, que sirve para coser y poco más. Sí, también te diría que necesitamos, tela, hilo, tijeras, alfileres, un dedal para no hacernos daño, y todo el material del que he hablado en el apartado anterior pero, ¿cómo utilizo todo esto para crear una prenda? Pues así, de primeras, estaría un poco perdida.

Bien, en esta materia me ha pasado algo parecido, me he perdido un poco.

Recapitulemos. El primer día de clase llegué al aula y me encontré que las encargadas de la asignatura no estaban y que habían dejado una actividad para hacer en pequeños grupos. Las susodichas no nos había explicado de manera magistral, ellas en una mesa en lo alto de la clase y nosotros cada uno en su sitio en lo bajo, qué debíamos hacer en esa ocasión, nos lo habían explicado a través de códigos, obligándonos así a usar las tecnologías y olvidando algo tan “anticuado” como es una clase magistral, innovando en la enseñanza, como hasta ahora nos vienen diciendo todos los docentes pero ninguno se ha atrevido a implantar. Bien pensado, punto positivo para las docentes.

Seguidamente, y volviendo un poco a la normalidad de la facultad, se nos presenta la materia y con ella a la que ha sido nuestra más destacada acompañante estos meses, la Red Social Stellae. Como el que mira por primera vez a una máquina de coser allí estaba yo, mirando para Stellae mientras intentaba cogerle cariño, cosa que en un inicio se antojaba complicado, pero como el roce hace el cariño, al final nos hicimos amigas.

Una vez que estaba preparada para empezar me surgieron muchas cuestiones a medida que la materia avanzaba. Sin duda lo que más me he cuestionado ha sido si realmente estaba usando la tecnología de la manera adecuada. La respuesta llegó pronto, y era que no conocía tanto sobre este tema como pensaba al inicio del cuatrimestre, estaba más cerca del Zara que de lograr crear por mi misma un bonito vestido.

Pero todos los inicios son complicados, hay que pincharse muchas veces con la aguja antes de lograr montar el cuerpo de nuestro vestido, si al principio logramos crear un pequeño desastre será necesario comprar 2 metros más de tela pero, quien algo quiere algo le cuesta, ¿no es así?

Han sido necesario muchos pinchazos, muchos tijeretazos mal apuntados, mucha tela, muchos hilos y mucha paciencia, pero le he cogido cariño a la costura y tengo fe en mis futuras prendas.

 

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