4.¿Qué significa ser alfarera?,¿Dónde trabajo?: Revisión

Ser alfarera (asesora) me permite elaborar objetos de barro o arcilla y crear toda clase de artilugios.Antiguamente los alfareros trabajaban el barro con las manos, dándole diferentes formas, pero, ¿se trata realmente de una profesión?. De la forma dependen el contenido y el significado de mis contrucciones.A lo largo de este proceso intentaré crear una sencilla pero definida vasija enfocada hacia el asesoramiento, la acción que ocupa mi labor principal.

Como alfarera (asesora) cuento con varios escenarios/contextos en donde practicar mi trabajo (asesoramiento). Lo primordial es mi taller, que puede estar integrado en un estudio, formar parte de una tienda, obrador o incluso ocupar una habitación de mi casa.

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PROFESIÓN Y FORMACIÓN DEL ASESOR.

Otra de las cuestiones que se planteó en clase y sobre la que considero interesante profundizar es si ¿podemos hablar de la profesión del asesor? y  ¿Qué formación se necesita?

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La idea de lo que significa ejercer una profesión se ha concretado siguiendo diferentes modelos (M.Ginsburg, 1988) entre los que encontramos “los que se limitan a establecer, guiándose por criterios poco contextuales y ahistóricos, una lista de competencias que tipifican un modelo determinado de ejercerla y los que introducen un concepto de profesión más dinámico y procesal que incluye tanto un planteamiento ético de la propia tarea, como el reconocimiento de la existencia de valores diversos entre los individuos que forman parte del contexto en que se ejerce y entre quienes la ejercen. Dicho contexto interviene en la elaboración a nivel popular de la definición más aceptada de la profesión y en la concreción, en relación al conjunto de otras tareas socialmente delimitadas, de la función que desempeña.”

Es decir, la profesionalización es el proceso socializador por el que los profesionales:

-  Adquieren las características y capacidades específicas que les permiten ser competentes en su trabajo.

-  Se mantienen en la dinámica del mercado laboral y se vinculan a un grupo profesional determinado.

-  Se vinculan responsablemente a un contexto social específico, en base a unos valores determinados.

-  Establecen las limitaciones propias de todo comportamiento experto, ya que ningún ámbito profesional posee todas las soluciones ni es todopoderoso.

Del mismo modo, “Ganar espacios de profesionalidad supone ir aumentando el control que los profesionales tienen de la propia actividad individual y de grupo e ir gestionando progresivamente las condiciones académicas, laborales y normativas que establecen lo que se necesita para iniciarse en la profesión, mantenerse, promocionar y excluir de la misma, si cabe, a aquellos que puedan merecerlo”.

Concluyendo esta primera parte, afirmo que sí podríamos hablar de la profesión de asesor siempre que se cumplieran los requisitos expuestos.

 

Por otra parte y al hilo de lo anterior, es el carácter pluridimensional, contextual, ético, dinámico y cambiante de la profesión lo que contribuye a situar la formación permanente como núcleo y elemento característico del ejercicio profesional.

“los profesionales (N. Goodman, 1978; D. A. Schön, 1992, p.44)  están permanentemente comprometidos en la construccion del mundo que corresponde a su conocimiento profesional y a su habilidad, definiendo los problemas que surgen en las situaciones de la práctica y adaptando las situaciones para ajustar la estructura de los problemas, configurando sus roles y construyendo las situaciones de la práctica para hacer mas operativos sus esquemas de rol”

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Es decir, la formación permanente del asesor debe facilitarle un saber teórico, conceptual, técnico-práctico y práctico, frente a las exigencias que se producen constantemente en el asesoramiento. Y además, la formación permanente debe integrar la reflexión EN  la práctica y SOBRE la práctica ya que el asesoramiento se desarrolla en un contexto real, se vincula a ámbitos institucionales característicos y se organiza en función de actividades y situaciones prácticas.

Por lo tanto, la formación del asesor tiene mucha importancia por la función que ejerce al servicio de la mejora de la calidad educativa, por su vinculación laboral con la administración y sobre todo por el desarrollo de su trabajo continuado en instituciones fomalmente estructuradas y en procesos de cambio.

Concretamente,la formación profesional de los asesores les ayuda a reconstruir críticamente los conocimientos profesionales, a modificar o reorientar las tareas que se desarrollan integrando nuevos objetivos y valores, y a revisar y redefinir su ubicación en los centros y en los ámbitos de intervención prioritarios. Además la formación permanente permite que el asesor sea capaz de establecer planes de acción realistas que ayuden a otros a tomar decisiones y que tengan en cuenta los recursos y las ayudas de que se dispone. Así como también les permite , aprender estrategias de trabajo en grupo y estrategias para ayudar a otros a trabajar en grupo y desarrollar actitudes de trabajo colaborativo y de gestión compartida, entre otros objetivos.

En definitiva, la formacion es un ingrediente esencial y desempeña un papel central en el desarrollo de la competencia profesional.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Carles Monereo e Isabel Solé. (coords). (1996). El asesoramiento psicopedagógico: una perspectiva profesional y constructivista. Madrid: Alianza.

 

 

 

Entrada grupal

ASESORAMENTO CURRICULAR A CENTROS E PROFESORES

Bloque temático I: Psicopedagogos/as e contextos de asesoramento

Tarefa 1

¿QUE ENTENDEMOS POR ASESORAR?

Actividade a desenvolver en grupos pequenos

(19 de setembro de 2012)

 

1) Identificar escenarios nos que se desenvolvan tarefas de asesoramento:

  • Centros educativos.
  • Gabinetes.
  • Oficinas de emprego.
  • La Red.
  • Hospitais.
  • Centros penitenciarios.
  • Axuntamentos.
  • Centros sociais.
  • Unidades terapéuticas.
  • Centros relixiosos.
  • Clínicas de beleza.
  • Asesores matrimoniais.
  • Atención al consumidor.
  • Voluntariado.
  • Asociacións.
  • Político.
  • Familia.
  • Publicitario.
  • Deportivo.
  • Xurídico.
  • Universidades.

2) Que fai un asesor ou asesora? Describir as tarefas desenvolvidas:

Un asesor ou asesora é o encargado de proporcionar, en todos estes ámbitos:

  • Información e estratexias para que as persoas posúan competencias e sexan críticos e autónomos.
  • Colaborar  e cooperar con outros profesionais de forma lineal (non xerárquica).
  • Participar no diagnóstico e no seguimento.
  • Entender que asesorar é un proceso continuo e contextualizado.

3) Que entende por asesorar o grupo de traballo ? Elaborar unha definición:

Guiar, axudar de forma colaborativa e coordinada nun contexto concreto, é dicir, dentro do ámbito persoal, académico e/ou profesional.

4) Pode falarse de profesión de asesor/a? Que formación se necesita?:

Segundo a nosa opinión, cremos que si se pode falar da profesión de asesor ou asesora, xa que como comentamos no apartado 1 desta práctica; un asesor está presente en moitos escenarios (ámbito persoal, académico e /ou profesional) nos que desenvolve  as súas funcións.

Segundo a bibliografía consultada, cremos que as competencias xerais dun asesor poderían ser:

  • Competencia para comprender a complexidade do ser humano, a súa percepción, reaccións cognitivas e emotivas fronte o cambio, e as súas motivacións persoais e profesionais.
  • Competencia para actuar no marco duns valores éticos con vistas á promoción do cambio.
  • Competencia para coñecer e comprender ideoloxías, contextos, tradicións, culturas, crenzas e valores das organizacións e das persoas afectadas polo cambio.
  • Competencia para aconsellar, apoiar e axudar ós equipos, motivar ás persoas e descubrir o seu potencial, desenvolver un clima de confianza e crear sentimentos de implicación proactiva.
  • Competencia para a planificación e desenvolvemento de estratexias para actuar na complexidade dun cambio planificado.
  • Competencia para efectuar o seguimento e a integración do cambio.

Recollemos as competencias xerais de Pont e Teixidor (2002, p.70). Non aparece como unha cita porque fixemos modificacións, xa que non estabamos totalmente de acordo con relacionar as competencias do asesor/a cos termos “influencia” e “liderazgo”, debido a que na nosa opinión, o asesor/a é un axente que ten que colaborar cos demais profesionais sen estar nun nivel superior. Ó ler estes dous termos no libro onde foron extraídas as competencias, daba a impresión de que o asesor/a era unha figura autoritaria ou superior.

5) Indagar e contrastar noutras fontes de información para alimentar, enriquecer e fundamentar os nosos puntos de partida:

Bibliografía consultada:

  • Domingo, J. (coord.) (2001). Asesoramiento al centro educativos. Colaboración y cambio en la institución. Barcelona: Octaedro.
  • Bonals J.; Sánchez- Cano M. (2007). Manual de Asesoramiento Psicopedagógico. Barcelona: Graó.
  • Estudio evaluativo de los equipos psicopedagógicos de la Comunidad de Madrid (1992). El asesoramiento a centros educativos. Comunidad de Madrid: Consejería de Educación y Cultura. Dirección General de Educación.
  • Moreneo, C. y Solé, I. (coord.) (1996). El asesoramiento psicopedagógico: una perspectiva profesional y constructivista. Alianza editorial: Psicología y Educación.

Desarrollo del currículum.

Uno de los principales contextos de acción sobre los que actúa el asesoramiento es el currículum.

El currículum,como apuntábamos en la clase pasada, es un objeto de debate que no se puede obviar en ningún proceso de mejora, cuestión que le convierte en referente central sobre el que articular y fundamentar los procesos de interacción profesional puestos en marcha mediante las dinámicas de asesoramiento.

Hablar de centrarse en el desarrollo del currículum supone repensar qué significa su mejora y cuáles son los criterios y valores que lo definen, para hacer compatibles los proyectos universales propios de un currículum democrático con otros desarrollos mas autónomos y específicos. Los contenidos curriculares son portadores de valores y de cultura, son herramientas de desarrollo y de integración social.

Comentábamos en la clase pasada que nos encontramos en un momento de cambio curricular, el currículum va a cambiar. Por ello en el contexto de la reforma actual en que nos encontramos  es importante retomar críticamente cuestiones como qué debe enseñarse y a quién, qué nuevos contenidos se han de introducir y cuáles mantener o potenciar, cómo se debe hacer compatible un modelo comprensivo de desarrollo de la ciudadanía por un currículum democrático y común, etc.-

El asesor, al partir de que el profesor insertado en un equipo de colaboración profesional es el constructor del currículum, es uno más que promueve estos procesos de análisis, desarrollo del currículum y reapropiación de su práctica profesional. Situar la función asesora dentro también de los territorios del desarrollo curricular supone:

1)      Focalizarse en los procesos de enseñanza –aprendizaje de los alumnos y bajar al ámbito del aula.

2)      Reconocer la importancia del propio profesor y de sus alumnos en esta tarea.

3)      Retomar el valor ético-moral de la función de educar.

4)      Asumir responsabilidad e implicación en prácticas interactivas, dialécticas y reflexivas que rompen con la tradicional separación entre pensamiento práctico y teórico y dota a este desarrollo curricular de poder de transformación.

Por lo que centrarse de partida en esta dimensión curricular rompe con las metáforas descriptivas de los asesores o docentes de apoyo externo .En definitiva, lo que se pretende con el currículum escolar es usar motivos y orientaciones para trabajar lo fundamental:

Lograr unos buenos centros, con buenos profesores para que la escuela cumpla con el compromiso social encomendado: que los chicos se desarrollen al máximo de sus capacidades y de acuerdo con un proyecto social interesante.

Pero además del currículum escolar también hay que hablar  del currículum para la escuela es decir,  lo que la escuela ha de aprender y su porqué y para qué, cómo pueden alcanzarse dichos conocimientos y capacidades, qué obstáculos se pueden hallar en el camino y cómo comprobar que todo se realiza de forma efectiva. En este sentido Antonio Bolivar (2000) apunta que este currículum para hacer de la escuela una organización que aprende ha de articularse necesariamente dentro de un ciclo de reflexión, comprensión y cambio- para la mejora. La función asesora se situaría en el punto de establecer sabios equilibrios entre propuestas y demandas, entre propósitos y acciones de paso corto pero firme, y entre  las orientaciones curriculares de la escuela y para la escuela.

Del curriculum de la escuela, al curriculum para la escuela.

 

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BIBLIOGRAFÍA:

Jesús Domingo Segovia (coordinador).Asesoramiento al Centro Educativo. Colaboración y cambio en la institución.   Octaedro-EUB.