2. ¿Desde dónde parto?

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Antes de comenzar a asistir a la materia de Tecnología Educativa, mi situación de partida o nivel en lo que a tecnologías se refiere la definiría como básica y elemental, me explico; sabía redactar un texto, buscar artículos, imágenes, videos, etc. en la red, tenía alguna que otra red social, sabía utilizar el correo electrónico, conocía alguna aplicación educativa, acudir a páginas instituciones, leer la prensa en internet, entre otras cosas. Pero todo esto no implica que supiese seleccionar bien esa información que me encontraba, que fuera fiable, válida, que pudiese utilizarla como me diese la gana, etc.

Me considero novata en este mundo digital (ahora ya no tanto); durante toda mi educación básica el único método de trabajo que había era el de libro, papel y bolígrafo y, todo giraba en torno a esas herramientas de trabajo. Poco a poco, fui adentrándome en el uso de nuevas herramientas como el ordenador e internet para llegar a la misma meta que no es otra que aprender. La materia de tecnología educativa pintaba un buen recurso en el que poder apoyarme para continuar mi aprendizaje.

Quería recordar mi primer teléfono móvil, un siemens que hoy día poco más da que una patata, pero en aquel momento era lo último. Hoy en día con los que hay puedo incluso utilizarlo para hacer videollamadas, escribir artículos, leer, etc. Increíble! Quien nos lo iba a decir? A mí por lo menos si me lo dicen no me lo creería. Con esto quiero decir, que la tecnología ha ido evolucionando y por ello, nosotros, como sociedad debemos adaptarnos a estos cambios, ya que si no seremos unos inadaptados. Quiero recordar dos de los artículos en donde trabajo esta temática  http://stellae.usc.es/red/blog/view/134614/reflexion-personal-sobre-las-nuevas-tecnologias y http://stellae.usc.es/red/file/view/139188/evolucion

Pues bien, a partir de aquí toca comenzar o continuar un largo camino por recorrer, que no es otro que el de la tecnología, más concretamente tecnología educativa.