5.2. Primeras impresiones. Sociedad del riesgo.

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La sesión interactiva del lunes sobre la filtración que realizamos (o no) con la información que obtenemos a través de las redes, me llevado a reflexionar sobre la contraposición libertad informativa y difusión descontrolada de contenidos.

Cierto es, que en esta sociedad de la información en la que nos encontramos y en la que cualquier usuario puede acceder de forma inmediata y universal, tanto las redes sociales como los distintos medios o aplicaciones a través de los cuales podemos expresarnos en la red, han modificado nuestra forma de comunicarnos, expresarnos e interaccionar, pero también nuestra forma de captar y filtrar la información recogida.

Hay que tener en cuenta que esta libertad informativa con la que contamos permite que nos abramos a un mundo global en el que poder compartir y enriquecernos de forma recíproca. Pero, en ocasiones, dicha libertad informativa va de la mano de la difusión descontrolada de contenidos.

Y es que hoy en día comunicamos, transmitimos y divulgamos una cantidad desmesurada de información sin tener en cuenta varios elementos fundamentales como puede ser la veracidad de la propia información, el alcance de ésta o las consecuencias de su difusión.

Recordando un artículo publicado hace unos meses, decía que en el 2013 el Foro Económico Mundial, organización que analiza los problemas más acuciantes de la sociedad, señaló que una de las principales dificultades a la que nos enfrentamos en el siglo XXI se trata nada más y nada menos que la gran rapidez con la que se difunden las informaciones falsas en internet.

Se podría estar hablando, por tanto, de una sociedad del riesgo, término acuñado por el sociólogo alemán Ulrich Beck que significa, en otras palabras, aquella sociedad en la que la búsqueda de certezas genera más incertidumbre, y es que muchas veces la carencia de herramientas personales para comprobar o corroborar la veracidad de una noticia, crea más inseguridad que el no saber si la noticia en sí es veraz o no.

Es por ello, que actualmente la pedagogía tiene un papel central y fundamental frente a la desinformación digital, entrenando y formando a las distintas generaciones en y para las nuevas tecnologías, dando claves no únicamente sobre cómo y dónde buscar información sino también de qué forma utilizar, contrastar y filtrar dicha información, contribuyendo todo ello al desarrollo de una de las facetas de la competencia digital de la que días atrás venimos hablando.

 

“Si los estudiantes reciben una educación sólida en la historia, los efectos sociales y los sesgos psicológicos de la tecnología, podrán llegar a ser adultos que usen la tecnología, en lugar de ser utilizados por la misma.” -  Neil Postman

 

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* Subirats, J. (Enero del 2015). Ulrich Beck, teórico de la sociedad del riesgo. El País. Recuperado de: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/03/actualidad/1420322447_073886.html 

* Quattrociocchi, W. (Octubre del 2016). La era de la (des)información. Investigación y ciencia. Recuperado de: http://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/numero/481/la-era-de-la-des-informacin-14587