Navegación

No se han creado páginas aún

7.2. La planta de la resiliencia

Durante mi recorrido por estas tierras hubo varias elementos de la naturaleza que llamaron mi atención y que posteriormente tuve la oportunidad de indagar sobre ellas. La mayoría tienen unas cualidades muy especiales que nos pueden servir a modo de prevención de ciertos males y que nos benefician. Una de ellas es la llamada la planta de la resiliencia. 

Al hablar en clase del bienestar y malestar docentes, las dos caras de la moneda, salía el concepto de resiliencia.

La resiliencia,  ¿Qué es la resiliencia?, es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Aún así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo.

El camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?

La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar. Por tanto, debemos entenderla como una capacidad que se puede aprender, por lo que podemos entenderla como una habilidad que deben adquirir los docentes e usarla como prevención del malestar docente.

                image