.La preparación que todo viaje requiere: “mens sana in córpore sano”

 

 La preparación que todo viaje requiere: “mens sana in córpore sano”

Comenzamos un nuevo viaje en nuestras vidas. Hemos oído hablar mucho de él pero poco sabemos acerca de lo que nos espera.

Lo que sí tenemos claro es que al menos una vez en la vida todo el mundo debe realizar el Camino de Santiago, y ésta es nuestra ocasión. Adelante, entonces, con ello.

Antes de partir, debemos prepararnos para la aventura que estamos a punto de comenzar.  No será una preparación únicamente física, sino que mentalmente también hemos de prepararnos: cuerpo y mente deben estar fortalecidos por igual antes de iniciar nuestro viaje.

Para ello, hemos de indagar en nosotros mismos: en nuestros conocimientos y pensamientos; en nuestras experiencias y expectativas, en nuestras ilusiones y añoranzas.

Es decir, tendremos que abrirnos a nosotros mismos para poder abrirnos al resto del mundo. No será una tarea sencilla pero por la aventura que vamos a emprender, merece la pena.

Lo primero que nos plantearemos, será quiénes somos y  de dónde venimos y cuando lo tengamos claro, ya podremos preguntarnos hacia dónde vamos y  por qué emprendemos este Camino.

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Pues bien, tras una reflexión interna, nos daremos cuenta que todos somos personas, que venimos de diferentes partes del mundo; y que tenemos unas características y peculiaridades concretas que nos hacen únicos y a la vez diferentes entre sí.  Pero es, en esta misma diferencia, donde reside la mayor riqueza, o acaso, ¿todos hacemos el Camino de Santiago con la misma intención? O lo que es más curioso todavía ¿todos seguiremos la misma ruta para realizar el Camino?

Claro que no. Son múltiples y variadas las razones por las que una persona hace el camino de Santiago al igual que las rutas que se podrán seguir. Así, unas personas harán el camino por la ruta Francesa y por una promesa, el culto a un dios o por simple devoción; otros lo harán por la ruta histórica y tendrán detrás un motivo artístico, histórico o incluso cultural, y otros preferirán la ruta del Norte y les moverá hacerlo por el deseo de explorar nuevos lugares e iniciar nuevas aventuras.

No obstante, lo más bonito de esto, será descubrir lo que nos mueve a cada uno de nosotros, a medida que vayamos realizando el camino.