5.2 Tipos de asesoramiento.

TIPOS DE ASESORAMIENTO

En este sentido, Zabalza (1996) diferencia entre los siguientes tipos de asesoramiento:

a)      Según los destinatarios.

- Asesoramiento a sujetos considerados individualmente.
- Asesoramiento a procesos concretos que se realizan en el centro o en el aula.
- Asesoramiento a funciones sectoriales de los centros.
- Asesoramiento al centro en su conjunto, al desarrollo y mejora de la institución más que a partes específicas de la misma.

b) Según la naturaleza de la demanda de asesoramiento.

- Cuando no existe demanda y el asesoramiento que se realiza, que suele llevarse a cabo por agentes externos, responde más a la norma o a la prescripción que a las necesidades.

- Cuando la demanda es forzada por la presión directa o indirecta de alguien con capacidad para ejercerla.

- Cuando la demanda es formal y se realiza por  los órganos competentes de la institución.

- Cuando la demanda es sentida y surge por el deseo de afrontar un problema o de mejorar la forma en que se están llevando a cabo las cosas.

c) Según a quien se solicita el asesoramiento.

- Asesoramiento solicitado a técnicos especialistas.

- Asesoramiento solicitado a colegas pertenecientes al propio centro o a otros.

- Asesoramiento solicitado a profesionales con  tales funciones como asesores de CEPs, componentes de equipos psicopedagógicos y de apoyo, profesores de apoyo, etc.

d) Según el contenido de la demanda.

- Asesoramiento puntual para resolver un problema concreto o para analizar una situación específica.

- Asesoramiento informativo sobre determinados  aspectos de interés que suelen adquirir el formato de charlas o cursos específicos sobre los temas elegidos.

- Asesoramiento en el desarrollo de procesos.

- Asesoramiento en la formación y desarrollo institucional.

e) Según el tipo de relación que se establece.

- En función del protagonismo que adquiere quien presta el asesoramiento.

- Asesoramiento como intervención vs. asesoramiento como acción.

Extraído de: Murillo, P. (2004). Hacia la construcción de un nuevo modelo de asesoramiento/supervisión. Educare, nº 5, año 2, 44-57. (Extracto del trabajo “Estrategias centradas en el asesoramiento para la innovación”.

 

En función del contexto espacio-acción, nos encontramos con otra clasificación muy distinta, la que establecen en su artículo Entre la realidad y el deseo: una visión del asesoramiento, Lourdes Montero y Mª Dolores Sanz Lobo. Revista de Currículum y Formación de Profesorado, año/vol. 12, número 001. Universidad de Granada.

a) Asesoramiento interno. El asesor se encuentra totalmente dentro del sistema, trabaja siempre dentro de la misma institución y depende orgánica y administrativamente de ella. Incluimos en esta categoría: tutores; profesores; especialistas varios (Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje); Equipo Directivo (Director, Secretario y Jefe de Estudios); órganos colegiados (Consejo Escolar, Comisión de Coordinación Pedagógica, Claustro, Departamentos Didácticos, Equipos de Ciclo); Departamento de Orientación y AMPAS.

b) Asesoramiento externo. El asesor responde a una demanda concreta y puntual de la institución y no existe ningún tipo de dependencia respecto a dicha institución. El apoyo externo tiene la función de “proporcionar oportunidades” de comunicación, de revisión teórica, de reflexión cooperativa y de presentación de experiencias a otros profesionales de la educación. 

En este contexto, Stoll y Fink (1999) destacan la importancia de la coordinación que definen como “crear un compromiso entre los compañeros a través de una toma de decisiones conjunta". Desde esta perspectiva, podríamos apuntar que la relación de asesoramiento que se produce se caracteriza por ser voluntaria, de colaboración, en la que el poder, la responsabilidad y el compromiso son compartidos por los integrantes del grupo, donde los agentes internos mantienen el control sobre su proyecto, y los agentes externos aportan sus conocimientos y habilidades para hacer posible el desarrollo del mismo dando solución a situaciones escolares identificadas como problemáticas.

c) Asesoramiento interno-externo. El asesor es un profesional de una entidad independiente pero trabaja periódicamente en una institución determinada, colabora con ella, sin que exista dependencia administrativa, pero sí funcional de la misma. Esta puede ser la filosofía del trabajo por programas cuando intervienen junto a los miembros del centro, responsables ajenos a él, como respuesta a una necesidad, como consecuencia de un trabajo en red (Grau, 2007).