2. Cara Roja: Concepto del asesoramiento

2. Cara Roja: Concepto del asesoramiento

Última actualización de en Mónica Boullón

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Antes de realizar ningún movimiento, analizar cualquiera de las caras y antes de definir el asesoramiento, delimitar los escenarios y sus agentes, fue indagar en nuestra formación previa con el fin de recordar en que momentos y a través de que materias había surgido este concepto y cuál era el significado del mismo. Esta tarea de observación y reflexión antes de mover cualquier pieza se ha presentado a través del archivo ¿De donde venimos? Ya que antes de comenzar a trabajar en cualquier proyecto bien sea un juego como el cubo como un trabajo debemos de tomarnos un tempo de reflexión para indagar que conocimientos tenemos ya al respecto, sean posteriormente adecuados o no.

 

 


A través de este archivo he podido acercarme a mis conocimientos previos sobre el campo a trabajar, para poder definir un punto de partida sobre el cual asentar mis conocimientos posteriores alcanzando de esta forma un aprendizaje significativo. Posteriormente he modificando y ampliado este concepto inicial adquiriéndose un nuevo y mejorado  el concepto que además va a ser funcional en determinados momentos de mi vida porque al partir de mis conocimientos, estoy dotando a este concepto de lógica y sentido pues, como bien afirma Ausubel “El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese en consecuencia.”

 

De modo que, una vez realizado este acercamiento comenzamos a explorar el mundo del asesoramiento, situando el concepto de asesoramiento en la cara roja del cubo, al ser el proceso más difícil ya que apenas tenía conocimiento acerca de este ni tampoco de la metodología con la que se ha desarrollado la asignatura, por lo que se asocia con un color fuerte e intenso como es el rojo. Con el fin de facilitar esta iniciación hemos realizado esta primera indagación en grupo, lo que nos ha proporcionado la posibilidad de debatir y compartir opiniones, creencias, experiencias ayudando a enriquecer mi punto concepción inicial. De forma que a través del grupo de futuras psicopedagogas  bajo el título de tarea 1: ¿qué entendemos por asesorar? Realizamos una definición del asesoramiento y reflexionamos sobre lo que considerábamos que realizaría un asesor, que ámbitos abarca el asesoramiento, si se podía considerar o no el asesor como una profesión o bien como un rol. La aportación reflexiva que hemos hecho como grupo es la siguiente:

 

 


 

Al poner en común dicha tarea en la sesión del aula, hemos podido comprobar que en muchas de las cuestiones habíamos coincido con nuestros compañeros pero no en todas, como por ejemplo en la última pregunta a la que nosotras no habíamos dado respuesta ya que considerábamos que al realizar las anteriores indirectamente estaríamos abordando esa última pregunta. Al ver que esto no era así decidimos reunirnos para darle respuesta, para lo cual hemos contrastado nuestra propia concepción de asesoramiento con  las aportadas por diferentes autores como por ejemplo:

 

El asesoramiento es una interacción en dos sentidos – un proceso de buscar, dar y recibir ayuda -. El asesoramiento se dirige a ayudar a una persona, un grupo, una organización o un sistema más grande para movilizar los recursos internos y externos con objeto de resolver las confrontaciones con problemas y ocuparse de esfuerzos de cambio

 (LIPPIT y LIPPIT, 1986).

 

El asesoramiento puede entenderse como el proceso por el que dos o más profesionales deciden establecer una relación con la finalidad de dar o recibir algún tipo de ayuda, apoyo o asistencia. Esta ayuda es proporcionada por personas que tienen un determinado catálogo de conocimientos y capacidades, y la relación se establece con la pretensión de ayudar a los miembros de una misma organización a comprender más claramente sus objetivos y como la misma podría mejorar este tipo de aspectos definitorios del asesoramiento que han sido expuestos a su vez por distintos.

 

Esta información se encuentra más detallada en el propio archivo, ya que además de realizar esta última cuestión hemos revisado algunos puntos que considerábamos importantes a lo largo del archivo inicial.

 

 


 

Al incidir de nuevo acerca de esta tarea junto con el tratamiento en la sesión de las diferentes cuestiones nos han surgido muchas dudas  al respecto. Entre algunas estas voy a centrarme, en mi principal duda al respecto a través del archivo relación asesor- asesorado, indagando un poco acerca de la clase de relaciones que se produce entre asesor y asesorado, produciéndose por norma general una relación de simetría entre ambos, no consiguiendo entender en un inicio el porqué. Incluyo el archivo a continuación:

 

 

 

A través de la recopilación de  información propiciada en las primeras sesiones de aula así como en los archivos mostrados anteriormente he realizado una pequeña matización basándome en Domingo J. y Moreno, García y Torrego. Estos últimos definen el asesoramiento como:

 

Una actividad  que facilita procesos para el desarrollo de escuelas y profesores, colaborando en la definición de los problemas de la escuela, en la búsqueda de mejoras, planificándolas conjuntamente y promoviendo marcos de apoyo mutuo para su puesta en práctica y evaluación“

 

Aunque, mi pretensión no es hacer otra definición más sino establecer de forma clara a lo que hace referencia el concepto asesoramiento y las funciones que por norma general se encomiendan al asesor dentro del ámbito educativo, en el cual desarrollaríamos nuestra labor asesora.

 

Independientemente de la concepción que tengamos del asesoramiento, nos referiremos a aquellos indicadores que definen su singularidad, a fin de que podamos hacernos con su composición a la hora de percibir la actividad que define el término. De hecho  antes de sumergirnos en la propia actividad asesora y para comprobar de forma superficial el entramado de prácticas y ámbitos de acción que tienen que ver con asesoramiento, realizamos una mirada de los términos ingleses de los que procede el asesoramiento.

 

Dicho concepto proviene al menos de tres términos, Consultatión y adviser y advisory services que se identifican con la consideración, deliberación y reflexión en relación con consejos, recomendaciones o sugerencias.


La consideración se ha utilizado en el campo de la empresa, la industria y la organización, en la mayoría de los casos hace referencia a personas externas a la institución que ofrecen consejo profesional  al centro en general o a las diferentes personas que lo configuran.

En segundo lugar deliberación suelen identificarse a roles y órganos con funciones de apoyo integradas en el sistema educativo, en algunos caos cercanos a la inspección.

Finalmente reflexión en relación con consejos, recomendaciones o sugerencias, esta acepción ha sido empleada para nombrar los servicios de orientación. Hace referencia a la ayuda que conlleva la labor y ha sido asignado a la estructura organizativa , sistemas de apoyo y también se ha usado con mucha profusión para denominar  al agente de apoyo.

 

Aunque, como ha podido observarse se ha escrito bastante sobre asesoramiento, no es posible referirse al asesoramiento sin aludir a otras labores profesionales. Pues el hecho de que un porcentaje nada desestimable de personas que se dedican a actividades próximas a él haya querido incorporarlo a su campo propio de actividad pone de manifiesto una de las causas de indefinición del concepto que nos ocupa. Además esto se ve acrecentando debido a la relación más o menos amigable del asesoramiento con la Inspección, Formación Permanente del Profesorado, Innovación educativa y Orientación Escolar, de forma que se producen solapamientos no exentos de tensiones y conflictos. Esta particularidad tiene repercusiones considerables en las  labores prácticas de los profesionales que eligen dedicarse al asesoramiento. Habitualmente, los profesionales dedicados al asesoramiento han ido construyendo su práctica a partir de la experiencia profesional en tareas como la enseñanza, orientación…

 

De esta forma, las funciones que desempeñaran los asesores así como su rol en cada centro concreto deben ser fruto de un proceso dialéctico de debate, negociación y consenso en el seno del equipo implicado en el proceso de desarrollo.

 

Debemos ser conscientes  del complejo proceso de construcción de la figura de asesor al centro educativo, debido a varios y múltiples motivos entre los que podemos mencionar entre otros la difícil conjunción de estructuras de apoyo con momentos históricos que han marcado determinadas dinámicas y enfoques sobre otros, delimitar qué funciones son propias del asesoramiento a instituciones no es una tarea en absoluto fácil.

 

 Lo que conlleva a entender  que existe luna sobreregulación y sobrecarga de funciones junto a una escasa dotación de plantilla dentro de la función asesora (Nieto 1993, Rodríguez 1996, Moreno 1999). Autores como Marcelo, concluyen que las la sobrecarga de funciones,  se relaciona en gran medida, con el aumento de tareas burocráticas y de gestión que los alejaba de lo que en realidad se proyectó para esto profesionales y de los planteamientos que ellos mismos se asignan desde su conocimiento y cercanía a los centros.

 

A pesar de esto, y valiéndome del trabajo ya clásico de Saxl, Lieberman y Miles utilizado por Domingo J. en su libro Asesoramiento al centro educativo se sintetizan a modo de un esquema muy breve las diferentes competencias profesionales del asesor. He incorporado también algunas otras que he considerado necesario por la importancia que comportan desde mi punto de vista. Estos cometidos serán más o menos interesantes en función del enfoque de asesoramiento y el tipo de petición, de “no demanda” o de resistencia a la acción del centro.


Creación de relaciones de confianza, claridad de metas y definición precisa de funciones, responsabilidades y expectativas.

Fomentar y poner en práctica el trabajo en colaboración Diagnóstico de la organización Activación de procesos de desarrollo inspirados en la resolución de problemas.

Facilitación del trabajo y de los procesos de grupo Facilitación de la utilización de recursos.

Facilitar e incluso proponer métodos de cara a la reflexión de los diferentes profesionales.

Creación de capacidad, confianza y compromiso para la continuación de procesos de mejora.

 

 Con todas las ideas surgidas en este primer acercamiento a la materia, comenzamos a definir algunas de las piezas que configuran esta cara roja del cubo, cubo seguiría caracterizado principalmente de dudas y cuestiones a las que tratamos de dar respuesta. Ahora nos encontramos preparados, después de este acercamiento inicial para poder observar la siguiente cara del cubo para poder producir algunos movimientos que nos acerquen de un modo u otro a la consecución de este juego.

 

"Si pudiéramos saber primero en donde estamos y a donde nos dirigimos, podríamos juzgar mejor que hacer y cómo hacerlo."

 Lincon A.